sábado 19 de marzo de 2011

Mensajes de la poesía


• Un mensaje de Dylan Thomas a los poetas (o a los que creen serlo): Un buen poema es una contribución a la realidad.


• otra del dylan thomas que me gustò: la pelota que arrojé cuando jugaba en el parque aùn no ha tocado el suelo.


Cada loco con su tema, en la poesía hay infinitos modos de intentarla, sino miren lo que dice el poeta polaco Czeslaw Milosz donde confluyen vagancia y sufrimiento: los poemas deben escribirse rara vez y de mala gana, bajo penas intolerables y sólo con la esperanza de que los buenos espíritus, no los malos, nos elijan como instrumento.

la poesía debe ser hecha por todos no por unoEn el siglo XIX Lautreamont dejó una idea que sería materia poética de todo el siglo veinte, dijo la poesía debe ser hecha por todos no por uno. Y es verdad los buenos poetas están hechos por todos sin embargo los versos que perduran en las culturas no llevan autores, suelen ser anónimos. Para que el buen poeta transmute en voz del pueblo deberá cumplir un propósito que Milosz señala: que la poesía nos recuerde al escribirla que es dificil seguir siendo una sola persona.

Ionesco dice que está bien perder el tiempo en la poesíaComo decíamos ayer, no hay humano con inclinaciones artísticas que no se pregunte o cuestione sobre la inutilidad de sus preocupaciones o del tiempo perdido en ello, para tranquilizar a los espíritus sensibles llega en nuestra ayuda el dramaturgo Eugene Ionesco quién sostiene "que si es absolutamente necesario que el arte sirva para algo, será para enseñar a la gente que que hay actividades que no sirven para nada y que es indispensable que las haya".
• Omar Hefling
Este tipo Frank Lloyd Wright merece mi respeto y más de una vez pienso en él antes de escribir alguna liviandad de las que me caracterizan, el tipo dijo que estaba a favor de mantener las armas peligrosas fuera del alcance de los tontos, empecemos con las máquinas de escribir.

domingo 9 de enero de 2011

Sobre Palabras de Imaginante- Jorge Requena




Dice José Pablo Feinmann
El que tiene talento literario siente que debe tenerlo para algo, que la literatura no se agota en si misma sino que el don que ha recibido el escritor debe trascender al escritor mismo porque este advierte que forma parte de una época, que está inmerso en una historicidad que lo condiciona profundamente y que cualquier cosa que haga o que no haga va a estar sobredeterminada por la historia, el entorno la situación existencial en la que cada uno está y a la que nadie escapa.
Dice Juan Gelman:

El problema de la poesía y el arte en general es que está vinculado con fenómenos sociológicos más complejos. La poesía no es una isla de la realidad. Peor que el poeta que vende poco es la situación de la gente que no puede leer, no sólo por el precio del libro, sino por la situación de pobreza, que me parece más grave que lo otro. La poesía siempre estuvo arrinconada en los catálogos de las editoriales; pero la necesidad de escribir poesía siempre va a existir.



Agrego:

Por otra parte está la palabra vacía, el discurso inerte careciendo de mensaje alguno y lo peor: la mediocridad permanentemente batallando y sus mediocres mercenarios intentando ganar terrenos sin treguas, los medios, la TV, el periodismo tendencioso y de intereses creados, la vanalidad ocupando el espacio del acceso, las posibilidades de la idea y de la creatividad.
Por eso hoy está aquí la poesía, por eso está aquí el escritor, sentando mojones de avanzada para impedir la invasión de la nada,

si han logrado que la gente no lea, está la poesía para generar expectativas
si siguen pretendiendo que la estupidez se instale, aquí está el escritor para seguir disparando ideas
si siguen manipulando la realidad para trastocarla,
aquí está la literatura, de pie, erguida en versos y capítulos,
en tanto los libros circulen habrá más espacios ganados
hoy nuestra consigna es que los libros circulen, que se ajen, que no duerman.

