Esta nota fue publicada en la revista Informe Córdoba hace algunos años. Ante la ausencia de Sergio Barboza de los escenarios locales es que he creído conveniente colgarla aquí. Barboza es una rareza de la música cordobesa y el mejor blusero que dio esta ciudad. Dicen por ahí que ahora andan por las sierras cordobesas, esperemos que vuelva pronto a tocar en la ciudad.
Estoy harto de tí, nena city
Para este cronista los dos covers mejor logrados de las canciones patrias son el Himno nacional de Charly García y la versión instrumental de Aurora de Sergio Barbosa. ¿ Y quién es Sergio Barbosa? Barbosa es el Señor Blues de esta ciudad, quién hizo tan cordobés al blues como lo es el fernet con Coca. Barbosa es una leyenda, un olvido imperdonable de la cultura de esta ciudad. Un guerrero solitario que saborean unos pocos a traves de sus ediciones caseras de cassetes y ahora la de un CD(también made in casa) que alcanzó la venta de cuatro unidades o en esporádicas actuaciones en vivo en algún pub. Barbosa está harto de esta ciudad que no reconoce que su arte bien vale mucho más que un plato de comida y como tiene alma de gitano ha puesto en venta su casa para luego adquirir un omnibus y montar allí su estudio, su vida y partir hacia cualquier lugar con la idea de no volver y hasta si es necesario, cuando el destino así lo disponga, morir en un sitio donde alguien quiera oirlo cantar. Barbosa se moviliza en bicicleta, practica la arquería, alguna extraña disciplina de origen zen como lo es ejercitar con su arco para hacer centro con sus flechas en la oscuridad y también es luthier, fabrica y repara instrumentos musicales. Por esos misterios de la poesía, la versión de Aurora de Barbosa cayó en manos de unos pescadores en el sur del país. Desde ese día y hasta entonces, alrededor de diez barcos pesqueros, cada madrugada se dan fuerzas y creen que ese mar que es de nadie, les pertenece; escuchan intercomunicados por sus aparatos de radio, alta en el cielo, la guitarra distorsionada del blusero cordobés. Nada raro al fin, Barbosa nació en el barrio Clínica, Alberdi, territorio de piratas.
Música y genética: “Mi madre amaba la música- dice Barbosa- y yo heredé ese amor. Es una cuestión genética, la música viene con uno, es una cuestión de sensibilidad, si la música me pegó como me pegó no podía ser otra cosa que músico”. Muchos artistas suelen reconocer que lo son por haber convivido con la soledad durante la niñez: “Yo trataba de integrarme, de no sentirme solo pero me dí cuenta que tenía ideas que no iban con la mayoría de la gente. Mi vieja me salvó, ella cantaba y bailaba muy bien, ella me enseñaba a cantar los tangos de Gardel. Después fue el folklore y comencé a tocar el bombo y del bombo pasé a tocar la batería, a tocar rocanrol con unos amigos del barrio influenciado por los Beatles, tocaba sobre unas latas de galletitas Lía de un amigo que tenía un almacén”.
Voz de negro, negro de alma: Cuando se lo oye cantar, es imposible no sospechar que Barbosa no sea otra cosa que una reencarnación de un ser primitivo de la negritud: “A mi me influyó muche ver en el cine, en las películas a los negros cantando los blues spirituals, eso me gustó mucho desde chico, las voces de los negros siempre me cautivaron, siempre me sentí parte de la cosa, yo iba a ver esas películas y me sentía negro. Me sentía parte de ese dolor porque de alguna manera ya estaba sufriendo, sufriendo la incomprensión. La incomprensión de buscar que es lo mismo que me sucede hoy que si me preguntás que busco de mi vida te digo no sé...busco saber algunas cosas”.
18 de marzo y algo más: Sergio Barbosa junto a Luis Juarez, Cacho Robin y Miguel Molina formaron parte de un grupo legendario de la historia del rock local: 18 de Marzo. En agosto del 74 arribaron a Buenos Aires para compartir el escenario del teatro Astral junto a Raúl Porchietto, Miguel y Eugenio y León Gieco: “Había comenzado a curtir el folk, Woostock, Hendrix, las anfetaminas, los ácidos; aunque era una cosa destructiva para nosotros era una búsqueda, el camino que nos quedaba era la psicodelia, experimentar sensaciones. Tuve la mala suerte de hacerme adicto a las anfetaminas, después vino la crisis de la postadicción, el proceso de cura. Me hice místico, hippie, bregué por la paz y el amor contra la guerra, yo que toda la vida había sido un guerrero por sobrevivir”. Desde el 75 en adelante inicia su carrera solista desvelado hasta hoy por una sola idea: “Cuando será el día que la gente se ponga bien, que la gente pare de usar a la gente para estar sobre la gente y vivir de la gente”
Verano del 76 y después: En el verano del 76 en Cosquín se realizó un festival a donde acudieron todos los popes del rock del país. Barbosa no estaba programado, fue invitado, fue el único solista y con solo tres temas, arrasó. Como en sus planes no estaba actuar se voló con hachís: “Yo estaba de la nuca, dado vuelta, me sacaron de la platea, subí al escenario por adelante y como se me había roto el pantalón subí con el culo al aire, mostrándole el culo a la gente mucho antes que Charly, pero de manera involuntaria. Nunca había tocado ante tanta gente. En un momento me zarpé con la voz y oí al frente, una explosión de la gente. por el malambo que tenía me recagué. Me cagué porque para mí eso no era un clamor sino un rugido, me temblaron las patas, me tiritó la pera; abrí los ojos y cuando ví la gente exaservada me dije, estos me hacen bosta pero igual seguí cantando, me dije si voy a morir voy a morir con una guitarra en la mano”.
Durante el 79 asqueado por la dictadura y por la muerte de varios amigos se largó a Buenos Aires, luego al Perú siempre viviendo de su guitarra, luego bajó a Bolivia donde al ser sorprendido por un golpe de estado en ese país fue torturado en Copabana, cerca del lago Titi-Caca; luego por el Matto Grosso entró al Brasil, habían pasado cuatro años cuando a fines del 83, Barbosa emprendió el regreso, la vuelta al barrio.
Vuelta al barrio: En el ámbito del rock y el blues de esta ciudad Barbosa es uno de los pocos que alcanzaron con sus obras a ser considerados clásicos. Son clásicos “El blues del cope nocturno”, “El blues del cartonero”, y sobre todo la canción “Vuelta al barrio” que no es otra cosa que una bella pintura de una época de barrio Alberdi. A comienzos del 84, cuando aún el primer mundo no había dado la orden de conversión al ecologismo, en la mítica Nueva Trova Barbosa dió un concierto, con su rostro cubierto por una máscara antigas. Lo que dijo y lo que cantó, es lo que hoy hasta está en boca de los niños. “Ahora que he dejado todo tipo de vicio, drogas, alcohol, fumar, me siento mucho más libre, menos atado. por ahí no se trata de lo que vos querés hacer con la vida sino lo que la vida quiere hacer con vos. o la vida canta con vos o vos le cantás a la vida. Nunca se puede volver atrás. No se puede vivir del pasado”. Para Barbosa es lo mismo dar con sus flechas en el blanco que hacer un buen tema: “Ya no quiero boludear, quiero cantar de adentro, no mintiendo; hay mucha gente que canta mientiendo o miente para cantar o canta para mentir. Yo no soy un músico vitrola”. Original no hay nada dice el Señor Blues, somos simples piedras que reflejamos la luz del sol.
estaba fresco el verano
miércoles, 4 de junio de 2008
viernes, 9 de mayo de 2008
Hacer un poesío o una poema
En la poesía es más cómodo caminar descalzo
Mirar
Hacia un lado
Hacia otro
Saludar a los vecinos
Olvidarse
En cualquier cosa
En un bolsillo
En un escote
En un grito que viene desde el baldío
No es tan complicado
Hay que dejar que fluya
Y si es posible
Por el costado más insignificante de la vida
Leer a los buenos poetas
Y estornudar de alegría
Divertirse
Porque no?
Escribir un poema con palabros
Hacer un poesío
Y no un poema
O una poema
Para no aburrir a las amas de casa
Y no aburrir más
A los poetas aburridos
Hay que comer bien
Y beber mucho
Y embriagarse
Y hablar de cualquier cosa
Es esencial mantener vivo
El sin sentido
La masturbación
La lealtad peronista
El pesimismo
La desconfianza en los seres queridos
Y la confianza
Hacia lo desconocido.
Mirar
Hacia un lado
Hacia otro
Saludar a los vecinos
Olvidarse
En cualquier cosa
En un bolsillo
En un escote
En un grito que viene desde el baldío
No es tan complicado
Hay que dejar que fluya
Y si es posible
Por el costado más insignificante de la vida
Leer a los buenos poetas
Y estornudar de alegría
Divertirse
Porque no?
Escribir un poema con palabros
Hacer un poesío
Y no un poema
O una poema
Para no aburrir a las amas de casa
Y no aburrir más
A los poetas aburridos
Hay que comer bien
Y beber mucho
Y embriagarse
Y hablar de cualquier cosa
Es esencial mantener vivo
El sin sentido
La masturbación
La lealtad peronista
El pesimismo
La desconfianza en los seres queridos
Y la confianza
Hacia lo desconocido.
Cirulaxia, un jarabe que hace reir (2007)
Cirulaxia Contra Ataca es un colectivo teatral admirable. Una historia de trabajo de seis actores por sobrevivir, con matices conmovedores. Surgidos en pleno crisis del 89, luego de 18 años de entrega y creación, son hoy reconocidos en todo el país por sus particulares y desopilantes recreaciones de textos clásicos. José Luis de la Fuente , Elena Cerrada, Carlos Possentini, Adriana Garcia, Víctor Acosta y Gastón Mori son en su mayoría egresados del Seminario de Teatro, dependiente de la Secretaría de Cultura de la Provincia de Córdoba, han logrado profesionalizarse y vivir del teatro, algo que en esta aldea, y en casi todo el país, casi siempre resulta una utopía.
Habían participado en montajes teatrales, espectáculos de títeres y como narradores orales en distintos elencos hasta 1989, año en que deciden fundar el grupo, constituyéndose en equipo de trabajo permanente, dedicado exclusivamente a las tareas de producción, investigación y creación teatral.
Ladran, señal que cabalgamos: A partir del estreno de “Ladran Sancho”, obra inspirada en “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha ” de Miguel de Cervantes Saavedra, en1990, Cirulaxia sorprende tomando una serie de capítulos esenciales de la novela original. En un escenario desnudo, con una pantalla blanca discurren en lugares y tiempo, con diálogos breves, prescindiendo del discurso épico y poético original, se superponen imágenes, situaciones sonoras en vivo, música de la época. Los personajes exploran perfiles caricaturescos de los arquetipos, los actores fusionan lenguajes teatrales, titiritescos y de teatro de sombras.
Todos estos recursos privilegian la relación entre los protagonistas: Don Quijote y Sancho Panza. Y por allí vagan los dos, dignificando el sentido de la vida, la libertad y también la risa.
Así Cirulaxia inicia ese camino, primero porque no es un accidente lo que une a las personas en el arte. Se reúnen, tal vez porque algunas de ellas están ansiosas por compartir sus experiencias con los demás.
Cirulaxia, un laxante que hace reir: El público se sorprende por estos tipos atrevidos, todos se sorprenden, menos ellos que interpretan en esa primera obra, su gran aventura. Inspirados “levemente” en las ideas de Peter Brook, dice Elena Serrada, “el nacimiento de esta aventura es quijotesca, no encajábamos en ningún lugar. En esa crisis que vivía el país, el panorama era desolador. Nos vimos obligados a estudiar seriamente la escena, había casi solo teatro para niños o ese otro teatro hermético, que auyentaba a los espectadores de las salas, ahí nos vimos forzados por las circunstancias a buscar nuestra propia impronta. No nos bancábamos tener un director, eran los primeros años pos regreso a la democracia con el regreso de los exiliados, muchos de ellos peleados con los que se habían quedado aquí. Cada cual tenía su quinta, y a nosotros no nos interesaba entrar para ser actores de esas disputas ideológicas y estéticas. Nos dimos cuenta que nosotros éramos un proyecto distinto. Ensayábamos en las aulas de la vieja escuela, donde ahora es el Patio Olmos, llevábamos las bombitas de luz porque no había. Ese marco fue el inicio de un camino de resistencia ante una crisis que arrasaba con todo, y ante nuestros propios pares”. Carlos Possentini, casi el único que no viene desde la formación teatral, sino de un intento frustrado por una carrera de comunicación, y que sostiene, “yo me llevo el escenario por delante, para mí el teatro fue un accidente” afirma que “esa adversidad iniciática nos marcó y nunca perdimos esa pulsión por buscarle la vuelta a la historia como en aquel entonces. En ese período mientras nosotros nos conformábamos como grupo, la mayoría de los grupos del teatro independiente estallaban, no podían sobre vivir a la crisis. La actividad teatral iba a menos, la gente no iba a las salas, no había espectadores, y quizá ahí se nos abrió esa brecha, la de ir a buscarlos. Nuestra supervivencia y continuidad tiene que ver con el nacimiento del grupo, es una cuestión fundacional. Surgimos en un momento tan crítico, que la utopía de querer vivir del teatro no existía ni en las mentes más afiebradas. El pan aumentaba cada diez minutos y nosotros tratando de vender teatro”.
El nombre del grupo surge gracias a la marca de un laxante de ciruela y a un juego con nombres de películas, entre la Guerra de las Galaxias y el Imperio Contra Ataca y por necesidad de identificar al grupo para presentarlo en un concurso. “Ahí nos dimos cuenta que cuando uno habla de contra atacar es porque ya te han atacado y nosotros ya veníamos golpeados, fue nada más que una reacción”, acota Possentini.
Una troupe de trotamundos: En general, los grupos de teatro, como es natural, primero piensa en una casa, en una sala, no es el caso de Cirulaxia. El grupo se impuso la premisa de ir a buscar a los espectadores allí donde fuere, y antes de tener una sala donde actuar se preocuparon en conseguir una combi para trasladarse. En 18 años recorrieron casi todo el país. Fueron invitados a festivales en Salta, Tucumán, Capital Federal, Rosario, Mar del Plata, Santa Fe, y en cientos de lugares más. La repercusión de sus trabajos llevó a Cirulaxia fuera del país, varias veces a festivales internacionales en Colombia (Manizales, Ibague y Popayán, Pasto), a Santiago de Chile, a la República del Salvador, a Guatemala Representando a Argentina en Festival Centroamericano e Internacional de Teatro “Creatividad sin Fronteras”, invitado Especial a la I Reseña Internacional de Teatro de la ciudad de Guatemala, invitado Especial para realizar un Ciclo de Funciones en San José de Costa Rica, Invitado Especial para realizar un Ciclo de Funciones y Ponencias para la Cátedra de Literatura Española de la Universidad de Buffalo. Auspiciado por The International Artistic and Cultural Exchange Program of the Departament of Theatre and Dance State University of New York at Buffalo . EE.UU . Invitados a la “1ra Muestra de Teatro del Mercosur”. En San Pablo.Brasil.
“A la combi Volswagen la compramos con un premio que ganamos con la obra “Jettatore”, recuerda Serrada. Jettatore fue una versión libre de la obra homónima de Gregorio de Laferrere, que el grupo lleva a un final feliz con el único objetivo de divertir. Una pintura descarnada de los defectos, de las ridiculeces, de los vicios sociales, con elementos de la comicidad en la acción de los protagonistas. Una estampa de la época de Laferrere, de la Argentina de principios de siglo que Cirulaxia desplegó dentro de una gran caja para quebrar la estructura realista del autor, de esta obra considerada el primer vodevil dentro de la historia del teatro argentino. “Con Campeando al Cid, ya nos habíamos hecho conocer por mucha gente de todo el país gracias a un festival que se había realizado en Córdoba, entonces llega Jettatore y otra crisis, la caída de Angeloz. Todo lo que habíamos planeado se nos derrumbó, entonces le cambiamos el motor fundido a la combi y salimos a girar”, recuerda Serrada.
Trabajo de abejas: Cirulaxia atacó a López de Vega, la idea era trabajar “Fuenteovejuna” pero de ovejas mutaron a abejas producto de las asociaciones bajo una sospecha genuina de la envidia humana, cuánto de verdad hay en ese mundo ideal de los himenópteros según nos contaron ciertos hombres. Atacaron a apicultores y biólogos para llegar a un fenómeno novedoso y particular que denominaron la “enjambrazón”, algo así como una rebelión popular donde se produce la muerte de los zánganos luego del vuelo nupcial. En definitiva “Fuenteovejuna” quedó convertida en tres insectos, tres protagonistas que libaron en el velorio de un tirano. Eso fue Purolope.
Lope de Vega hubiera dicho, “trabajan como burros” pero la verdad es que Cirulaxia en pleno labora como las abejas. “Somos un grupo de autogestión, pero muy distintos a otros que funcionan en torno a una figura, o un guía por decirlo de alguna manera. Nosotros somos seis pelagatos que hacemos todos y todos tenemos las mismas responsabilidades. Hemos conseguido vivir del teatro, algo que es bastante difícil, no solo en Córdoba sino también en Buenos Aires”, explica Serrada.
Cirulaxia despierta a Ubu: Pero si de reír se trata, Cirulaxia no podía pasar de largo por el desopilante mundo de Alfred Jarry, atacan a Ubu para despertarlo, para que recuerde su época de esplendor de su reinado en Polonia por una razón más que valedera, el dinero se está acabando. Lo atacan para incitarlo a usurpar un nuevo reino, pero cuando logran despertar al padre Ubu ya no está solo, lo acompaña su conciencia, conciencia con la que pelearán en toda la obra. Para desgracia del mundo Cirulaxia y de sus ambiciones, ante este cuadro tienen como testigo a un niño, nada menos que a un niño. En la elección de las obras, para Cirulaxia el humor es imprescindible, “para nosotros es una forma de vida, y tiene que ver con nuestra idiosincrasia, tenemos mucho humor y no andamos contando chistes todo el día. El humor es vital, asi buscamos otra manera de contar los clásicos y los elegimos de manera errática”, explica Serrada.
Actores que buscan espectadores: Cirulaxia no tenía público y salió a buscarlo. Elena Serrada cuenta que antes de las salas comenzaron a actuar en los colegios y luego intentaron que los chicos hicieran el esfuerzo e salir del colegio para ver teatro. “Primero empezamos en los colegios gracias a esos profesores y directivos que tuvieron una visión amplia e integradora de la educación, gracias a ellos que pudimos hacerlo. Luego de los colegios, nos desplazamos hacia los centros vecinales para que los chicos fueran al menos caminando hasta ese lugar para ver teatro. Después comenzamos a llevarlos a las salas. En definitiva, instalamos entre muchos chicos la idea de que había que salir para ver teatro. Y eso dio sus frutos, hicimos un paciente trabajo para formar espectadores, ahora nos encontramos por ahí con chicos que ya están en la universidad que nos dicen que la primera vez que vieron teatro fue “cuando ustedes llevaron una obra al colegio. Además, esto también sucede, son los chicos que terminan llevando a sus padres al teatro”.
Pero en el mundo Cirulaxia las cosas no suceden de casualidad, según Possentini, “dentro de la estructura del grupo, tenemos un proyecto destinado a los jóvenes, a la educación y eso hace que mucho público nos vea, el año pasado nos vieron unas 10 mil personas, parece una broma, o un autobombo de esos grupos de verano de Carlos Paz, pero no lo es, es cierto. Trabajamos a conciencia para la formación de un nuevo espectador”.
“Pero el proyecto para público joven no nos empuja a tener una obra para jóvenes y otra para adultos, es una única obra que articulamos, y vemos de que manera puede funcionar para públicos tan distintos”, aclara Gastón Mori.
“También hubo de nuestra parte un esfuerzo para acabar con bastardeo, con esa idea de que los artistas viven del aire. Nos profesionalizamos porque le hicimos comprender al espectador que debe pagar una entrada para jerarquizar el espectáculo, la calidad, para que a su vez el espectador no salga defraudado”, explica con cierto orgullo, Possentini.
Eh, Cirulaxia!: Gastón Mori, menos hablador, sanjuanino de origen, actor publicitario de éxito, relata que no son pocas las veces que lo sorprenden por ahí llamándolo por el personaje de alguna obra que protagonizó, o mejor aún, de un modo más categórico y bien cordobés, “¡Eh Cirulaxia! Nos reconocen de esa manera, eso es lo que hemos logrado en estos años de trabajo. Además, vemos que los chicos valoran este trabajo como cualquier otra actividad, nos enorgullece que los adolescentes vean el teatro como una profesión valorada”.
Mori se encarga de explicar que después de cada función para los colegios donde no concurren menos de 120 chicos, “siempre abrimos un debate y son todos muy interesantes, ahí creo que realmente nos damos cuenta que pasa con nuestras obras. Como hacemos teatro con mucho humor, los chicos ven a esto como una opción para divertirse mas allá de ir a bailar”.
Circo Criollo: En el trabajo que aún Cirulaxia le ofrece a su público, “Modestamente, con bombos y platillos!”, el grupo alcanza su total madurez para profundizar en detalles de la representación. Es un espectáculo soberbio, cuatro actores andariegos caídos en tierra desde un tren que cruza los paisajes desiertos, rodados de un sueño de atracciones magníficas, dejados en la vida como arriba de un trapecio de circo, decididos a no aceptar la burla del destino, se lanzan, sin red, al vértigo de un nuevo espectáculo: una particular versión de Juan Moreira, esperando que en el cielo se dibuje ¡por fin! la buena estrella, se ejercitan para fortalecerse y dar batalla a las circunstancias, que parecen empecinadas en no permitirles el éxito, que de verdad merecen. Cuatro actores tras la pregunta desesperada que devele el misterio del éxito. Con esta obra, Cirulaxia recupera la más antigua tradición teatral rioplatense, el circo criollo que comienza a gestarse en el país hacia 1880, y que es el origen del teatro argentino.
El espectáculo originariamente estaba compuesto de números circenses (acrobacia, equilibrio, trapecio, payasos) y luego de un intervalo, en la segunda parte, se representaban obras de teatro.
Estos artistas transhumantes fueron mensajeros esforzados de la actividad artística en los ámbitos más lejanos de la patria, entre ellos se destacaron "Los hermanos Podestá" que representaron por primera vez "Juan Moreira" (drama gauchesco inspirado en la novela de Eduardo Gutiérrez) Esta obra que ganó el favor del público y con el tiempo se convirtió en un clásico, es reconocida como la primera obra de teatro nacional.
Así, Cirulaxia arroja a sus desgraciados actores desde un tren, tres artistas de circo itinerante con sus bártulos a cuestas (Polito, Gregorio, Edgardo) y envuelto en un colchón entra el cuarto personaje (Beto) que comienza a quejarse de la vida que llevan y de no haberle hecho caso a su padre con respecto a la profesión elegida. Los demás tratan de darle ánimo y fortalecerlo pero no logran que cambie de parecer.
Desde que han decidido hacer "Juan Moreira" (historia de un gaucho perseguido injustamente) parece que el destino los empuja al fracaso, y se preguntan porque la Compañía de Los Podestá tuvo tanto éxito con la misma obra. Uno de ellos va desempacando y aparecen cuatro bombos. Los demás se sorprenden, hasta que se enteran que fueron comprados con el dinero de los pasajes. Están a 300 kilómetros de distancia del pueblo más cercano. Polito intenta explicar que con los bombos tal vez puedan enriquecer el espectáculo y tener mejor suerte. Ofendidos y no dispuestos a hacer ningún cambio deciden practicar sus rutinas de circo con las que llevan 17 años de andar por los caminos.
Beto: "El monarca de los Músculos", Gregorio: "El Ángel de las alturas"
Edgardo: "La sin rival Flama Humana". “Con bombos y platillos, tiene que ver con lo autobiográfico porque somos la otra cara de los Podestá. A ellos todo les salía bien, tocaban algo y lo convertían en oro. También tiene que ver con la historia de vivir en Córdoba, aquí es muy difícil hacer una historia, todos los días tenés que cantar como Gardel”, explica Serrada que en esta obra, ofició como directora de la puesta y de los actores.
Lomenaje, lo que viene: Hablar mal es una costumbre que un cordobés no resigna, hay detrás de esa modalidad cierta rebeldía y ciertas pretensiones aristocráticas, aspiraciones de grandeza por una historia heredada, esas cosas hicieron pensar a los integrantes de Cirulaxia en realizar un gran homenaje a uno de los poetas más importantes del siglo veinte, a Federico García Lorca. “Ya estamos haciendo algunas funciones pero todavía no la hemos estrenado para el público en general. Lomenaje es una comisión de una institución barrial que pretende hacerle una homenaje a García Lorca, en el día de la madre, porque según ellos, es un poeta que habló de las madres. Esa es la excusa para rescatar, no tanto la obra poética, como dramaturgo, si no la personalidad de Lorca, creadora, arrebatadora. Todo lo que hizo lo hizo bien, la poesía, el dibujo, las canciones. Siempre nos preguntamos que hubiese pasado con él, que estaba en un proceso maravilloso, si no lo mataban como lo hicieron a los 36 años. El se estaba haciendo grandes preguntas sobre el arte, el arte popular. Por eso usamos algo que dijo- un pueblo que no fomenta, que no alimenta el teatro, sino está muerto, está moribundo-. Trabajamos sus discursos, su pensamiento, su postura clarísima. Todo el mundo recuerda su risa, nosotros hacemos la obra pensando que nos reímos con él, que él se ríe con nosotros, porque en realidad, salvo en las obras de títeres, Lorca no manejaba el humor, era más bien dramático. Por eso desde el respeto pensamos en su sentido del humor para vivir y para ver la tragedia, que es lo menos conocido”, monologa Elena Serrada casi sin respirar. “Si el porvenir que nos espera es la realidad virtual y la soledad del hombre frente a una pantalla, queremos reivindicar el buen humor y la alegría porque son plurales, ya que su lugar de manifestación es el entramado social, la fiesta, el grupo, la familia…Añoramos la niñez, época en que mucho giraba en torno a los clubes y las asociaciones barriales, donde se realizaban cantidad de actividades y el fin de semana se engalanaban con ruidosas y alegres fiestas familiares de los que la mayoría de los vecinos participábamos…podía ser durante la cena del Día de la Madre o el Festival de la Amistad , o la quermese que se organizaba para recaudar fondos para la escuela, o en un gran locro de fiesta patria…Partimos desde la nostalgia de la alegría compartida y como el humor es nuestro modo de entender y digerir la realidad, en cada chiste, en cada broma, en cada chanza, nos sentimos arrojados, con absurda inocencia, a la ilusión de la infancia recobrada…” recita Possentini como si estuviera dentro de uno de los personajes de la comisión de una ignota institución barrial.
Habían participado en montajes teatrales, espectáculos de títeres y como narradores orales en distintos elencos hasta 1989, año en que deciden fundar el grupo, constituyéndose en equipo de trabajo permanente, dedicado exclusivamente a las tareas de producción, investigación y creación teatral.
Ladran, señal que cabalgamos: A partir del estreno de “Ladran Sancho”, obra inspirada en “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha ” de Miguel de Cervantes Saavedra, en1990, Cirulaxia sorprende tomando una serie de capítulos esenciales de la novela original. En un escenario desnudo, con una pantalla blanca discurren en lugares y tiempo, con diálogos breves, prescindiendo del discurso épico y poético original, se superponen imágenes, situaciones sonoras en vivo, música de la época. Los personajes exploran perfiles caricaturescos de los arquetipos, los actores fusionan lenguajes teatrales, titiritescos y de teatro de sombras.
Todos estos recursos privilegian la relación entre los protagonistas: Don Quijote y Sancho Panza. Y por allí vagan los dos, dignificando el sentido de la vida, la libertad y también la risa.
Así Cirulaxia inicia ese camino, primero porque no es un accidente lo que une a las personas en el arte. Se reúnen, tal vez porque algunas de ellas están ansiosas por compartir sus experiencias con los demás.
Cirulaxia, un laxante que hace reir: El público se sorprende por estos tipos atrevidos, todos se sorprenden, menos ellos que interpretan en esa primera obra, su gran aventura. Inspirados “levemente” en las ideas de Peter Brook, dice Elena Serrada, “el nacimiento de esta aventura es quijotesca, no encajábamos en ningún lugar. En esa crisis que vivía el país, el panorama era desolador. Nos vimos obligados a estudiar seriamente la escena, había casi solo teatro para niños o ese otro teatro hermético, que auyentaba a los espectadores de las salas, ahí nos vimos forzados por las circunstancias a buscar nuestra propia impronta. No nos bancábamos tener un director, eran los primeros años pos regreso a la democracia con el regreso de los exiliados, muchos de ellos peleados con los que se habían quedado aquí. Cada cual tenía su quinta, y a nosotros no nos interesaba entrar para ser actores de esas disputas ideológicas y estéticas. Nos dimos cuenta que nosotros éramos un proyecto distinto. Ensayábamos en las aulas de la vieja escuela, donde ahora es el Patio Olmos, llevábamos las bombitas de luz porque no había. Ese marco fue el inicio de un camino de resistencia ante una crisis que arrasaba con todo, y ante nuestros propios pares”. Carlos Possentini, casi el único que no viene desde la formación teatral, sino de un intento frustrado por una carrera de comunicación, y que sostiene, “yo me llevo el escenario por delante, para mí el teatro fue un accidente” afirma que “esa adversidad iniciática nos marcó y nunca perdimos esa pulsión por buscarle la vuelta a la historia como en aquel entonces. En ese período mientras nosotros nos conformábamos como grupo, la mayoría de los grupos del teatro independiente estallaban, no podían sobre vivir a la crisis. La actividad teatral iba a menos, la gente no iba a las salas, no había espectadores, y quizá ahí se nos abrió esa brecha, la de ir a buscarlos. Nuestra supervivencia y continuidad tiene que ver con el nacimiento del grupo, es una cuestión fundacional. Surgimos en un momento tan crítico, que la utopía de querer vivir del teatro no existía ni en las mentes más afiebradas. El pan aumentaba cada diez minutos y nosotros tratando de vender teatro”.
El nombre del grupo surge gracias a la marca de un laxante de ciruela y a un juego con nombres de películas, entre la Guerra de las Galaxias y el Imperio Contra Ataca y por necesidad de identificar al grupo para presentarlo en un concurso. “Ahí nos dimos cuenta que cuando uno habla de contra atacar es porque ya te han atacado y nosotros ya veníamos golpeados, fue nada más que una reacción”, acota Possentini.
Una troupe de trotamundos: En general, los grupos de teatro, como es natural, primero piensa en una casa, en una sala, no es el caso de Cirulaxia. El grupo se impuso la premisa de ir a buscar a los espectadores allí donde fuere, y antes de tener una sala donde actuar se preocuparon en conseguir una combi para trasladarse. En 18 años recorrieron casi todo el país. Fueron invitados a festivales en Salta, Tucumán, Capital Federal, Rosario, Mar del Plata, Santa Fe, y en cientos de lugares más. La repercusión de sus trabajos llevó a Cirulaxia fuera del país, varias veces a festivales internacionales en Colombia (Manizales, Ibague y Popayán, Pasto), a Santiago de Chile, a la República del Salvador, a Guatemala Representando a Argentina en Festival Centroamericano e Internacional de Teatro “Creatividad sin Fronteras”, invitado Especial a la I Reseña Internacional de Teatro de la ciudad de Guatemala, invitado Especial para realizar un Ciclo de Funciones en San José de Costa Rica, Invitado Especial para realizar un Ciclo de Funciones y Ponencias para la Cátedra de Literatura Española de la Universidad de Buffalo. Auspiciado por The International Artistic and Cultural Exchange Program of the Departament of Theatre and Dance State University of New York at Buffalo . EE.UU . Invitados a la “1ra Muestra de Teatro del Mercosur”. En San Pablo.Brasil.
“A la combi Volswagen la compramos con un premio que ganamos con la obra “Jettatore”, recuerda Serrada. Jettatore fue una versión libre de la obra homónima de Gregorio de Laferrere, que el grupo lleva a un final feliz con el único objetivo de divertir. Una pintura descarnada de los defectos, de las ridiculeces, de los vicios sociales, con elementos de la comicidad en la acción de los protagonistas. Una estampa de la época de Laferrere, de la Argentina de principios de siglo que Cirulaxia desplegó dentro de una gran caja para quebrar la estructura realista del autor, de esta obra considerada el primer vodevil dentro de la historia del teatro argentino. “Con Campeando al Cid, ya nos habíamos hecho conocer por mucha gente de todo el país gracias a un festival que se había realizado en Córdoba, entonces llega Jettatore y otra crisis, la caída de Angeloz. Todo lo que habíamos planeado se nos derrumbó, entonces le cambiamos el motor fundido a la combi y salimos a girar”, recuerda Serrada.