las escuelas tomadas son una señal, no todo está entregado,
no todo se ha perdido
los jóvenes de la Reforma del 18 no podían estar equivocados y la reacción conservadora los acusaba de delincuentes facciosos
desde aquí los muchachos del 18 sacudieron al mundo
entre esos muchachos hubo importantes escritores
entre aquellos muchachos hubo destacados lectores. ¡Cuántas potencialidades anidarán nuestros actuales tomadores de escuelas!



aquí está la literatura, de pie,
aquí está el escritor firme con su poesía
batallaremos con nuestros libros, debemos ganar terreno a la mediocridad, debemos derrotar a la palabra vacía.

==========================================================================================================================================



A veces decir “nuestro” es darle una opción de afecto a la posesión

Hace unos días, por el antojo de alguien, se le ocurrió ponerle el nombre de Mario Alberto Kempes al estadio que con mucha originalidad anteriormente habían denominado “Córdoba”, y muchos se sintieron satisfechos, porque sencillamente Kempes es nuestro. A mí me simpatiza esto de poner nombres nuestros.

Yo particularmente prefiero sin dudas a que una escuela se llame Arturo Capdevila o Deodoro Roca pero jamás se me ocurriría llamar John Kennedy a un establecimiento, más si tenemos en cuenta sus intenciones para con América Latina, los nuestros sin lugar a dudas son muchísimo más importantes.

Y el nuestro cobra una dimensión superior, un “honoris causa” imposible de destituir.

Amigos: con gran satisfacción digo, este escritor, este poeta Omar Hefling ES Nuestro y a ese título definitivamente lo avalan sus letras. Hace menos de un año, en noviembre del año pasado estábamos presentando esa otra magnífica obra suya que es “El escritor oculto”.



Amigos:
Somos palabras
nada de lo que somos seríamos sin palabras
Paradójicamente
somos amos de las palabras
pero al mismo tiempo somos esclavos de las palabras
a ellas manejamos
pero dependemos en absoluto de las palabras
y eso,
mis amigos, lo sabe con precisión nuestro Omar Hefling

Estamos estructurados de palabras
todo lo humanamente calificable
es atendible a las palabras
con las palabras se escuda desde el odio a la alegría
desde la tristeza al cariño
y eso,
mis amigos, lo conoce con certeza nuestro Omar Hefling

Hace unos días
me llega un mensaje de un investigador
escritor, pero ajeno a la literatura
un excelente ensayista que como tal de algún modo se acerca a la literatura,
me decía:
”A ver usted que presume de poeta
dígame una cosa ¿qué hay por fuera de las palabras?”
por lógica me hizo pensar y podría haber apelado a un sinnúmero de especulaciones
Le respondí: “Vea Don Pablo”,
justamente el investigador se llama Pablo
(parecería que para ser escritor uno debe portar nombres como Pablo, Baldomero, Alfonsina, Macedonio
o sencillamente uno debiera llamarse Hefling)
”vea don Pablo”, le dije
“por fuera de las palabras está la imaginación”
en realidad qué son sino las palabras
la abstracción final de la imaginación
y eso bien lo sabe y lo demuestra nuestro querido Omar Hefling.

Tan solo la Memoria no está estructurada de palabras
el recuerdo de acontecimientos pasados está sustentado por imágenes
La imaginación misma es el resultado de asociar imágenes en el pensamiento
La imagen en la poesía es la potenciación de los sentidos
Y eso, para un buen imaginante como Omar Hefling es bien sabido.