Trabajo de abejas: Cirulaxia atacó a López de Vega, la idea era trabajar “Fuenteovejuna” pero de ovejas mutaron a abejas producto de las asociaciones bajo una sospecha genuina de la envidia humana, cuánto de verdad hay en ese mundo ideal de los himenópteros según nos contaron ciertos hombres. Atacaron a apicultores y biólogos para llegar a un fenómeno novedoso y particular que denominaron la “enjambrazón”, algo así como una rebelión popular donde se produce la muerte de los zánganos luego del vuelo nupcial. En definitiva “Fuenteovejuna” quedó convertida en tres insectos, tres protagonistas que libaron en el velorio de un tirano. Eso fue Purolope.
Lope de Vega hubiera dicho, “trabajan como burros” pero la verdad es que Cirulaxia en pleno labora como las abejas. “Somos un grupo de autogestión, pero muy distintos a otros que funcionan en torno a una figura, o un guía por decirlo de alguna manera. Nosotros somos seis pelagatos que hacemos todos y todos tenemos las mismas responsabilidades. Hemos conseguido vivir del teatro, algo que es bastante difícil, no solo en Córdoba sino también en Buenos Aires”, explica Serrada.
Cirulaxia despierta a Ubu: Pero si de reír se trata, Cirulaxia no podía pasar de largo por el desopilante mundo de Alfred Jarry, atacan a Ubu para despertarlo, para que recuerde su época de esplendor de su reinado en Polonia por una razón más que valedera, el dinero se está acabando. Lo atacan para incitarlo a usurpar un nuevo reino, pero cuando logran despertar al padre Ubu ya no está solo, lo acompaña su conciencia, conciencia con la que pelearán en toda la obra. Para desgracia del mundo Cirulaxia y de sus ambiciones, ante este cuadro tienen como testigo a un niño, nada menos que a un niño. En la elección de las obras, para Cirulaxia el humor es imprescindible, “para nosotros es una forma de vida, y tiene que ver con nuestra idiosincrasia, tenemos mucho humor y no andamos contando chistes todo el día. El humor es vital, asi buscamos otra manera de contar los clásicos y los elegimos de manera errática”, explica Serrada.
Actores que buscan espectadores: Cirulaxia no tenía público y salió a buscarlo. Elena Serrada cuenta que antes de las salas comenzaron a actuar en los colegios y luego intentaron que los chicos hicieran el esfuerzo e salir del colegio para ver teatro. “Primero empezamos en los colegios gracias a esos profesores y directivos que tuvieron una visión amplia e integradora de la educación, gracias a ellos que pudimos hacerlo. Luego de los colegios, nos desplazamos hacia los centros vecinales para que los chicos fueran al menos caminando hasta ese lugar para ver teatro. Después comenzamos a llevarlos a las salas. En definitiva, instalamos entre muchos chicos la idea de que había que salir para ver teatro. Y eso dio sus frutos, hicimos un paciente trabajo para formar espectadores, ahora nos encontramos por ahí con chicos que ya están en la universidad que nos dicen que la primera vez que vieron teatro fue “cuando ustedes llevaron una obra al colegio. Además, esto también sucede, son los chicos que terminan llevando a sus padres al teatro”.
Pero en el mundo Cirulaxia las cosas no suceden de casualidad, según Possentini, “dentro de la estructura del grupo, tenemos un proyecto destinado a los jóvenes, a la educación y eso hace que mucho público nos vea, el año pasado nos vieron unas 10 mil personas, parece una broma, o un autobombo de esos grupos de verano de Carlos Paz, pero no lo es, es cierto. Trabajamos a conciencia para la formación de un nuevo espectador”.
“Pero el proyecto para público joven no nos empuja a tener una obra para jóvenes y otra para adultos, es una única obra que articulamos, y vemos de que manera puede funcionar para públicos tan distintos”, aclara Gastón Mori.
“También hubo de nuestra parte un esfuerzo para acabar con bastardeo, con esa idea de que los artistas viven del aire. Nos profesionalizamos porque le hicimos comprender al espectador que debe pagar una entrada para jerarquizar el espectáculo, la calidad, para que a su vez el espectador no salga defraudado”, explica con cierto orgullo, Possentini.
Eh, Cirulaxia!: Gastón Mori, menos hablador, sanjuanino de origen, actor publicitario de éxito, relata que no son pocas las veces que lo sorprenden por ahí llamándolo por el personaje de alguna obra que protagonizó, o mejor aún, de un modo más categórico y bien cordobés, “¡Eh Cirulaxia! Nos reconocen de esa manera, eso es lo que hemos logrado en estos años de trabajo. Además, vemos que los chicos valoran este trabajo como cualquier otra actividad, nos enorgullece que los adolescentes vean el teatro como una profesión valorada”.
Mori se encarga de explicar que después de cada función para los colegios donde no concurren menos de 120 chicos, “siempre abrimos un debate y son todos muy interesantes, ahí creo que realmente nos damos cuenta que pasa con nuestras obras. Como hacemos teatro con mucho humor, los chicos ven a esto como una opción para divertirse mas allá de ir a bailar”.
Circo Criollo: En el trabajo que aún Cirulaxia le ofrece a su público, “Modestamente, con bombos y platillos!”, el grupo alcanza su total madurez para profundizar en detalles de la representación. Es un espectáculo soberbio, cuatro actores andariegos caídos en tierra desde un tren que cruza los paisajes desiertos, rodados de un sueño de atracciones magníficas, dejados en la vida como arriba de un trapecio de circo, decididos a no aceptar la burla del destino, se lanzan, sin red, al vértigo de un nuevo espectáculo: una particular versión de Juan Moreira, esperando que en el cielo se dibuje ¡por fin! la buena estrella, se ejercitan para fortalecerse y dar batalla a las circunstancias, que parecen empecinadas en no permitirles el éxito, que de verdad merecen. Cuatro actores tras la pregunta desesperada que devele el misterio del éxito. Con esta obra, Cirulaxia recupera la más antigua tradición teatral rioplatense, el circo criollo que comienza a gestarse en el país hacia 1880, y que es el origen del teatro argentino.
El espectáculo originariamente estaba compuesto de números circenses (acrobacia, equilibrio, trapecio, payasos) y luego de un intervalo, en la segunda parte, se representaban obras de teatro.
Estos artistas transhumantes fueron mensajeros esforzados de la actividad artística en los ámbitos más lejanos de la patria, entre ellos se destacaron "Los hermanos Podestá" que representaron por primera vez "Juan Moreira" (drama gauchesco inspirado en la novela de Eduardo Gutiérrez) Esta obra que ganó el favor del público y con el tiempo se convirtió en un clásico, es reconocida como la primera obra de teatro nacional.
Así, Cirulaxia arroja a sus desgraciados actores desde un tren, tres artistas de circo itinerante con sus bártulos a cuestas (Polito, Gregorio, Edgardo) y envuelto en un colchón entra el cuarto personaje (Beto) que comienza a quejarse de la vida que llevan y de no haberle hecho caso a su padre con respecto a la profesión elegida. Los demás tratan de darle ánimo y fortalecerlo pero no logran que cambie de parecer.
Desde que han decidido hacer "Juan Moreira" (historia de un gaucho perseguido injustamente) parece que el destino los empuja al fracaso, y se preguntan porque la Compañía de Los Podestá tuvo tanto éxito con la misma obra. Uno de ellos va desempacando y aparecen cuatro bombos. Los demás se sorprenden, hasta que se enteran que fueron comprados con el dinero de los pasajes. Están a 300 kilómetros de distancia del pueblo más cercano. Polito intenta explicar que con los bombos tal vez puedan enriquecer el espectáculo y tener mejor suerte. Ofendidos y no dispuestos a hacer ningún cambio deciden practicar sus rutinas de circo con las que llevan 17 años de andar por los caminos.
Beto: "El monarca de los Músculos", Gregorio: "El Ángel de las alturas"
Edgardo: "La sin rival Flama Humana". “Con bombos y platillos, tiene que ver con lo autobiográfico porque somos la otra cara de los Podestá. A ellos todo les salía bien, tocaban algo y lo convertían en oro. También tiene que ver con la historia de vivir en Córdoba, aquí es muy difícil hacer una historia, todos los días tenés que cantar como Gardel”, explica Serrada que en esta obra, ofició como directora de la puesta y de los actores.
Lomenaje, lo que viene: Hablar mal es una costumbre que un cordobés no resigna, hay detrás de esa modalidad cierta rebeldía y ciertas pretensiones aristocráticas, aspiraciones de grandeza por una historia heredada, esas cosas hicieron pensar a los integrantes de Cirulaxia en realizar un gran homenaje a uno de los poetas más importantes del siglo veinte, a Federico García Lorca. “Ya estamos haciendo algunas funciones pero todavía no la hemos estrenado para el público en general. Lomenaje es una comisión de una institución barrial que pretende hacerle una homenaje a García Lorca, en el día de la madre, porque según ellos, es un poeta que habló de las madres. Esa es la excusa para rescatar, no tanto la obra poética, como dramaturgo, si no la personalidad de Lorca, creadora, arrebatadora. Todo lo que hizo lo hizo bien, la poesía, el dibujo, las canciones. Siempre nos preguntamos que hubiese pasado con él, que estaba en un proceso maravilloso, si no lo mataban como lo hicieron a los 36 años. El se estaba haciendo grandes preguntas sobre el arte, el arte popular. Por eso usamos algo que dijo- un pueblo que no fomenta, que no alimenta el teatro, sino está muerto, está moribundo-. Trabajamos sus discursos, su pensamiento, su postura clarísima. Todo el mundo recuerda su risa, nosotros hacemos la obra pensando que nos reímos con él, que él se ríe con nosotros, porque en realidad, salvo en las obras de títeres, Lorca no manejaba el humor, era más bien dramático. Por eso desde el respeto pensamos en su sentido del humor para vivir y para ver la tragedia, que es lo menos conocido”, monologa Elena Serrada casi sin respirar. “Si el porvenir que nos espera es la realidad virtual y la soledad del hombre frente a una pantalla, queremos reivindicar el buen humor y la alegría porque son plurales, ya que su lugar de manifestación es el entramado social, la fiesta, el grupo, la familia…Añoramos la niñez, época en que mucho giraba en torno a los clubes y las asociaciones barriales, donde se realizaban cantidad de actividades y el fin de semana se engalanaban con ruidosas y alegres fiestas familiares de los que la mayoría de los vecinos participábamos…podía ser durante la cena del Día de la Madre o el Festival de la Amistad , o la quermese que se organizaba para recaudar fondos para la escuela, o en un gran locro de fiesta patria…Partimos desde la nostalgia de la alegría compartida y como el humor es nuestro modo de entender y digerir la realidad, en cada chiste, en cada broma, en cada chanza, nos sentimos arrojados, con absurda inocencia, a la ilusión de la infancia recobrada…” recita Possentini como si estuviera dentro de uno de los personajes de la comisión de una ignota institución barrial.
Crosstown Traffic, el rock cordobés tiene historia (2007)
Editaron seis discos, desde barrio Empalme llegaron a concursar por un Grammy. Fueron también editados por el mítico sello Sum Record y por dos sellos alternativos de Inglaterra y Estados Unidos, Vitaminic y People Sound, respectivamente. Dos de sus intengrantes fueron los fundadores del rock mediterráneo a comienzos de los años 60. Mick Camaño, uno de sus líderes es además de músico, dibujante, ilustrador gráfico y animador de cine y televisión y trabajó en los Angeles para el estudio Hanna- Barbera, la usina creativa de Disney.
El rock en la Argentina ha cumplido cuarenta años, las guitarras siguen ardiendo en las manos de los abuelos, de los cincuentones que lejos de vivir de los recuerdos siguen creando para desafiar al juez más justo de todos, el tiempo. Esta es historia conocida, entre celebraciones, festejos, reencuentros de aquellos dinosaurios nacionales, merecen ser contadas otras historias de ese movimiento que no sólo se desarrolló en Buenos Aires y alrededores. Por ejemplo, lo que muy pocos saben es que el movimiento roquero que cambió la historia de la música contemporánea, en Córdoba cuenta también con cuatro décadas de historia y un poco más. Pero sorprende aún más que dos de los pioneros del flequillo y de las camperas de cuero en esta ciudad, sean hoy los líderes de una de las bandas más notables del rock y el blues alternativo.
La banda nació en 1992 y se llama Crosstown Traffic en homenaje a Jimmy Hendrix. Sus producciones independientes llamaron la atención de la mítica multinacional Sum Records que editó sus discos para distribuirlos en América Latina y Estados Unidos. De este modo, la banda cordobesa se escuchó en las radios de varios países, en Chile por ejemplo, algunos de sus temas ocuparon un lugar de privilegio en las programaciones radiales y en California la canción “Arañando la noche” alcanzó el top ten entre los pedidos de los oyentes de la emisora más importante orientada al público latino. No solo esto, dos sitios de los más prestigiosos en la difusión de jazz y rock no convencional, Vitaminic (Inglaterra) y Peoplesound (Estados Unidos) incluyeron material de la Crosstown entre sus recomendados. Y como documenta una planilla enviada a los músicos cordobeses por Vitaminic, encabezaron el top de bajadas con el tema Arañando la noche delante nada menos que de Etta James, Gospel Trumpet, Radiotones y Sara Sulpizio, entre otros.
Pero el desparpajo de estos músicos cordobeses llegó más lejos aún, se postularon para los premios más importantes de la industria discográfica mundial, el premio Grammy. Y no les fue mal, recibieron una distinción especial por la calidad del trabajo en reconocimiento a una producción independiente, aun cuando este es un item que el Grammy no contempla porque solo premia a los artistas de escala industrial.
Rock en la Fábrica Militar de Aviones: Antes que Miguel “Mick” Camaño y Fernando “Pitucho” Villela, fundadores y actuales lideres de la Crosstown Traffic, comenzaran a balbucear acordes rebeldes con sus guitarras en barrio Empalme, a comienzos de los años 60, el rock cordobés se ufana de un hecho digno de una leyenda que le otorga al género en esta provincia, un origen industrial. Lo que cuenta la leyenda es que la primera banda de rock en Córdoba se formó en 1957 en la Fábrica Militar de Aviones, un trío que integraban dos guitarristas yankis, ingenieros de la planta y un operario cordobés ejecutante de la batería. “El amigo que los vio trabajaba en la fábrica, me dijo que más que rock era una especie de rockabilly”, narra Camaño. A este género se lo considera el embrión del rock y surgió de la fusión de la música blanca, el country y la tradicional música afroamericana, especialmente el blues.
Altamira, la meca de James Dean: A principios de los años 60, el rock and roll tuvo en el mundo el efecto de un volcán en erupción y esa lava bajó hasta la Argentina y también a Córdoba. Es curioso y hasta resulta increíble hoy que haya sido en un barrio de gente obrera y no en el centro, en un barrio más allá de las fronteras de la República de San Vicente, en barrio Altamira, que se encendieran las primeras ilusiones del rock local. Allí funcionaba un cine muy importante, el cine San Martín, según Camaño, el barrio estaba plagado de personajes que parecían de películas enfundados en camperas de cuero, jopos empinados a fuerza de gomina que montados en motocicletas llegaban al santuario a ver tantas veces se pudiera filmes como “Nido de ratas”, “Rebelde sin causa”, “El rock de la cárcel”, entre otros. Todos querían ser como Marlon Brando, James Dean, Denis Hopper, Elvis Presley. “Los chicos salían y bailaban en el pasillo, el cine hoy no está más, en ese lugar funciona una empresa, para mí y para muchos ahí comenzó la historia cordobesa del rock” asegura Camaño, que además de guitarrista y letrista, es arquitecto, ilustrador gráfico, animador de cine y tv, con este oficio llegó primero a estudiar en la escuela de arte de Disney y luego a trabajar en Los Angeles para los estudios Hanna- Barbera, los creadores del Oso Joggi, Los Picapiedras, don Gato y su Pandilla, entre otros personajes. Allí mismo ilustró para la revista Rolling Stone (Ver aparte).
En barrio Empalme hay pibes violentos: Allá por 1962, Villela y Camaño se hacen carne y uña, Villela se muda de Altamira a Empalme el barrio de siempre de Camaño y comienzan a castigar “unas guitarras que eran un pedazo de madera con unas cuerdas que parecían de alambre”. En esa época junto al baterista Quique Sánchez y el bajista Cacho Rodríguez forman el grupo “Los violentos” que junto a los Teenagers, los Crazy Boys, Los Bichos, entre otros conformaron el origen del rock cordobes, que a la inversa de las trayectorias de otros grupos del género comenzaron tocando para multitudes, para cinco, diez mil personas y acabaron, luego, tocando para cien o doscientos personas. El rock en ese momento se hacía para bailar. Los Teenagers cordobeses llegaron a vender miles de discos en todo el país y hasta trascendieron las fronteras de paises vecinos.