En resumen “Palabras de imaginante” tiene eso que Omar bien sabe:
Las palabras con que el mundo se mueve, el de nosotros que amamos, soñamos, vivimos
Y la imaginación,
La imaginación que vuela inventando palabras y que a su vez también vuelan con el impulso de sus versos
Porque en definitiva, mis amigos, la palabra es un invento, un invento que nos vincula y nos conmueve


Y aquí entre nosotros, como si fuese el inventor de la Máquina del Tiempo, está el Imaginante obsequiándonos nuevos vuelos con sus palabras inventadas:

Brillitantes, sanamarte, empielamos, colibrontes,

La poesía bellante del Universo

destellando de sonoridades y ritmo, sorprendiéndonos otra vez con su poesía.



La poesía de Omar Hefling
que es nuestra poesía
así como que Omar Hefling ES NUESTRO.

lunes 11 de octubre de 2010

Palabras de Imaginante



Alción Editora tiene el agrado de invitar a Ud./Uds a la
presentación del libro de poesía

Palabras de imaginante



de Omar Hefling
dibujo de tapa Jorge Cuello
el día jueves 14 de octubre a las 19.30 hs.


Presentan: Iván Ferreyra y Jorge Requena

Actúan: Jenny Nager, Omar Gómez
y La Banda Inestable

en

Casa de Pepino
Belgrano y Fructuoso Rivera

martes 5 de octubre de 2010

ZEPOL




Artistas, Albañiles, Escritores participantes del Proyecto Zepol escriben en el nombre de Jorge Julio Lòpez en la tierra del Centro de Arte Contemporaneo Chataeu Cac. Los lapices son palas de punta. El sueño de los albañiles no olvidan la bùsqueda de su compañero. En el marco del Festival de Performance. Acciòn Zepol.
La tierra se lastima de ausencia. El dibujo es del Ingeniero y poeta Omar Hefling.

lunes 20 de septiembre de 2010

Jorge Boccanera: “Política es una palabra que asusta a algunos escritores”

foto: gentileza de Jeannette Ujueta


Por Omar Hefling

La poesía de Jorge Boccanera no restringe su mirada al contorno de un país, abarca los límites de un continente. En ese territorio su imaginación desgarra e ilumina. Podríamos señalar que es el más latinoamericano de los poetas argentinos.
Boccanera no es un poeta más entre los buenos poetas, su obra tiene destino de trascendencia y permanencia. Se crió en un ambiente de marineros y pescadores en un lugar que los indios llamaban Huacubumapu, “el país del Diablo” en Araucano, cerca de Bahía Blanca, de Ingeniero White, que no solo era el puerto de mayor calado de la Argentina sino del cono sur. Ya en Buenos Aires, luego de eludir con elegancia la Facultad de Psicología, en 1976 debió exilarse en México. Ese mismo año, obtuvo el premio "Casa de las Américas" de Cuba, posteriormente el "Premio Nacional de poesía joven" en México. Y en 2008 su libro Palma real, se alzó con el VIII Premio Casa de América de Poesía Americana.
Este año, Boccanera regresa a la Feria para presentar Palma Real, la obra galardonada en España y editada por Ediciones Continentes-Colección Visor de Poesía.
- Si bien se entienden Palma Real a la “selva” como una metáfora, llama la atención la precisión, conocimiento de un paisaje, una geografía. La idea del libro, ¿partió de una vivencia en un lugar determinado?
-Si. El libro surge de distintos lugares de Costa Rica donde viví ocho años: lugares de alta montaña muy tupida, del bosque húmedo y enmarañado, de regiones de selva junto a ríos y mares. Pero también de lugares similares de México y Nicaragua. En esas ramas se fueron enredando mis obsesiones y fue apareciendo de a poco el libro. Lo que decís de precisión pasa por cierto conocimiento, claro, y de mi gusto por nombrar lo específico sin ir a generalidades como “pájaros”, “flor”, etc. Cada uno tiene su especificidad, su complejidad, su belleza y su misterio. No es lo mismo decir “un ave” que una lapa roja o un colibrí garganta brillante, un “insecto” que un abejón cornizuelo.
- En Palma Real nombrás a algunos poetas, a otros en citas y hasta en ciertos giros o recursos literarios, ¿es una celebración a tus poetas preferidos?
-Yo estoy influenciado tanto por la historieta como de los relatos de semblanzas, las historias de vida, es así que mis textos están recorridos por personajes ficticios y reales, desde el Domador de Leones a Alejandra Pizarnik, del Motociclista a Frida Khalo. Palma Real es un libro caminado por Jacobo Fijman, Pablo de Rokha y Pedro Garfias, entre otros autores que protagonizan algunos de los textos; hay otros poetas que aparecen lateralmente o desde los epígrafes, y hay aún hay otros que participan desde sus escritos y que hace posible la intertextualidad y su ejercicio de “préstamos”. Todo esto entra en la categoría del homenaje, del diálogo, del encuentro.
- En esa selva, en un poema decís que tanto los animales como la vida vegetal escriben cada uno su poema político. ¿Lo hiciste como una ironía a esas discusiones frecuentes sobre los compromisos, o no, que debe tener el arte poético?
-Sí, hay una carga de ironía ahí. Me divertí con ese texto. La mezcla de la selva lo permite, ya que allí absolutamente todo lo que participa en ciclos de vida y muerte, tiene que ver con la política. Es una palabra que asusta a algunos escritores. El poema está dedicado a los fabricantes de falsas dicotomías, de rótulos fáciles. Los poemas suelen ser integradores de mundos, cruzados por la época, las intuiciones, la emoción, todo.
- Sospecho que Palma Real es una obra distinta a todas tus obras las anteriores…
-Bueno, eso habría que preguntárselo a los críticos. Aunque corrijo mucho los textos –a este libro lo inicié en 1995 y tardé 10 años en terminarlo- una vez terminado me cuesta tomar distancia y desmenuzarlo críticamente o acompañarlo con mis libros anteriores.