“Empezamos a tocar en el 63, tocábamos para mucha gente porque el rock en ese momento era solo bailable y gracias al programa de Enrique del Campo, él junto a Darío Martel, el negro José González en Radio Universidad, el rock de Chuck Berry, Little Richard, Elvis Presley se escuchaba y bailaba. Los escuchaba todo el mundo. Enrique del Campo tenía un programa que se llamaba el Club de Baile del club VM (De la casa de música Vertice Musical), tenía un ranking, iba a la siesta, a las dos de la tarde Códoba se paraba para escuchar ese programa, para saber quien estaba primero en el ranking, y la gente compraba ese disco, el que estaba primero, ese rock comenzamos a escuchar y a tocar en los bailes”, recuerda Camaño.
“Los violentos nacen cuando estábamos aprendiendo a tocar algunos tonos en la guitarra, ahí encontramos a los que iban a tocar con nosotros, a Quique Sánchez y a Cacho Rodríguez que entra al grupo por su pinta, era una especie de James Dean cordobés, con campera de cuero y una gran moto italiana (Una Guzzi italiana de 500 cilindradas) tipo Nido de Ratas. Lo invitamos a tocar por esa condición y primero nos rechazó, porque obviamente no sabía tocar, y ahí insistimos y le enseñamos a tocar el bajo, con él nació ese primer grupo. Rodríguez era un hombre duro, un hombre de pelea en los barrios que nos venía bien a nosotros que no teníamos perspectivas atléticas para destacar. Y además de la pinta era profesor de inglés, algo que nos venía bien porque comenzamos a cantar en ese idioma. Y encima descubrimos que tenía buena voz”, revela Camaño que se consagra en ese momento como descubridor de talentos. El éxito que alcanzaron estos grupos de rock a principios de los 60 comenzó a decaer con el comienzo de la ocupación territorial urbana del cuarteto que hasta ese entonces se restringía al ámbito rural casi exclusivamente.
“En esa epoca en los bailes tocaba un grupo de rock, un grupo tropical de muy buena calidad y al final llegaba la música lenta con el disco. En Juniors juntábamos nueve a diez mil personas desagotando la pileta. Después tocábamos en el club Municipal para cinco mil personas, en la confitería Oiriental. En esa época el Cuarteto no existía casi en la ciudad, era un fenómeno más rural que urbano, era La Leo que tenía algo del folclore de los inmigrantes españoles e italianos”. Pero, la historia que ignoraban estaban iniciando en esta ciudad, tendría derivaciones.
Un terremoto sacude Europa: Camaño y Villela, antes de recibir en mano un disco de los Beatles ya se habían informado a través de una revista de quienes eran verdaderamente estos jóvenes salvajes que hacían templar los cristales de las catedrales europeas. “Nosotros ya habíamos visto a estos tipos en una revista Radiolandia que decía: -Terremoto inglés asota Europa-. Tipos flacos, con flequillitos, saquitos apretados, lindos. Ese día automáticamente, cuando nos despedimos con Pitucho en la puerta de mi casa, nos preguntamos, qué hacemos: Seguimos con la vieja onda del rock bailable o nos metemos con los Beatles, era el año 63. Y les empezamos a copiar descaradamente, identicamente, el pelo largo, flequillo, nos hicimos hacer ropa especial, conseguimos las botitas Beatles. En esa época ya comenzamos a hacer, además de los temas de los Beatles, algo de rythim & blues, es decir ya el blues nos estaba llamando”. A Camaño y Villela se les reconoce, además de haber formado una de las primeras bandas de rock del país, el hecho de ser los primeros músicos argentinos en incorporar el rythim & blues a una banda en estas latitudes.
La culpa la tuvo Hendrix: Es curioso, pero con frecuencia en el mundo de la creación artística, cuando un artista más desarrolla su sensibilidad, más conoce, más aprende, más tiene para entregar en capital simbólico, paralelamente se aleja del gusto del público común. Mick Camaño se ríe de si mismo casi con resignación al reconocer el éxito que tuvo cuando era apenas un adolescente y no marcaba más de dos notas en su guitarra. “Poco a poco nos comenzamos a alejar del público masivo y no fue por voluntad o porque no nos gustara tocar para ellos, fue por culpa de Jimmy Hendrix. El salto hacia los malos negocios sucede de esta forma, un día cae mi viejo que era ingeniero y que le gustaba mucho el jazz y el tango, y me dice tomá, escuchá esto: un disco de los Beatles. Ese fue el primer paso para alejarnos del rock bailable y el segundo vino con Jimmy Hendrix”. Villela y Camaño quedaron tan sorprendidos con Hendrix que treparon hasta el punto más alto del Arco de Córdoba y allí rezaron e hicieron promesas para inclinar hacia esta ciudad algo de esa magia negra distorisionada. Casi a fines de los años 70, los jóvenes músicos de rock cordobeses se anoticiaron que lo que sucedía en Estados Unidos por el efecto Vietnam, o en Europa por el Mayo del 68, llegaba a estas tierras de la peor manera, el cartero que les informaba que las cosas habían cambiado en general era un policía que los bajaba de un cachiporrazo del escenario.
Ni buenos, ni malos tiempos, tiempos por venir: La década de los años 70 se anunciaba como violenta, el escenario político se complicaba cada vez más, y los jóvenes del rock eran mirados entre ojos por casi todos los caciques sociales, desde el poder policial, político, y hasta desde las mismas organizaciones universitarias extremadamente politizadas, los roqueros no eran otra cosa que “niños bien colonizados”. Camaño sostiene que la influencia de Hendrix fue decisiva para crecer y para experimentar, “en los 70 nos toca mucho la onda de Hendrix, ahí comenzamos a perder público. De multitudes pasamos a un público de cien personas, la mayoría músicos que encima venían a criticarnos. Ahí decidimos parar y yo me fui a los Estados Unidos”.
Luego de aquella primera época de oro de Camaño y Villela debieron pasar muchos años para que ambos maduraran un proyecto musical. Aunque siguieron tocando en distintos grupos de existencia efímera, casi siempre con amigos, es en 1992 cuando los dos pioneros renacerán de las cenizas, a la edad en que los hombres mayores de cuarenta años se retiran a una vida ordenada y de prosperidad, Camaño y Villela volverían para reafirmar una sospecha generalizada, al buen rock y blues se llega cuando al caballo del tiempo, el jockey lo apura para doblar primero en el codo de los cincuenta. Camaño siguió los consejos de Eric Clapton, “volví a mi casa a tocar blues, toques lo que toques, siempre volvés a tocar blues. Estaba trabajando, componiendo canciones para el cuarteto, más que nada para gente amiga como la de Chébere, Pelusa, entre otros y no me iba mal. Pero con Villela nos volvimos a juntar, invitamos a Chiche Sánchez (hermano de Quique), luego apareció Jorge Imberti y así nació la Crosstown Traffic. Volvimos para hacer blues a lo inglés, más distorisionado y también rock”. La banda logra realizar su primer trabajo, en el año '96, editando bajo el formato de una producción independiente su disco "Little black box" del que se llegaron a vender solamente en Córdoba, 3000 unidades. El CD fue considerado por la crítica y el público como la "Mejor producción independiente del Año" y mejor canción del año "Siguiendo una estrella" en las encuestas realizadas por la prensa. Con su segunda placa editada a nivel internacional, "Volviendo a casa", la banda consolidó definitivamente su sonido y obviamente logró gran expectación en cada una de sus presentaciones. En el 2000 salió el tercer CD “Malos tiempos” que cuenta con una ilustración de Miguel Camaño en la tapa. Este trabajo compitió en la entrega de los premios Grammy's Latino, que se realizaron en Los Angeles (Estados Unidos), en cinco categorías: Grabación del año, álbum del año, canción del año ("Arañando la noche"), Mejor álbum de rock grupal, Mejor canción de rock grupal ("Arañando la noche"). A fines del 2002 presentaron el cuarto disco, “Stop blues” una producción con catorce temas, un par en vivo, y varios covers. Posteriormente editan “El cielo está cayendo” y acaban de presentar su último disco “Esto es blues”. En el rock local y del interior del país, editar seis discos es más que una proeza. Para muchos, la Crosstown Traffic es una banda de culto. Su rock es esencial, han logrado un sonido único en la escena nacional, la contundencia de sus canciones hablan de una madurez creativa que no es frecuente entre las bandas más mentadas de la Argentina. Pasaron por sus filas varios músicos notables como los bateristas Beto Graff y Luis Garis, y actualmente el guitarrista Rolo Casas. En sus conciertos, la frutilla del postre la ofrece, Black Oliva, que además de fletero de la banda, es un morocho portentoso de San Vicente que canta el blues como los dioses.
Un cordobés en Disney
Un psiquiatra le confesó a este cronista que la ciudad de Córdoba funciona como una madre posesiva, nunca suelta del todo a sus hijos. Solo en el ámbito de la comunidad artística, no son pocos los que un día partieron buscando otros horizontes y luego de lograr reconocimiento, buen dinero, no soportaron la lejanía de este pozo, de este vientre demandante y decidieron regresar, a condenarse a un anonimato seguro y a condiciones de vida restringidas.
Algo parecido a esto le ocurrió a Mick Camaño que sin embargo es feliz viviendo aquí, soñando ahora con el nuevo disco que la Crosstown Traffic acaba de grabar.
La otra gran pasión de Camaño es el dibujo. Paralelamente con la música Mick Camaño desarrolló una carrera como ilustrador, humorista gráfico y animador. Y no le fue nada mal. “La música y el dibujo siempre fueron en paralelo en mi vida y también la arquitectura. Luego colgué el diploma, se lo dediqué a mi viejo. Mi pidió que alcanzara un título universitario y que después hiciera lo que quisiera, y yo le cumplí.
Yo trabajaba en publicidad. Hacía música, estudiaba, jugaba al fútbol, llegué a jugar en las inferiores de Instituto, practicaba artes marciales con Miyasato. Empiezo a trabajar en la antigua LV3 como cadete de Enrique del Campo, yo ya estaba dibujando, en ese tiempo no había escuelas de arte, así que mi viejo me compraba libros sobre el tema. Arriba de LV3 funcionaba una productora publicitaria, la más importante del interior del país, Vila Producciones. Ahí comencé a hacer dibujo animados. Pasan los años y paso a ser director de arte, dirigí videos, hicimos para el Banco de Córdoba, banco social con Susana Gimenez con Alberto Olmedo comerciales para distintas empresas”, describe.
A Camaño lo convocan de Buenos Aires para trabajar en la agencia de publicidad MC Cann-Erickson y desde ahí lo envían becado a estudiar animación a la escuela de arte de Disney. En 1976, en los Angeles también trabaja para Hanna- Barbera en la serie “Don Gato y su Pandilla”, realiza ilustraciones para la revista Rolling Stone. “Consigo una beca para perfeccionarme como animador en dibujo, yo amaba Disney y me voy a una escuela de arte que tenían donde formaban a animadores de todo el mundo. Eso duró un año y medio, luego cierran los estudios y dejan por un tiempo el dibujo animado de lado, pero estaba la puerta del estudio Hanna-Barvera, los dos creadores de Los Picapiedras, Don Gato y su pandilla, el Oso Joggi, entre otros. Estos a su vez trabajaban para la Warner, los creadores de Tom y Jerry. De pronto me vi dibujando los personajes que yo amaba desde niño. Trabajábamos en un montón de producciones que se hacían para televisión que requería menos trabajo, Disney trabajaba a 24 cuadros por segundo y estos a 12. Todo reducido para la televisión. Todos primeros planos, casi. Era un intercalador, hacía los dibujos del medio, los del movimiento. Trabajando para ellos, tengo la suerte de que me designan junto a uno de los directores para ir a Londres a realizar para el Scotland Bank de Inglaterra, una saga de animación de don Gato y su pandilla, el banco ponía la plata y lo presentaba. Viajamos el director, un animador español y yo, los demás eran dibujantes ingleses” cuenta Camaño de una época que dejó atrás para regresar en el 78 por imperio de la nostalgia.
Como humorista gráfico e ilustrador, Camaño trabajó para las revistas Humor, Hortensia, entre otras, y aun sigue colaborando en animación en campañas publicitarias de alcance nacional.
El rock en la Argentina ha cumplido cuarenta años, las guitarras siguen ardiendo en las manos de los abuelos, de los cincuentones que lejos de vivir de los recuerdos siguen creando para desafiar al juez más justo de todos, el tiempo. Esta es historia conocida, entre celebraciones, festejos, reencuentros de aquellos dinosaurios nacionales, merecen ser contadas otras historias de ese movimiento que no sólo se desarrolló en Buenos Aires y alrededores. Por ejemplo, lo que muy pocos saben es que el movimiento roquero que cambió la historia de la música contemporánea, en Córdoba cuenta también con cuatro décadas de historia y un poco más. Pero sorprende aún más que dos de los pioneros del flequillo y de las camperas de cuero en esta ciudad, sean hoy los líderes de una de las bandas más notables del rock y el blues alternativo.
La banda nació en 1992 y se llama Crosstown Traffic en homenaje a Jimmy Hendrix. Sus producciones independientes llamaron la atención de la mítica multinacional Sum Records que editó sus discos para distribuirlos en América Latina y Estados Unidos. De este modo, la banda cordobesa se escuchó en las radios de varios países, en Chile por ejemplo, algunos de sus temas ocuparon un lugar de privilegio en las programaciones radiales y en California la canción “Arañando la noche” alcanzó el top ten entre los pedidos de los oyentes de la emisora más importante orientada al público latino. No solo esto, dos sitios de los más prestigiosos en la difusión de jazz y rock no convencional, Vitaminic (Inglaterra) y Peoplesound (Estados Unidos) incluyeron material de la Crosstown entre sus recomendados. Y como documenta una planilla enviada a los músicos cordobeses por Vitaminic, encabezaron el top de bajadas con el tema Arañando la noche delante nada menos que de Etta James, Gospel Trumpet, Radiotones y Sara Sulpizio, entre otros.
Pero el desparpajo de estos músicos cordobeses llegó más lejos aún, se postularon para los premios más importantes de la industria discográfica mundial, el premio Grammy. Y no les fue mal, recibieron una distinción especial por la calidad del trabajo en reconocimiento a una producción independiente, aun cuando este es un item que el Grammy no contempla porque solo premia a los artistas de escala industrial.
Rock en la Fábrica Militar de Aviones: Antes que Miguel “Mick” Camaño y Fernando “Pitucho” Villela, fundadores y actuales lideres de la Crosstown Traffic, comenzaran a balbucear acordes rebeldes con sus guitarras en barrio Empalme, a comienzos de los años 60, el rock cordobés se ufana de un hecho digno de una leyenda que le otorga al género en esta provincia, un origen industrial. Lo que cuenta la leyenda es que la primera banda de rock en Córdoba se formó en 1957 en la Fábrica Militar de Aviones, un trío que integraban dos guitarristas yankis, ingenieros de la planta y un operario cordobés ejecutante de la batería. “El amigo que los vio trabajaba en la fábrica, me dijo que más que rock era una especie de rockabilly”, narra Camaño. A este género se lo considera el embrión del rock y surgió de la fusión de la música blanca, el country y la tradicional música afroamericana, especialmente el blues.
Altamira, la meca de James Dean: A principios de los años 60, el rock and roll tuvo en el mundo el efecto de un volcán en erupción y esa lava bajó hasta la Argentina y también a Córdoba. Es curioso y hasta resulta increíble hoy que haya sido en un barrio de gente obrera y no en el centro, en un barrio más allá de las fronteras de la República de San Vicente, en barrio Altamira, que se encendieran las primeras ilusiones del rock local. Allí funcionaba un cine muy importante, el cine San Martín, según Camaño, el barrio estaba plagado de personajes que parecían de películas enfundados en camperas de cuero, jopos empinados a fuerza de gomina que montados en motocicletas llegaban al santuario a ver tantas veces se pudiera filmes como “Nido de ratas”, “Rebelde sin causa”, “El rock de la cárcel”, entre otros. Todos querían ser como Marlon Brando, James Dean, Denis Hopper, Elvis Presley. “Los chicos salían y bailaban en el pasillo, el cine hoy no está más, en ese lugar funciona una empresa, para mí y para muchos ahí comenzó la historia cordobesa del rock” asegura Camaño, que además de guitarrista y letrista, es arquitecto, ilustrador gráfico, animador de cine y tv, con este oficio llegó primero a estudiar en la escuela de arte de Disney y luego a trabajar en Los Angeles para los estudios Hanna- Barbera, los creadores del Oso Joggi, Los Picapiedras, don Gato y su Pandilla, entre otros personajes. Allí mismo ilustró para la revista Rolling Stone (Ver aparte).