Algo más sobre Boccanera
En 2002, Alfaguara editó una recopilación de biografías amorosas y antología de excepción escrita por Jorge Boccanera: “La pasión de los poetas” (la historia detrás de los poemas de amor), una obra deliciosa que cabalga entre la literatura y el periodismo, y se nutre de entrevistas personales, documentos cartas y testimonios de distintos protagonistas que revelan amores tan conmovedores como los poemas que se han inspirado en ellos. Allí Boccanera se nutre de historias de Pablo Neruda, Delmira Agustini, Raúl González Tuñón, Gabriela Mistral, César Vallejo, Roberto de las Carreras, Rosario Castellanos, Vicente Huidobro, Leopoldo Lugones, Carilda Labra, Gonzalo Rojas, Homero Manzi, Nahuin Olin, Floridor Pérez, Eliseo Diego, Idea Villariño (su amor con Juan Carlos Onetti), José Coronel Urtecho, Enrique Molina, Pablo de Rokha, Elías Nandino y Héctor Blómberg.
Actualmente, trabaja sobre dos novelas, un nuevo libro de poemas y un ensayo sobre las poéticas de ruptura de los años 20 en Latinoamérica.

jueves 3 de junio de 2010

Pelé tampoco está


Por Rodrigo Ramallo
El mundo llora la ausencia de Adriano, Zanetti, Cambiasso. Llora Brasil, Argentina y también Italia. Lloramos nosotros, los que gozamos de la segunda maravilla que Dios puso sobre la tierra: el fútbol. Porque es sabido que la primera maravila es EL EQUIPO de fútbol: Talleres.
Porque si existe una especie peor que el periodista económico es el periodista deportivo; seres que determinan con total impunidad de la palabra que fue justo el triunfo en el minuto 48 con gol en contra. Porque sabemos que la justicia no existe. Y gracias a la falta de ella, estos seres, escondidos detrás de iniciales o pseudónimos se ¿olvidaron? de escribir que el gran ausente en Sudáfrica de 2010 es Pelé.
Porque ni el más eximio periodista deportivo de nuestro país no tiene registro alguno del gol de Pelé, que si bien no cambió la historia, jamás se borró de las pupilas de quienes presenciaron tan maravillosa escena que fue la prueba más contundente de la existencia de Dios sobre la tierra.
Dicen que ocurrió en el minuto 44 del tiempo complementario. El equipo de Pelé estaba abajo 1-0. No había posibilidades reales de igualdad. Mucho menos de revertir el resultado. Porque si bien es cierto que el saque de arco era favorable al “equipo de Pelé”, las posibilidades de que esa posibilidad traspasara los límites de las posibilidades posibles que se abarajaban en ese mar de posibilidades, era de 5 en 100. Vale la pena aclarar que ese 5 por ciento se confeccionaba de la siguiente manera: 1 por ciento producto de la destreza y habilidad deportiva del “equipo de Pelé” y 4 por ciento del azar. Pero es sabido que cuando el azar se combina con la destreza generan cosas como la que sucedió aquella tarde.
Porque aquella vez el arquero decidió en menos de dos segundos que, ante la apremiante situación deportiva la única salida era lograr el milagro que sólo llegaría a través del azar. Porque para los que estamos acostumbrados a perder, la “salvación” sólo llega por azar.
Porque el azar se apoderó de la pierna derecha del guardameta, quien levantó la mirada al cielo en plan de plegaria y decidió, unilateralmente, que el futuro y la dignidad del partido dependía de la decisión que tomara en ese instante de presión.
Porque es en ese instante (de presión) donde un jugador convive con los concejos del director técnico entremezclado con los insultos y escupitajos proveniente de la hinchada.
Porque es en ese instante (cuando te golpea el escupitajo) en donde el deportista, en un dejo de honestidad y sincericidio brutal, dice y le dice al técnico y a la hinchada con el mayor orgullo humamo: “¡Chúpenme un huevo!”.
Porque es en ese “¡Chúpenme un huevo!” donde aquella vez el portero decidió que la única salida para el partido y para su sistema nervioso era chutar el balón hacia delante. Y el balón salió. Y la pelota subió y voló y no caía. Parecía que jamás iba a caer. Tan alto subió y voló y viajó que fue de un arco a otro. Y es sabido, cualquier periodista deportivo que se precie de serlo lo sabe, que un tiro de arco a arco jamás termina en gol. Pero aquella vez fue la excepción. Aquella vez fue un milagro. Azar, para algunos. Para el mundo, azar era “Pelé”.
Porque Pelé, mirando fijo ese balón que caía como un regalo del cielo decidió, también unilateralmente, que la única posibilidad real de que esa esfera finalizara adentro de la red era saltar hacia atrás, poner la espalda paralela al suelo, inclinar el mentón hacia el pecho y hacer la gran “chilena”, acariciando la pelota con el empeine izquierdo.
Sí, te imaginás bien: esa pelota terminó del lado de adentro de la red. Y el estadio estalló. Eso también lo ignora el periodismo deportivo.
¡Hasta Dios se abrazó con el azar, aquella vez! Y eso también lo ignoran los periodistas deportivos…Y lo que no se preguntan los periodistas deportivos es por qué Diego Armando Maradona no convocó a Pelé. Porque Pelé, ese Pelé, es argentino y cordobés.
Porque esa “chilena”, Pelé –que fuera de la cancha se hacía llamar Gonzalo- la llevó adelante en el partido más importante de nuestras vidas: en el clásico que Biblioteca Popular Alberdi disputó con Diablos Rojos, equipo de que funcionaba frente al Cementerio, hasta que los desarrollistas urbanos decretaron otra cosa.
Por eso te digo: ese Pelé merecía ser convocado por Diego. Porque de vez en cuando, aunque sea muy de vez en cuando, es necesario que Dios y el azar se den la mano y le hagan un guiño a un pibe de la calle Pedro Chutro casi esquina 9 de Julio que tanta alegría nos dio.