En barrio Empalme hay pibes violentos: Allá por 1962, Villela y Camaño se hacen carne y uña, Villela se muda de Altamira a Empalme el barrio de siempre de Camaño y comienzan a castigar “unas guitarras que eran un pedazo de madera con unas cuerdas que parecían de alambre”. En esa época junto al baterista Quique Sánchez y el bajista Cacho Rodríguez forman el grupo “Los violentos” que junto a los Teenagers, los Crazy Boys, Los Bichos, entre otros conformaron el origen del rock cordobes, que a la inversa de las trayectorias de otros grupos del género comenzaron tocando para multitudes, para cinco, diez mil personas y acabaron, luego, tocando para cien o doscientos personas. El rock en ese momento se hacía para bailar. Los Teenagers cordobeses llegaron a vender miles de discos en todo el país y hasta trascendieron las fronteras de paises vecinos.
“Empezamos a tocar en el 63, tocábamos para mucha gente porque el rock en ese momento era solo bailable y gracias al programa de Enrique del Campo, él junto a Darío Martel, el negro José González en Radio Universidad, el rock de Chuck Berry, Little Richard, Elvis Presley se escuchaba y bailaba. Los escuchaba todo el mundo. Enrique del Campo tenía un programa que se llamaba el Club de Baile del club VM (De la casa de música Vertice Musical), tenía un ranking, iba a la siesta, a las dos de la tarde Códoba se paraba para escuchar ese programa, para saber quien estaba primero en el ranking, y la gente compraba ese disco, el que estaba primero, ese rock comenzamos a escuchar y a tocar en los bailes”, recuerda Camaño.
“Los violentos nacen cuando estábamos aprendiendo a tocar algunos tonos en la guitarra, ahí encontramos a los que iban a tocar con nosotros, a Quique Sánchez y a Cacho Rodríguez que entra al grupo por su pinta, era una especie de James Dean cordobés, con campera de cuero y una gran moto italiana (Una Guzzi italiana de 500 cilindradas) tipo Nido de Ratas. Lo invitamos a tocar por esa condición y primero nos rechazó, porque obviamente no sabía tocar, y ahí insistimos y le enseñamos a tocar el bajo, con él nació ese primer grupo. Rodríguez era un hombre duro, un hombre de pelea en los barrios que nos venía bien a nosotros que no teníamos perspectivas atléticas para destacar. Y además de la pinta era profesor de inglés, algo que nos venía bien porque comenzamos a cantar en ese idioma. Y encima descubrimos que tenía buena voz”, revela Camaño que se consagra en ese momento como descubridor de talentos. El éxito que alcanzaron estos grupos de rock a principios de los 60 comenzó a decaer con el comienzo de la ocupación territorial urbana del cuarteto que hasta ese entonces se restringía al ámbito rural casi exclusivamente.
“En esa epoca en los bailes tocaba un grupo de rock, un grupo tropical de muy buena calidad y al final llegaba la música lenta con el disco. En Juniors juntábamos nueve a diez mil personas desagotando la pileta. Después tocábamos en el club Municipal para cinco mil personas, en la confitería Oiriental. En esa época el Cuarteto no existía casi en la ciudad, era un fenómeno más rural que urbano, era La Leo que tenía algo del folclore de los inmigrantes españoles e italianos”. Pero, la historia que ignoraban estaban iniciando en esta ciudad, tendría derivaciones.
Un terremoto sacude Europa: Camaño y Villela, antes de recibir en mano un disco de los Beatles ya se habían informado a través de una revista de quienes eran verdaderamente estos jóvenes salvajes que hacían templar los cristales de las catedrales europeas. “Nosotros ya habíamos visto a estos tipos en una revista Radiolandia que decía: -Terremoto inglés asota Europa-. Tipos flacos, con flequillitos, saquitos apretados, lindos. Ese día automáticamente, cuando nos despedimos con Pitucho en la puerta de mi casa, nos preguntamos, qué hacemos: Seguimos con la vieja onda del rock bailable o nos metemos con los Beatles, era el año 63. Y les empezamos a copiar descaradamente, identicamente, el pelo largo, flequillo, nos hicimos hacer ropa especial, conseguimos las botitas Beatles. En esa época ya comenzamos a hacer, además de los temas de los Beatles, algo de rythim & blues, es decir ya el blues nos estaba llamando”. A Camaño y Villela se les reconoce, además de haber formado una de las primeras bandas de rock del país, el hecho de ser los primeros músicos argentinos en incorporar el rythim & blues a una banda en estas latitudes.
La culpa la tuvo Hendrix: Es curioso, pero con frecuencia en el mundo de la creación artística, cuando un artista más desarrolla su sensibilidad, más conoce, más aprende, más tiene para entregar en capital simbólico, paralelamente se aleja del gusto del público común. Mick Camaño se ríe de si mismo casi con resignación al reconocer el éxito que tuvo cuando era apenas un adolescente y no marcaba más de dos notas en su guitarra. “Poco a poco nos comenzamos a alejar del público masivo y no fue por voluntad o porque no nos gustara tocar para ellos, fue por culpa de Jimmy Hendrix. El salto hacia los malos negocios sucede de esta forma, un día cae mi viejo que era ingeniero y que le gustaba mucho el jazz y el tango, y me dice tomá, escuchá esto: un disco de los Beatles. Ese fue el primer paso para alejarnos del rock bailable y el segundo vino con Jimmy Hendrix”. Villela y Camaño quedaron tan sorprendidos con Hendrix que treparon hasta el punto más alto del Arco de Córdoba y allí rezaron e hicieron promesas para inclinar hacia esta ciudad algo de esa magia negra distorisionada. Casi a fines de los años 70, los jóvenes músicos de rock cordobeses se anoticiaron que lo que sucedía en Estados Unidos por el efecto Vietnam, o en Europa por el Mayo del 68, llegaba a estas tierras de la peor manera, el cartero que les informaba que las cosas habían cambiado en general era un policía que los bajaba de un cachiporrazo del escenario.
Ni buenos, ni malos tiempos, tiempos por venir: La década de los años 70 se anunciaba como violenta, el escenario político se complicaba cada vez más, y los jóvenes del rock eran mirados entre ojos por casi todos los caciques sociales, desde el poder policial, político, y hasta desde las mismas organizaciones universitarias extremadamente politizadas, los roqueros no eran otra cosa que “niños bien colonizados”. Camaño sostiene que la influencia de Hendrix fue decisiva para crecer y para experimentar, “en los 70 nos toca mucho la onda de Hendrix, ahí comenzamos a perder público. De multitudes pasamos a un público de cien personas, la mayoría músicos que encima venían a criticarnos. Ahí decidimos parar y yo me fui a los Estados Unidos”.
Luego de aquella primera época de oro de Camaño y Villela debieron pasar muchos años para que ambos maduraran un proyecto musical. Aunque siguieron tocando en distintos grupos de existencia efímera, casi siempre con amigos, es en 1992 cuando los dos pioneros renacerán de las cenizas, a la edad en que los hombres mayores de cuarenta años se retiran a una vida ordenada y de prosperidad, Camaño y Villela volverían para reafirmar una sospecha generalizada, al buen rock y blues se llega cuando al caballo del tiempo, el jockey lo apura para doblar primero en el codo de los cincuenta. Camaño siguió los consejos de Eric Clapton, “volví a mi casa a tocar blues, toques lo que toques, siempre volvés a tocar blues. Estaba trabajando, componiendo canciones para el cuarteto, más que nada para gente amiga como la de Chébere, Pelusa, entre otros y no me iba mal. Pero con Villela nos volvimos a juntar, invitamos a Chiche Sánchez (hermano de Quique), luego apareció Jorge Imberti y así nació la Crosstown Traffic. Volvimos para hacer blues a lo inglés, más distorisionado y también rock”. La banda logra realizar su primer trabajo, en el año '96, editando bajo el formato de una producción independiente su disco "Little black box" del que se llegaron a vender solamente en Córdoba, 3000 unidades. El CD fue considerado por la crítica y el público como la "Mejor producción independiente del Año" y mejor canción del año "Siguiendo una estrella" en las encuestas realizadas por la prensa. Con su segunda placa editada a nivel internacional, "Volviendo a casa", la banda consolidó definitivamente su sonido y obviamente logró gran expectación en cada una de sus presentaciones. En el 2000 salió el tercer CD “Malos tiempos” que cuenta con una ilustración de Miguel Camaño en la tapa. Este trabajo compitió en la entrega de los premios Grammy's Latino, que se realizaron en Los Angeles (Estados Unidos), en cinco categorías: Grabación del año, álbum del año, canción del año ("Arañando la noche"), Mejor álbum de rock grupal, Mejor canción de rock grupal ("Arañando la noche"). A fines del 2002 presentaron el cuarto disco, “Stop blues” una producción con catorce temas, un par en vivo, y varios covers. Posteriormente editan “El cielo está cayendo” y acaban de presentar su último disco “Esto es blues”. En el rock local y del interior del país, editar seis discos es más que una proeza. Para muchos, la Crosstown Traffic es una banda de culto. Su rock es esencial, han logrado un sonido único en la escena nacional, la contundencia de sus canciones hablan de una madurez creativa que no es frecuente entre las bandas más mentadas de la Argentina. Pasaron por sus filas varios músicos notables como los bateristas Beto Graff y Luis Garis, y actualmente el guitarrista Rolo Casas. En sus conciertos, la frutilla del postre la ofrece, Black Oliva, que además de fletero de la banda, es un morocho portentoso de San Vicente que canta el blues como los dioses.
Un cordobés en Disney
Un psiquiatra le confesó a este cronista que la ciudad de Córdoba funciona como una madre posesiva, nunca suelta del todo a sus hijos. Solo en el ámbito de la comunidad artística, no son pocos los que un día partieron buscando otros horizontes y luego de lograr reconocimiento, buen dinero, no soportaron la lejanía de este pozo, de este vientre demandante y decidieron regresar, a condenarse a un anonimato seguro y a condiciones de vida restringidas.
Algo parecido a esto le ocurrió a Mick Camaño que sin embargo es feliz viviendo aquí, soñando ahora con el nuevo disco que la Crosstown Traffic acaba de grabar.
La otra gran pasión de Camaño es el dibujo. Paralelamente con la música Mick Camaño desarrolló una carrera como ilustrador, humorista gráfico y animador. Y no le fue nada mal. “La música y el dibujo siempre fueron en paralelo en mi vida y también la arquitectura. Luego colgué el diploma, se lo dediqué a mi viejo. Mi pidió que alcanzara un título universitario y que después hiciera lo que quisiera, y yo le cumplí.
Yo trabajaba en publicidad. Hacía música, estudiaba, jugaba al fútbol, llegué a jugar en las inferiores de Instituto, practicaba artes marciales con Miyasato. Empiezo a trabajar en la antigua LV3 como cadete de Enrique del Campo, yo ya estaba dibujando, en ese tiempo no había escuelas de arte, así que mi viejo me compraba libros sobre el tema. Arriba de LV3 funcionaba una productora publicitaria, la más importante del interior del país, Vila Producciones. Ahí comencé a hacer dibujo animados. Pasan los años y paso a ser director de arte, dirigí videos, hicimos para el Banco de Córdoba, banco social con Susana Gimenez con Alberto Olmedo comerciales para distintas empresas”, describe.
A Camaño lo convocan de Buenos Aires para trabajar en la agencia de publicidad MC Cann-Erickson y desde ahí lo envían becado a estudiar animación a la escuela de arte de Disney. En 1976, en los Angeles también trabaja para Hanna- Barbera en la serie “Don Gato y su Pandilla”, realiza ilustraciones para la revista Rolling Stone. “Consigo una beca para perfeccionarme como animador en dibujo, yo amaba Disney y me voy a una escuela de arte que tenían donde formaban a animadores de todo el mundo. Eso duró un año y medio, luego cierran los estudios y dejan por un tiempo el dibujo animado de lado, pero estaba la puerta del estudio Hanna-Barvera, los dos creadores de Los Picapiedras, Don Gato y su pandilla, el Oso Joggi, entre otros. Estos a su vez trabajaban para la Warner, los creadores de Tom y Jerry. De pronto me vi dibujando los personajes que yo amaba desde niño. Trabajábamos en un montón de producciones que se hacían para televisión que requería menos trabajo, Disney trabajaba a 24 cuadros por segundo y estos a 12. Todo reducido para la televisión. Todos primeros planos, casi. Era un intercalador, hacía los dibujos del medio, los del movimiento. Trabajando para ellos, tengo la suerte de que me designan junto a uno de los directores para ir a Londres a realizar para el Scotland Bank de Inglaterra, una saga de animación de don Gato y su pandilla, el banco ponía la plata y lo presentaba. Viajamos el director, un animador español y yo, los demás eran dibujantes ingleses” cuenta Camaño de una época que dejó atrás para regresar en el 78 por imperio de la nostalgia.
Como humorista gráfico e ilustrador, Camaño trabajó para las revistas Humor, Hortensia, entre otras, y aun sigue colaborando en animación en campañas publicitarias de alcance nacional.
sábado, 29 de marzo de 2008
La pasión de Crist, es el dibujo
Lo tenemos aquí entre nosotros, vive en la ciudad de Córdoba a pocas cuadras del centro por la avenida Castro Barros, se llama Cristóbal Reinoso, se hace llamar Crist. Es parte de la cultura de Córdoba aunque sea un santafesino. Es dibujante y humorista gráfico, todos los días lo pueden ver en la contratapa del diario Clarín o caminando por la costanera. Crist carga sobre su robusta espalda un prestigio enorme y la gran admiración de sus pares. En el mundo ha sido varias veces premiado por su talento, en 2005, por ejemplo fue coronado con el Gran Prix, el gran premio de 20.000 euros que otorga el World Press Cartoon, de Sintra, Portugal. El dibujo “Indígena virtual” llevó a Crist a quedarse con uno de los más importantes concursos en el mundo de la historieta y el humor gráfico. Para dimensionar su logro, otros ganadores por categorías fueron el británico Bromley, en humor editorial, publicado en el Financial Times; Sciammarella, de Italia, en Caricatura —un trabajo publicado en El País—, y el polaco Kapusta, con un chiste publicado en el Rzeczpospolita. Además, el premio que otorga el municipio de Sintra tuvo un jurado de lujo: los artistas António Antunes, de Portugal, y Chico Caruso, de Brasil, el investigador español Juan García Cerrada, el periodista francés Pascal Philippe y el maestro uruguayo, pluma y pincel de Clarín, Hermenegildo Sábat. Pero eso no es todo, en 2004, Crist también se llevó el primer premio en la Segunda Competencia Internacional de Cartoon de Irán. Pero hay más, no hace mucho obtuvo una mención en el concurso Greekcartoon de Grecia, que según cuenta Crist, minutos antes de la ceremonia estuvo desorientado, ya que no recordaba si la entrega de premios se hacía en Atenas o Redes Cordobesas. También fue premiado junto a otro dibujante argentino, Jorge Limura en el 6to Festival Internacional de Humor Gráfico realizado en Italia. La última edición de ese certamen anual en el que compitieron los humoristas tuvo por leit motiv el concepto Superhéroes Superhumor, encarnado en las figuras de Tarzán y de Superman. Tanto Crist como Limura obtuvieron uno de los cinco premios de 550 euros que concede el certamen con un chiste sobre El Hombre Mono. Como si no les bastara con la feliz coincidencia de haber sido premiados en el mismo concurso, ambos artistas utilizaron idéntica técnica para realizar sus trabajos: acuarela y lápiz. También fue premiado en Brasil y otros países más, pero ya en 1977 Crist sorprendía a lo grande, fue elegido en Bulgaria para integrar la muestra de “Los 100 humoristas más conocidos del mundo”, que recorrió innumerables países del globo terráqueo. Además, Crist viaja a distintos países invitado como jurado y ha tenido el privilegio de ser asaltado en plena tarea de elección con sus colegas en el Salón de Humor Gráfico de Piauí (Brasil), donde como en Pulp Ficction de Tarantino, de pronto, Crist ve a un hombre delgado con un revolver Taurus calibre 38 especial, con un cañón de seis pulgadas apuntando a uno de sus dibujantes amigos, y luego a cada uno de los que estaban en la mesa. Según Crist, buen conocedor de armas, el Taurus es una copia brasilera del Smith and Wesson del mismo calibre fabricado bajo licencia. “Bueno una cosa es verlo en el cine o tranquilo en tu casa otra es tenerlo en la cabeza o las costillas, el que mas dinero tenia era Dino Alvez (dibujante de Sao Paulo), unos 250 dolares cambiados a reales hacen un montón de plata, a Tabaka (una humorista polaca) le fue peor, no se cuánto le sacaron y además quedó tan shockeada que no podia dormir sola, le tuvimos que dar asilo con mi señora en nuestra habitación”.
Toda gran historia tiene un comienzo insignificante: Para el gran público, Cristóbal Reinoso es un desconocido, y Crist, una leyenda urbana. Los dos son la misma persona con la diferencia de que Reinoso es huidizo, un pibe de barrio de la ciudad de Santa Fe que solo bajaba al centro para los carnavales con el fin de enchastrar paredes del club con veleidades artísticas, tomar shop y escuchar cumbia. Crist en cambio, habla hasta por los codos pero de lo que quiere. A las preguntas las responde hablando de otra cosa y cada dos por tres te lleva de las narices al paisaje mitológico de los años 70. El ahora reconocido dibujante del diario Clarín y admirado artista plástico comenzó dibujando para casa Tía. “Hacía cartelitos. No me tomaron por mis cualidades sino porque me pagaban la mitad del sueldo. Ahí aprendí que podía ganarme la vida con esto, no tratando ser artista”, dice. "Me encanta dibujar, dibujo muchísimo y uso acuarelas, lápices, fibras, hasta café... Toda mi casa es el estudio." Crist se siente dibujante desde el día que una maestra de la primaria, de la escuela Falucho Nº 18, lo mandó a reproducir en el pizarrón lo que había pintado en su cuaderno. "Pinté la creación de la Bandera en el pizarrón del patio. Fue mi primera publicación, que duró 15 días; me creía Miguel Angel." Luego, en Santa Fe, Crist se zambulló en una agencia de publicidad que trabajaba para Canal 13 de allí y hacía bocetos de películas que nunca se filmarían, por un pequeño inconveniente: “No sabíamos como se hacía la televisión”. “Ahí aparecen dos tipos de Córdoba que hacían comerciales televisivos y dibujos animados. Al año deciden regresar a Córdoba y, entre los souvenires, me trajeron a mí. Yo tenía 20 años”.
Un tiempo clave, un cambio de época: Así Reinoso se queda escuchando cumbias en Santa Fe y Crist se convierte, de rompe y raje, en un demonio. “En el 68 ya era autónomo, sentí de cerca los ecos de la muerte de Pampillón (el estudiante que es asesinado durante el Cordobazo), viví esa ebullición. En ese momento Córdoba era la columna de la política argentina y eso lejos de amedrentarme, me alentó a quedarme”. Hasta que en el 69 a la revista Gente se le ocurre buscar al humorista del año y lo encuentra en Córdoba. Ese premio para Crist sería la puerta hacia el futuro. Antes había empezado a colaborar en Opinión Deportiva para seguir en Rico Tipo, Patoruzú, Hortensia, Satiricón, Humor, Chaupinela, Mengano y Clarín. Pero también como artista plástico expuso en Barcelona, La Habana, Asunción, Rosario, Puerto Madryn y Buenos Aires, y, como fotógrafo amateur, su comentario es que “cuando me salen un poco movidas digo que son fotos de autor”. "De vez en cuando expongo, pero no me hago mucho el artista. Para hacer una carrera tenés que dedicarle la vida; lo que yo hago es darme el gusto", dice sobre su labor artística. Después vinieron varios libros: “230 después de Crist”, “¿Quién es Crist?”, Crística de la razón pura, Sálvanos Crist. Pero de pronto, Crist se cae por el embudo vertiginoso del tiempo hacia la matriz generadora de sus sueños, al origen del fuego sagrado a donde concurre para seguir creando. “Cuando yo empecé no se hablaba de humor gráfico como ahora. A eso lo inventamos todos los de mi generación que creamos el humor gráfico como profesión. Lo instalamos y generalizamos. Fontanarrosa, Mordillo, Caloi, Oski, entre otros tantos, y sobre todo Quino, quien fue el que más lo jerarquizó. Antes los dibujantes de humor eran los de Rico Tipo y Paturuzú pero que no tenían otras inquietudes, digamos, más intelectuales. Los dibujos ya opinaban desde otro punto de vista. El acierto nuestro de la página de Clarín fue que empezó a hablar de lo que pasaba acá; en los diarios no había chistes nacionales; todo lo que se publicaba eran tiras norteamericanas” reflexiona. Crist, ahora mimado por la crítica, el hombre que dibuja con todo el cuerpo y con todo lo que se lleve por delante, es una agradecido de la gente de su generación que forzó un cambio de época. “Fue un cambio para bien y para mal. Con desaparecidos y todo, pero un cambio. Los ecos del Mayo Francés, los Beatles, García Márquez, Vargas Llosa, el mismo Borges, el cine. A todo eso lo viví en Córdoba, se dio otro tipo de movimiento y yo había llegado al lugar justo en el momento indicado. Era el eco del trabajo de un par de generaciones que condicionaban el paisaje. El paisaje condiciona al hombre, el paisaje quiere decir muchas cosas, no solamente una montaña, me refiero al paisaje cultural”
Exilio, García y la Máquina de Hacer Pájaros: Crist vivió dos años en España. Se mudó a fines de la dictadura junto a su familia y, previo paso por Italia, retornó con la primavera democrática luego de haber sido junto Alberto Cognini, los dos únicos humoristas incluidos en las listas negras de la dictadura militar. “No sabía que pertenecía al grupo de “antecedentes ideológicos desfavorables”, dice el dibujante y humorista. “Es un gran halago, aunque el criterio era tan arbitrario que podría haber estado hasta Robinson Crusoe”.Crist, que en ese momento vivía en Córdoba, trabajaba en la revista Hortensia “y tomaba bastante vino; ¿quién sabe lo que pude haber dicho en un boliche a la madrugada?”. En el 81 se fue a España. Pero su labor trascendió el ámbito del humor gráfico para instalarse en la historia del rock argentino. Charly García se inspiró en una historieta de Crist para bautizar a una de sus célebres agrupaciones: “La máquina de hacer Pájaros”. El personaje se llamaba “García” y la historieta “García y la Máquina de hacer Pájaros”. Este personaje de Crist es el que aparece en la tapa que el dibujante hizo especialmente para el primer disco de esta banda clave de los años 70.
Hortensia y Harry el Sucio: El primer chaparrón de suerte lo empapa a Crist allá por el ´69 cuando a la revista Gente se le ocurre buscar al humorista del año y lo encuentra en Córdoba. Ese premio para Crist sería la puerta hacia el futuro. “Eso me dio cierto prestigio, me podía sentar en la mesa de los bares con notables pintores a tomar vino. Porque yo de Santa Fe traía el gusto por la lectura, gracias a mi padre y, gracias a él también, el placer de degustar un vino. Mucho tiempo después me di cuenta que esto no era poca cosa”. A Crist, gracias a los truenos de su talento, la suerte lo empaparía por segunda vez y por mucho tiempo. Vino, un poquito antes de Clarín, y fue la revista Hortensia que para Crist era como el New York Times. Pero antes, desde siempre estuvo su capacidad de parodiador, de parodiar doblajes caribeños de películas como “Harry. El sucio”, “Magnun 44”, o relatar un partido de fútbol con el lenguaje poético de Armando Tejada Gómez en las peñas. De ahí que podríamos decir que los fanáticos de las historietas de Fontanarrosa: “Boogie el aceitoso” e “Inodoro Pereyra” le deben un agradecimiento primero al talento del rosarino y después a Crist. Porque Fontanarrosa, de tanto escucharlo se inspiró en el señor Crist y creó esos dos personajes sin otra intención que la de hacerle un regalo. En el camino los pescó Alberto Cognini y los publicó en Hortensia, y lo demás es historieta demasiado conocida. En esa época vive en pensiones, se relaciona con estudiantes, cuenta cuentos en las peñas, se para sobre una mesa y con voz de doblaje centroamericano narra una de esas películas malísimas y previsibles del cine norteamericano donde el héroe o el bandido es rodeado por la policía, actúa todos los personajes, reproduce el sonido del helicóptero suspendido sobre la casa del condenado, de la balacera que se desata como una granizada y culmina con una frase aleccionadora y obvia del jefe del operativo. Aplausos. Córdoba era una fiesta. “Quilombo”, corrige el maestro.
Pasen y vean, el circo de Cristóbal: Ahora Crist confiesa que para el trabajo diario en Clarín tiene una compañía teatral de personajes a los que hace actuar según el caso: “son como íconos, si quiero hablar del ser nacional ordeno que actúe un malevo. Si quiero profundizar más la cuestión entra en escena un gaucho. Si quiero hablar de la ingenuidad o con agudeza recurro a los chicos. Si es el absurdo o el desplante, le pego un grito a quienes nos miran desde afuera, a los marcianos; a un inspector con impermeable amarillo para los casos policiales y a una periodista que siempre me salva porque sintetiza muchas cosas y recuerda a la televisión. Es como un circo al que hecho mano según la ocasión”.
Los tipos que están contra los judías no te andan con indirectas, los temas son directos e implícitos Vos viste lo que son las fotos que salen en todos los diarios del mundo, en el Times, en el Clarín, ese enorme tanque que entra a Palestina y los pibes que le tiran piedras, esa es la foto que vemos todos los días desde hace años, todos esos pibes son adolescentes, pero en el dibujo premiado en Irán, yo le hice uno chiquito que le está tirando al tanque un osito de felpa porque no tiene otra cosa para tirarle. Entonces vos ves ahí como es el juego gráfico, que puede ser el mismo del tipo que se le paró a los tanques en Checoslovaquia o la misma imagen del estudiante en Tian a Men en China. Siempre hay un tipo así chiquitito que enfrenta a la mole blindada, a la cuestión bélica, a la guerra, a la violencia, asi que tampoco invento nada. Simplemente, hago el juego, acomodo las piezas de la noticia, entonces el problema comenzó porque a ese premio me lo dieron en Irán, ese es el problema. Pero para el aniversario de la AMIA, la comunidad judía me invita para que envié un testimonio y les encantó el dibujo que les envié. Pero como hay cazadores de brujas en todas partes, algún sector no vio bien que me premiaran en Irán, como se sabe un país enfrentado con Israel. Sucede también que los iraníes son provocadores en serio, pero sucede que yo envié a ese premio porque sencillamente es un concurso muy importante del mundo. Por suerte, todos los judíos lo comprendieron y nos terminamos riendo mucho del tema.
Yo en estos no necesito poner un abogado que me defienda, los dibujos se defienden solos. Yo les dije, estoy yo haciendo algo que los ofende, estoy levantando tumbas, dibujando la esvástica,
Crist, acaba de presentar en Córdoba una edición de lujo de sus trabajos que editó Sudamericana, viaja seguido invitado como jurado a distintos países, la vida le sonríe. Sin embargo, Cristóbal, está triste y no deja de hablar de su inseparable amigo Roberto Fontanarrosa. “Nos dimo cuenta tarde que los dos podíamos trabajar juntos”, dice luego que la enfermedad que finalmente le provocó la muerte a Fontanarrosa, le impidiera dibujar. “Lamento que esto no se dio antes, cuando el Negro estaba bien, porque hicimos una dupla que funcionó muy bien”, recuerda, y le hace escuchar a este cronista, la voz de Fontanarrosa que quedó grabada en el contestador de su teléfono: “Cristóbal- dice el negro- después de que vuelvas de tus caminatas a lo Forest Gump, llamame”.
Fragmento de la presentación de una muestra de la obra de Crist por Miguel De Lorenzi en las Jornadas Universitarias sobre Diseño de Información en el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA).
Crist dibuja con todo el cuerpo. Sentado en su tablero o en la mesa de un bar se apodera de energías sin rumbo y las pone en caja en su pequeño block o en una hoja de 70 por un metro.Su dibujo tiene algo difícil de encontrar en otros artistas: es puro Crist. Dueño de un estilo propio, se da el lujo de tirarlo por la borda cuando le parece y, paradójicamente, seguir siendo puro Crist. Podemos explorar sus trazos en cualquiera de sus obras y nos será difícil encontrar rastros de otros grandes, aunque Crist trabaje con la pasta de los Steimberg o los Steadman.Ante un dibujo de Crist, a veces me propongo un desafío: mirarlo en su totalidad y luego recorrer las líneas haciendo lupa; la experiencia resulta reveladora: el drama y la alegría que contagia Crist se manifiestan en cada centímetro cuadrado, en cada trazo de su obra.Para su labor en la prensa diaria Crist suele decir que él primero se preocupa por el dibujo, y luego, como un agregado, van los globitos con el texto. Le creo hasta por ahí, no más. Crist es también un observador agudo de la realidad: no le hace asco a ningún tema: su mirada inteligente a veces tierna, a veces crítica o despiadada, se posa ya sea sobre rock, la guerra o la vida cotidiana, implacable y certera. Lo que se dice, un dibujantazo que encima piensa.
Crist por Caloi (prólogo de la Pasión de Crist- Editorial Sudamericana)
Crist es un tipo inabarcable. Así como sobre mi pesa la acusación de llevar el humor hasta las fronteras de la poesía, el Negro Crist pasea con comodidad el humor por todo el territorio plástico y muchas veces, a pesar de haber nacido en el terreno del humor y la historieta, son estas ideas- humorísticas e historietistas- las que tienen que correr para alcanzar a sus dibujos. Y, en ocasiones, lo consiguen. Cuando los alcanzan, Crist descorre la vieja “cortina de hierro” y logra esa síntesis, casi de isotipo, de los gráficos eslavos. Otras veces, las observaciones conviven con las técnicas del grabado, los grafismos orientales, las tumultuosas aguas de las acuarelas o con líneas y transparencias de la lavandina, el vino tinto, cepillo de dientes a pila o con las huellas que deja un “jeep loco” sobre el papel. Dibujante compulsivo, tiene impregnado los colores del país interior y, en especial, los de su Córdoba natal, esa que tiene marcada a fuego por haber nacido en Santa Fe. Crist es un tipo inabarcable. Mejor así, dejarlo suelto.
Un día de trabajo entre Crist y Fontanarrosa
Instrucciones de Fontanarrosa para los dibujos
Fontanarrosa.
Cristóbal: el contrabandista quedó fantástico. La cosa, a mi juicio, es que los textos, no jodan al dibujo, metiéndose entre medio. Que ocupen el espacio de arriba preferentemente. Mi idea es empezar a publicar tus dibujos el 20 de febrero, cosa de agotar mis chistes de actualidad y algunos pelotudos de reserva como el que salió hoy referido a una crisis entre el gobierno y la Iglesia de hace mil años. De esta forma tendríamos un buen stock de chistes atemporales tuyos para ir mechando con muchos de actualidad. Te mando otros cuatro.
Chiste 1- dos viejas o semiviejas hablan. Cerca se ve una computadora.
-No entiendo de computación, Rosita. Pero creo que estoy recibiendo mucho correo basura.
- ¿Y qué dice?
- No sé, porque llega escrito en inglés. Pero me parece que me escribe mucho un tal: señor Viagra.
Chiste 2- madre le comunica al padre. Atrás puede verse adolescente desolado.
- El nene chocó con el auto. Dice que se distrajo mirando la pantalla.
- Le dije que no manejara hablando por el celular.
- No. Chocó en el autocine de verano.
Chiste 3- pareja de turistas, llorosos, declarando en una comisaría frente a un sumariante.
- Queremos denunciar otro robo en la Costa.
- ¿Me puede describir al asaltante?
- Si, tenía saco blanco, moñito, una bandeja y me cobró 25 pesos un café.
Chiste 4 – pareja de turistas, con chicos, frente a la lista de precios en la puerta o en la vidriera de un restaurant.
- La verdad es que nunca imaginé que Punta del Este estaría tan caro.
- Si estos son los precios en la Mansa…no quiero ni pensar lo que deben ser en la La Brava…
Toda gran historia tiene un comienzo insignificante: Para el gran público, Cristóbal Reinoso es un desconocido, y Crist, una leyenda urbana. Los dos son la misma persona con la diferencia de que Reinoso es huidizo, un pibe de barrio de la ciudad de Santa Fe que solo bajaba al centro para los carnavales con el fin de enchastrar paredes del club con veleidades artísticas, tomar shop y escuchar cumbia. Crist en cambio, habla hasta por los codos pero de lo que quiere. A las preguntas las responde hablando de otra cosa y cada dos por tres te lleva de las narices al paisaje mitológico de los años 70. El ahora reconocido dibujante del diario Clarín y admirado artista plástico comenzó dibujando para casa Tía. “Hacía cartelitos. No me tomaron por mis cualidades sino porque me pagaban la mitad del sueldo. Ahí aprendí que podía ganarme la vida con esto, no tratando ser artista”, dice. "Me encanta dibujar, dibujo muchísimo y uso acuarelas, lápices, fibras, hasta café... Toda mi casa es el estudio." Crist se siente dibujante desde el día que una maestra de la primaria, de la escuela Falucho Nº 18, lo mandó a reproducir en el pizarrón lo que había pintado en su cuaderno. "Pinté la creación de la Bandera en el pizarrón del patio. Fue mi primera publicación, que duró 15 días; me creía Miguel Angel." Luego, en Santa Fe, Crist se zambulló en una agencia de publicidad que trabajaba para Canal 13 de allí y hacía bocetos de películas que nunca se filmarían, por un pequeño inconveniente: “No sabíamos como se hacía la televisión”. “Ahí aparecen dos tipos de Córdoba que hacían comerciales televisivos y dibujos animados. Al año deciden regresar a Córdoba y, entre los souvenires, me trajeron a mí. Yo tenía 20 años”.
Un tiempo clave, un cambio de época: Así Reinoso se queda escuchando cumbias en Santa Fe y Crist se convierte, de rompe y raje, en un demonio. “En el 68 ya era autónomo, sentí de cerca los ecos de la muerte de Pampillón (el estudiante que es asesinado durante el Cordobazo), viví esa ebullición. En ese momento Córdoba era la columna de la política argentina y eso lejos de amedrentarme, me alentó a quedarme”. Hasta que en el 69 a la revista Gente se le ocurre buscar al humorista del año y lo encuentra en Córdoba. Ese premio para Crist sería la puerta hacia el futuro. Antes había empezado a colaborar en Opinión Deportiva para seguir en Rico Tipo, Patoruzú, Hortensia, Satiricón, Humor, Chaupinela, Mengano y Clarín. Pero también como artista plástico expuso en Barcelona, La Habana, Asunción, Rosario, Puerto Madryn y Buenos Aires, y, como fotógrafo amateur, su comentario es que “cuando me salen un poco movidas digo que son fotos de autor”. "De vez en cuando expongo, pero no me hago mucho el artista. Para hacer una carrera tenés que dedicarle la vida; lo que yo hago es darme el gusto", dice sobre su labor artística. Después vinieron varios libros: “230 después de Crist”, “¿Quién es Crist?”, Crística de la razón pura, Sálvanos Crist. Pero de pronto, Crist se cae por el embudo vertiginoso del tiempo hacia la matriz generadora de sus sueños, al origen del fuego sagrado a donde concurre para seguir creando. “Cuando yo empecé no se hablaba de humor gráfico como ahora. A eso lo inventamos todos los de mi generación que creamos el humor gráfico como profesión. Lo instalamos y generalizamos. Fontanarrosa, Mordillo, Caloi, Oski, entre otros tantos, y sobre todo Quino, quien fue el que más lo jerarquizó. Antes los dibujantes de humor eran los de Rico Tipo y Paturuzú pero que no tenían otras inquietudes, digamos, más intelectuales. Los dibujos ya opinaban desde otro punto de vista. El acierto nuestro de la página de Clarín fue que empezó a hablar de lo que pasaba acá; en los diarios no había chistes nacionales; todo lo que se publicaba eran tiras norteamericanas” reflexiona. Crist, ahora mimado por la crítica, el hombre que dibuja con todo el cuerpo y con todo lo que se lleve por delante, es una agradecido de la gente de su generación que forzó un cambio de época. “Fue un cambio para bien y para mal. Con desaparecidos y todo, pero un cambio. Los ecos del Mayo Francés, los Beatles, García Márquez, Vargas Llosa, el mismo Borges, el cine. A todo eso lo viví en Córdoba, se dio otro tipo de movimiento y yo había llegado al lugar justo en el momento indicado. Era el eco del trabajo de un par de generaciones que condicionaban el paisaje. El paisaje condiciona al hombre, el paisaje quiere decir muchas cosas, no solamente una montaña, me refiero al paisaje cultural”
Exilio, García y la Máquina de Hacer Pájaros: Crist vivió dos años en España. Se mudó a fines de la dictadura junto a su familia y, previo paso por Italia, retornó con la primavera democrática luego de haber sido junto Alberto Cognini, los dos únicos humoristas incluidos en las listas negras de la dictadura militar. “No sabía que pertenecía al grupo de “antecedentes ideológicos desfavorables”, dice el dibujante y humorista. “Es un gran halago, aunque el criterio era tan arbitrario que podría haber estado hasta Robinson Crusoe”.Crist, que en ese momento vivía en Córdoba, trabajaba en la revista Hortensia “y tomaba bastante vino; ¿quién sabe lo que pude haber dicho en un boliche a la madrugada?”. En el 81 se fue a España. Pero su labor trascendió el ámbito del humor gráfico para instalarse en la historia del rock argentino. Charly García se inspiró en una historieta de Crist para bautizar a una de sus célebres agrupaciones: “La máquina de hacer Pájaros”. El personaje se llamaba “García” y la historieta “García y la Máquina de hacer Pájaros”. Este personaje de Crist es el que aparece en la tapa que el dibujante hizo especialmente para el primer disco de esta banda clave de los años 70.
Hortensia y Harry el Sucio: El primer chaparrón de suerte lo empapa a Crist allá por el ´69 cuando a la revista Gente se le ocurre buscar al humorista del año y lo encuentra en Córdoba. Ese premio para Crist sería la puerta hacia el futuro. “Eso me dio cierto prestigio, me podía sentar en la mesa de los bares con notables pintores a tomar vino. Porque yo de Santa Fe traía el gusto por la lectura, gracias a mi padre y, gracias a él también, el placer de degustar un vino. Mucho tiempo después me di cuenta que esto no era poca cosa”. A Crist, gracias a los truenos de su talento, la suerte lo empaparía por segunda vez y por mucho tiempo. Vino, un poquito antes de Clarín, y fue la revista Hortensia que para Crist era como el New York Times. Pero antes, desde siempre estuvo su capacidad de parodiador, de parodiar doblajes caribeños de películas como “Harry. El sucio”, “Magnun 44”, o relatar un partido de fútbol con el lenguaje poético de Armando Tejada Gómez en las peñas. De ahí que podríamos decir que los fanáticos de las historietas de Fontanarrosa: “Boogie el aceitoso” e “Inodoro Pereyra” le deben un agradecimiento primero al talento del rosarino y después a Crist. Porque Fontanarrosa, de tanto escucharlo se inspiró en el señor Crist y creó esos dos personajes sin otra intención que la de hacerle un regalo. En el camino los pescó Alberto Cognini y los publicó en Hortensia, y lo demás es historieta demasiado conocida. En esa época vive en pensiones, se relaciona con estudiantes, cuenta cuentos en las peñas, se para sobre una mesa y con voz de doblaje centroamericano narra una de esas películas malísimas y previsibles del cine norteamericano donde el héroe o el bandido es rodeado por la policía, actúa todos los personajes, reproduce el sonido del helicóptero suspendido sobre la casa del condenado, de la balacera que se desata como una granizada y culmina con una frase aleccionadora y obvia del jefe del operativo. Aplausos. Córdoba era una fiesta. “Quilombo”, corrige el maestro.
Pasen y vean, el circo de Cristóbal: Ahora Crist confiesa que para el trabajo diario en Clarín tiene una compañía teatral de personajes a los que hace actuar según el caso: “son como íconos, si quiero hablar del ser nacional ordeno que actúe un malevo. Si quiero profundizar más la cuestión entra en escena un gaucho. Si quiero hablar de la ingenuidad o con agudeza recurro a los chicos. Si es el absurdo o el desplante, le pego un grito a quienes nos miran desde afuera, a los marcianos; a un inspector con impermeable amarillo para los casos policiales y a una periodista que siempre me salva porque sintetiza muchas cosas y recuerda a la televisión. Es como un circo al que hecho mano según la ocasión”.
Los tipos que están contra los judías no te andan con indirectas, los temas son directos e implícitos Vos viste lo que son las fotos que salen en todos los diarios del mundo, en el Times, en el Clarín, ese enorme tanque que entra a Palestina y los pibes que le tiran piedras, esa es la foto que vemos todos los días desde hace años, todos esos pibes son adolescentes, pero en el dibujo premiado en Irán, yo le hice uno chiquito que le está tirando al tanque un osito de felpa porque no tiene otra cosa para tirarle. Entonces vos ves ahí como es el juego gráfico, que puede ser el mismo del tipo que se le paró a los tanques en Checoslovaquia o la misma imagen del estudiante en Tian a Men en China. Siempre hay un tipo así chiquitito que enfrenta a la mole blindada, a la cuestión bélica, a la guerra, a la violencia, asi que tampoco invento nada. Simplemente, hago el juego, acomodo las piezas de la noticia, entonces el problema comenzó porque a ese premio me lo dieron en Irán, ese es el problema. Pero para el aniversario de la AMIA, la comunidad judía me invita para que envié un testimonio y les encantó el dibujo que les envié. Pero como hay cazadores de brujas en todas partes, algún sector no vio bien que me premiaran en Irán, como se sabe un país enfrentado con Israel. Sucede también que los iraníes son provocadores en serio, pero sucede que yo envié a ese premio porque sencillamente es un concurso muy importante del mundo. Por suerte, todos los judíos lo comprendieron y nos terminamos riendo mucho del tema.
Yo en estos no necesito poner un abogado que me defienda, los dibujos se defienden solos. Yo les dije, estoy yo haciendo algo que los ofende, estoy levantando tumbas, dibujando la esvástica,
Crist, acaba de presentar en Córdoba una edición de lujo de sus trabajos que editó Sudamericana, viaja seguido invitado como jurado a distintos países, la vida le sonríe. Sin embargo, Cristóbal, está triste y no deja de hablar de su inseparable amigo Roberto Fontanarrosa. “Nos dimo cuenta tarde que los dos podíamos trabajar juntos”, dice luego que la enfermedad que finalmente le provocó la muerte a Fontanarrosa, le impidiera dibujar. “Lamento que esto no se dio antes, cuando el Negro estaba bien, porque hicimos una dupla que funcionó muy bien”, recuerda, y le hace escuchar a este cronista, la voz de Fontanarrosa que quedó grabada en el contestador de su teléfono: “Cristóbal- dice el negro- después de que vuelvas de tus caminatas a lo Forest Gump, llamame”.
Fragmento de la presentación de una muestra de la obra de Crist por Miguel De Lorenzi en las Jornadas Universitarias sobre Diseño de Información en el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA).
Crist dibuja con todo el cuerpo. Sentado en su tablero o en la mesa de un bar se apodera de energías sin rumbo y las pone en caja en su pequeño block o en una hoja de 70 por un metro.Su dibujo tiene algo difícil de encontrar en otros artistas: es puro Crist. Dueño de un estilo propio, se da el lujo de tirarlo por la borda cuando le parece y, paradójicamente, seguir siendo puro Crist. Podemos explorar sus trazos en cualquiera de sus obras y nos será difícil encontrar rastros de otros grandes, aunque Crist trabaje con la pasta de los Steimberg o los Steadman.Ante un dibujo de Crist, a veces me propongo un desafío: mirarlo en su totalidad y luego recorrer las líneas haciendo lupa; la experiencia resulta reveladora: el drama y la alegría que contagia Crist se manifiestan en cada centímetro cuadrado, en cada trazo de su obra.Para su labor en la prensa diaria Crist suele decir que él primero se preocupa por el dibujo, y luego, como un agregado, van los globitos con el texto. Le creo hasta por ahí, no más. Crist es también un observador agudo de la realidad: no le hace asco a ningún tema: su mirada inteligente a veces tierna, a veces crítica o despiadada, se posa ya sea sobre rock, la guerra o la vida cotidiana, implacable y certera. Lo que se dice, un dibujantazo que encima piensa.
Crist por Caloi (prólogo de la Pasión de Crist- Editorial Sudamericana)
Crist es un tipo inabarcable. Así como sobre mi pesa la acusación de llevar el humor hasta las fronteras de la poesía, el Negro Crist pasea con comodidad el humor por todo el territorio plástico y muchas veces, a pesar de haber nacido en el terreno del humor y la historieta, son estas ideas- humorísticas e historietistas- las que tienen que correr para alcanzar a sus dibujos. Y, en ocasiones, lo consiguen. Cuando los alcanzan, Crist descorre la vieja “cortina de hierro” y logra esa síntesis, casi de isotipo, de los gráficos eslavos. Otras veces, las observaciones conviven con las técnicas del grabado, los grafismos orientales, las tumultuosas aguas de las acuarelas o con líneas y transparencias de la lavandina, el vino tinto, cepillo de dientes a pila o con las huellas que deja un “jeep loco” sobre el papel. Dibujante compulsivo, tiene impregnado los colores del país interior y, en especial, los de su Córdoba natal, esa que tiene marcada a fuego por haber nacido en Santa Fe. Crist es un tipo inabarcable. Mejor así, dejarlo suelto.
Un día de trabajo entre Crist y Fontanarrosa
Instrucciones de Fontanarrosa para los dibujos
Fontanarrosa.
Cristóbal: el contrabandista quedó fantástico. La cosa, a mi juicio, es que los textos, no jodan al dibujo, metiéndose entre medio. Que ocupen el espacio de arriba preferentemente. Mi idea es empezar a publicar tus dibujos el 20 de febrero, cosa de agotar mis chistes de actualidad y algunos pelotudos de reserva como el que salió hoy referido a una crisis entre el gobierno y la Iglesia de hace mil años. De esta forma tendríamos un buen stock de chistes atemporales tuyos para ir mechando con muchos de actualidad. Te mando otros cuatro.
Chiste 1- dos viejas o semiviejas hablan. Cerca se ve una computadora.
-No entiendo de computación, Rosita. Pero creo que estoy recibiendo mucho correo basura.
- ¿Y qué dice?
- No sé, porque llega escrito en inglés. Pero me parece que me escribe mucho un tal: señor Viagra.
Chiste 2- madre le comunica al padre. Atrás puede verse adolescente desolado.
- El nene chocó con el auto. Dice que se distrajo mirando la pantalla.
- Le dije que no manejara hablando por el celular.
- No. Chocó en el autocine de verano.
Chiste 3- pareja de turistas, llorosos, declarando en una comisaría frente a un sumariante.
- Queremos denunciar otro robo en la Costa.
- ¿Me puede describir al asaltante?
- Si, tenía saco blanco, moñito, una bandeja y me cobró 25 pesos un café.
Chiste 4 – pareja de turistas, con chicos, frente a la lista de precios en la puerta o en la vidriera de un restaurant.
- La verdad es que nunca imaginé que Punta del Este estaría tan caro.
- Si estos son los precios en la Mansa…no quiero ni pensar lo que deben ser en la La Brava…
Aclaración
Durante varios años padecí el sobre exceso de laburo periodístico, entre la radio y el diario se puede enloquecer con facilidad sin que uno tenga conciencia de que eso está ocurriendo. Ahora, como periodista desocupado en este blog me tomo el trabajo de recuperar algunas notas. Algunas publicadas, otras no (como la de Rosana Reguillo), y otras publicada para una revista de un grupo inmobiliario donde sus editores jamás indican quién ha sido el redactor de ese material. En esa revista solo firman los economistas (las notas publicadas ahí y ahora colgadas aquí "Borges, el gran conversador", luego colgaré una nota el dibujante Crist y otro al grupo teatral Cirulaxia).
Paciencia el blog ya va a venir.
Paciencia el blog ya va a venir.
Reportaje a la antropóloga Rossana Regillo Cruz (Mexico) 2006
“Ante la represión y el autoritarismo, la batalla es mejorar nuestra competencia estética”
Escuchar una conferencia de la antropóloga mexicana Rossana Regillo es una experiencia tan intensa como asistir a un concierto de rock. La investigadora de las culturas juveniles emergentes conoce como nadie a las tribus y sectas urbanas que jamás se encuentran a salvo y siempre bajo sospecha. En su paso por esta ciudad, en el marco del ciclo de conferencias “Tu ciudad es tu cultura” organizado por la Dirección General de Cultura de la Municipalidad de Córdoba y el Centro de Estudios Avanzados (CEA) de la Universidad nacional de Córdoba, Rossana Regillo desplegó todo su conocimiento sobre fenómenos complejos, los que no siempre se abordan con profundidad. Comunicación, identidad, cultura urbana y culturas juveniles son las líneas de investigación con las que Reguillo capturó a los concurrentes al Obispo Mercadillo durante casi dos horas. Entrá tuvo la oportunidad de entrevistarla sobre cuestiones puntuales: orígenes de las nuevas configuraciones juveniles urbanas, la relación entre literatura y ciencias sociales, espacios para la construcción de nuevos relatos, el rol de la estética en la batalla con los discursos hegemónicos y medios de comunicación.
- PERIODISTA: El concepto de desaparición en este país nace mucho antes de que se materialice en las personas. Con la destitución de Perón a manos de la Revolución Libertadora, el estado decreta la desaparición de ciertas palabras relacionadas con Perón y su movimiento. De un día para otro desaparecieron de los diarios, de las radios, cientos de palabras y por supuesto todos los símbolos e iconografías del peronismo y eso se prolongó por casi una década. Luego la desaparición de las palabras no alcanzaron y 20 años después, con la última dictadura militar se pasa directamente a la desaparición física de las personas. Esto sugiere que ciertas tragedias antes de concretarse de alguna manera, suelen manifestarse en ciertos hechos, conductas sociales y políticas. ¿En donde visualizás el origen de los procesos de dispersión y violencia que surgen entre los jóvenes en los 80 y cuál es la perspectiva del fenómeno en ciudades cada vez más violentas?
Rossana Reguillo: Yo creo que tocas un tema que es muy importante y es el de la génesis de los procesos, en dónde se originan y cuál es el peso de las palabras y de los soportes en términos de símbolos de imágenes que nos damos para pensar lo real. En ese sentido para pensar lo real, pienso que las configuraciones sucesivas que han sufrido las culturas juveniles, las experiencias juveniles extremas en condiciones de exclusión se origina precisamente en un proceso que yo quisiera pensar en términos dobles, con una matriz de doble entrada. Por un lado, la preparación que surge o empieza a detonarse en los 80 por parte del neoliberalismo, es decir que la única solución que tenemos en América Latina, para circunscribirlo aquí pero que no es un fenómeno privativo de este continente; es que la única alternativa es el mercado, que tenemos que entrar a las reglas de las finanzas internacionales etc. Y tratándose de un equivalente al que tu planteabas, de la desaparición de ciertas palabras, podemos ver cómo de manera eufemística, en esa época comienza una operación simbólica discursiva, que en vez de hablar de crisis estructural, de endeudamiento, empobrecimiento, se habla de reajuste del estado estructural latinoamericano. Yo creo que esta operación fue muy importante porque de alguna manera construyó el escenario para ir minando la capacidad de crítica ante lo que se estaba gestando, pero por el otro, ningún proceso simbólico discursivo puede sostenerse demasiado tiempo sin un soporte estructural. En el caso que tu colocas, “primero desaparecen las palabras, luego desaparecen las personas”; en este caso primero aparece este discurso, esta preparación de la escena y luego viene la agudización del conjunto de medidas autoritarias de ajustes estructurales que van a generar un proceso absolutamente perverso. No es casualidad que los jóvenes como actores sociales, es un fenómeno reciente, una cosa muy nueva, los jóvenes emergen luego de la posguerra del siglo XX. Entonces es muy interesante ver como los jóvenes se vuelven visibles en nuestros países justo en el arranque de las crisis estructurales de nuestros países. Porque se produce una operación discursiva muy interesante y los estudiantes que habían subsumido la condición juvenil desaparecen en el lenguaje como en buena medida habían desaparecido los movimientos estudiantiles. Hay que recordar que venimos del gran fracaso del 68 en los años setenta, luego toman su lugar el “chavo banda” en el caso de México, “La clica”, “El sicario”en el caso colombiano, entonces hay toda una operación discursiva de poner nombres pero que se vuelven visibles en la fisura, en la crisis en la gran reformulación del estado latinoamericano. A mi me parece que muchos de los que comenzamos hacer trabajos en los 80, no alcanzamos a ver y yo me incluyo entre ellos, no alcanzamos a percibir que lo que se estaba gestando en ese momento era un modo de resistencia violento, pero al mismo tiempo pacifico pero que también tenia fuertes componentes de autodestrucción, de autoaniquilamiento de los movimientos sociales. Entonces ahí sirve hacer la diferenciación latinoamericana, América Latina no es un todo homogéneo y así entender las configuraciones particulares que se fueron dando en el continente. Por ejemplo, el más tardío en aparecer es el “pibe chorro”, porque en el caso argentino el estallamiento fue muy posterior al caso mexicano o brasileño. En cambio en México aparecieron muy tempranamente los chavos banda, las maras en Centroamérica y ahí empezó a diferenciarse, mientras en el caso mexicano muchos de estos chavos bandas, movimientos duros que emergen en los 80 fueron transitando hacia formas organizativas más culturales y de mayor intervención en el espacio público, no sucede lo mismo en el caso centroamericano donde la crisis fue todavía peor, mas dura y brutal. Esas agrupaciones devinieron en cada vez mas violentas y delincuenciales. Entonces yo creo que en lo que tu enfocas es posible entenderlo desde esta lógica, que tratando de hacer una extrapolación, lo que trato de plantear es que tendríamos que asumir que lo que viene será peor. Si por una lado muchos de estos colectivos juveniles, estas identidades o agregaciones urbanas juveniles, por ejemplo lograron construir espacios de expresión cultural como modo de resistencia, eso se sigue viendo pero contenidos, mucho mas complejos y por otro lado creo y estoy cierta a partir de los datos que el incremento de la violencia en territorios juveniles es una realidad que no podemos obviar.
- P: La literatura tuvo muchas veces, por lo menos en la literatura argentina, cierta virtud anticipatoria. Por ejemplo hay textos de Borges escritos en lo 50, 60 que anticipan hechos, textos que no son estrictamente ficciones, sino relatos a partir de datos históricos. Por ejemplo el relato breve “El cautivo” que habla de las apropiaciones de hijos. Después de lo que sucedió durante la dictadura, muchos creyeron ver un hecho de crueldad y perversidad inédito. Pero esos hechos estaban en la historia y sucedieron algún tiempo después de la Campaña del Desierto. Sucedieron de otro modo, en este caso las víctimas de Roca confinadas en las tolderías atacaban los poblados, a los ocupantes de sus tierras para apropiarse de sus hijos. Se apropian de los hijos de los usurpadores para convertirlos en salvajes. Es decir que las apropiaciones ya habían sucedido, la literatura las recuerda y la sociedad las niega y las olvida. Esa negación u olvido nos dificultó una mirada preventiva ante los dictadores. Otro texto anticipador de la barbarie es “Pedro Salvadores” ubicado en la época de Rosas. Un perseguido por el dictador vive un autoexilio de diez años escondido en un sótano. Logra salvarse de la partida pero el miedo lo recluye en el sótano y lo reduce a un animal manso según el propio Borges. Cambian algunas cosas pero la violencia es la misma o peor. Le expropian sus bienes que ya nunca mas le devolverán. Quiero saber si desde la ciencias sociales, has tomado a la literatura como referencia, si has encontrado pistas para orientar tus trabajos.
- R: Yo soy una profunda convencida que la literatura y el cine tienen esta capacidad casi adivinatoria o la rapidez para detectar procesos ahí donde las ciencias sociales llegan 20 años después. Evidentemente frente a todo lo que estamos viviendo, es especialmente en el cine donde encuentro esos aportes, pero que también están basado en un trabajo de producción literaria. Estoy pensando en ese film “La Dolce Vita” (1960), un film que de alguna manera planteó muchos de los elementos que hoy estamos viviendo en relación a las culturas juveniles pero también en relación a la sociedad más amplia. Creo en ese sentido que la literatura tiene un papel central, cada vez más central porque las ciencias sociales en su construcción, su trabajo es mucho más lento. Esa película por ejemplo, con “V de Venganza”, que no es una anticipación sino una constatación de lo que estamos viviendo, logra poner en clave estética lo que muchos tratamos de poner en una clave mucho más científica o más académica. Entonces el papel de la estética y la verdad, o la relación entre estética y anticipación de los procesos me parece relevante y fascinante como lugar de reflexión y lugar de colaboración.
P: Tus trabajos hablan de la necesidad de la construcción de nuevos relatos al relato hegemónico, ¿como es posible trabajar con esto?
R: Yo lo he sostenido durante muchísimo tiempo que la principal fortaleza de todo este proyecto neoliberal y predador que estamos experimentando ha sido su enorme capacidad para constituirse en un relato único o para configurar un conjunto de relatos articulados en una narrativa fatal, donde no hay alternativa alguna. Creo que esta fortaleza solamente puede ser desestabilizada y puesta en crisis no desde la consigna, no desde la etiqueta, no desde la confrontación sino precisamente minando las bases de su propio prestigio narrativo oponiéndole otros relatos posibles. Por ejemplo, durante algún tiempo fui una ferviente convencida de que el llamado “nuevo periodismo” podía dar esa batalla. Lamentablemente cada vez me percibo más escéptica frente a esta situación porque creo que el nuevo periodismo que pudo haber sido un contra relato, un relato fundamental, fue utilizado de otro modo por los grandes medios, vamos a incluir las distintas voces, etc, funcionó como un proceso de coptación. Hoy sabemos como la derecha se ha apropiado de las banderas de la izquierda con absoluta impunidad, pero por otro lado, lo que me parece mucho más grave es que muchos de los practicantes del nuevo periodismo se dejaron atrapar por este clima de hiperinflación religiosa y emocional de nuestro tiempo y configuraron desde esas trincheras del nuevo relato una especie de narrativa testimonial dramatizada. Con mucho respeto pienso que a veces el nuevo periodismo se parece a un reality show. No hay demasiadas cosas que lo separen y me parece que ahí se mina la posibilidad de entrar a un espacio de disputa por los significados y los símbolos, desde la lógica del relato que era un espacio fundamental. ¿Qué espacios para el contrarelato sigo percibiendo? Evidentemente el espacio de la literatura, ese es un territorio que no se puede ceder, que además de todo es un territorio que este otro proyecto no considera importante. A esta gente exitosa, dominante, no le interesa el campo literario, no lo ve como un peligro por eso ha funcionado. En ese sentido la literatura es una de los pocos lugares que puede lograr preservar el espacio de la crítica desde una lógica interesante. Otro espacio que me parece interesante es la música, pensando en los jóvenes, la música es clave en este momento, le tengo fe a su potencia para detonar procesos reflexivos y otro relato que me parece fundamental hoy es la intervención urbana. El graffiti como nuevo lenguaje contemporáneo de intervención urbana, irrumpe en donde no se supone que esté, coloca marcas coloca huellas. Vemos ahora un proceso bien interesante como de desdensificación del garaffiti de los 90, porque en esa época el graffiti se volvió afásico, simple; hoy en 2006, vuelve, es un proceso más largo que yo tengo detectado, empieza a empoderarse y comienza otra vez a combinar la consigna política del graffiti setentero con nuevas claves estéticas del caos urbano. A mi me parece que hay mensajes muy fuertes, que hay un relato una manera distinta de concebir, como lo que vi en Barcelona, las narraciones graffiteras de las migraciones, las historias están contadas en las paredes y la gente las ve, y aunque el consumidor sea un pasajero efímero hay un registro que va quedando. Estos son sitios de resistencia muy vinculados al relato, a la estética. Yo estoy convencida que para darle batalla a un estado represor y punitivo la cuestión pasa por mejorar nuestra competencia estética. Recupera la relación verdad y belleza.
EL DISCURSO DE LOS MEDIOS
Yo creo que hoy como nunca en la historia es fundamental disputar hegemonía. Aunque se oiga muy demodé y yo me oiga como una granmciana trasnochada me parece que el debate hoy se coloca en esos términos. ¿Y quienes son hoy los productores fundamentales y detentores de hegemonía? Los medios de comunicación, con su poder de hacer ver hacer creer están copando un espacio de producción de realidad, aparatos productores de realidad donde precisamente hay sólo indefensión, donde es fundamental la intervención de un contrarelato. Bueno, ya había sido anticipado claramente por Orwell, yo creo que estaba viendo la necesidad del estado de dotarse de un aparato de visibilidad. En este sentido tengo una posición tajante, me parece que no nos ayuda en este momento el regodeo en las capacidades activas del receptor que no las niego, yo suscribo mucho a los trabajos que hacen mis colegas y lo hacen muy bien, además pienso que el sujeto tiene una visión de autonomía, pero también creo que haríamos muy bien en recuperar la visión estructural en nuestros trabajos y pensar que los medios son estructuras realmente potentes y poderosas que no están de manera dispersa y no sin resistencia, no sin fisura no sin una crítica de los ciudadanos pero que están haciendo un trabajo muy fuerte de impulsar un relato de una narrativa de destino fatal que se instala como sentido común.
sábado, 22 de marzo de 2008
Reportaje a Néstor García Canclini-2006
El filósofo y antropólogo Néstor García Canclini ha publicado innumerables ensayos sobre los problemas que enfrentan las sociedades contemporáneas. Con precisión y lucidez interactúa con gran fluidez en las fragmentaciones que nos propone la globalización. García Canclini pertenece a esa generación de intelectuales singulares que produjo la cultura Argentina y que la última dictadura militar se encargó de desperdigar por el mundo. El filósofo radicado en México desde 1976 ha roto paradigmas del pensamiento posmoderno, la complejidad de sus análisis se inician siempre en el sentido común que imperan en las relaciones sociales y culturales.
-A 15 años de su creación, recién en la Cumbre de Presidentes de Córdoba, el Mercosur incluyó en agenda cuestiones sociales. Pero pudimos ver que a Córdoba no concurrió ningún ministro o secretario o funcionario de alto rango en cultura de los Estados participantes, cuando lo que se trata de concretar es una mejor integración.
- Néstor García Canclini: Me preocupa esto que me dice. Porque si bien en general en los acuerdos de libre comercio, la cultura está ausente y lo social también, en la Unión Europea se le trató de dar un lugar y de hecho hay programas que tratan de desarrollar programas de coproducción cultural entre los paises. Yo pensaba que Mercosur, aunque en una escala mucho menor, era otro de los pocos casos en que los acuerdos de libre comercio iban asociados a una preocupación por generar una cierta ciudadanía regional considerando algunos problemas sociales y culturales. De hecho sabía que desde hace varios años hay reuniones de rectores de universidades del Mercosur, de cineastas.
De todos modos, creo que es importante que no todo dependa de una agenda oficial. Ahora debiera haber una preocupación de los estados por darle un lugar importante a lo social y a la cultura en la integración, pero también me parece muy significativo que sean iniciativas de la sociedad. Porque uno de los problemas que hubo en la Unión Europea, es que se desarrollaron excelentes programas intergubernamentales de apoyo a la cultura y a la coproducción social y cultural, pero la mayor parte de la población se sintió ajena a estas negociaciones. Las vio como cabildeos de empresarios y grandes políticos. Y esto ha tenido consecuencias muy negativas como por ejemplo el rechazo a la constitución Europea por parte de países que detuvieron con su voto el proceso de integración. Pero efectivamente, la preocupación que plantea es muy legítima con respecto al Mercosur. Debemos tener en cuenta que las catástrofes políticas y económicas que han sufrido varios países del Mercosur en los últimos años, son el resultado de políticas neoliberales que se centraron en lo económico y financiero, estuvieron muy pendientes de las exportaciones e importaciones, de los beneficios de los grandes capitales. No tomaron en cuenta los efectos que ello tenía sobre las poblaciones, sobre el trabajo y se desconoció también las necesidades socio culturales de las poblaciones. Esto afectó el desarrollo cultural de países como la Argentina, Brasil que han tenido una potencialidad enorme en el campo editorial, cinematográfico, audiovisual, que se vieron afectados por la desindustrialización, las migraciones, los procesos muy negativos generados por las políticas neoliberales.
- Durante la Cumbre de Presidentes en Córdoba, la ciudad tuvo un rol muy activo para vincular a las organizaciones civiles, ¿que importancia le da a la participación de los gobiernos locales en los procesos de integración?
- GC: Son sumamente importantes. Ya tenemos en varios lugares del mundo experiencias en este sentido. Podría citar varios casos, hay programas interciudades en Europa que han contribuido mucho a la integración. A veces, por ejemplo, Toulouse y Barcelona tienen más intereses comunes que Barcelona y Sevilla, por ejemplo. Hay integraciones económicas que se vienen realizando desde hace años y también hay procesos de interacción entre poblaciones. En el caso del Mercosur hay algunas experiencias interesantes. Los encuentros entre Porto Alegre y Buenos Aires. Y sin dudas hay que desarrollar estas interacciones que son más fecundas o más manejables de las que se hacen de país a país. Hay un libro muy interesante de un antropólogo argentino, Alejandro Grimson sobre Ciudad del Este, esta zona de integración entre Argentina, Brasil y Paraguay. EL muestra que en esa zona había procesos de interacción, integración y comunicación económica y cultural desde hace muchísimos años, muy anterior al Mercosur y han ido sucediendo por fuera de las negociaciones que se han mantenido con Brasil. Creo que hay que considerar a cada región por su especificidad. Las fronteras son especialmente significativas en estas interacciones, porque aún cuando haya diferencias de idioma, como entre Brasil y Argentina, hay acercamientos y hay formas de “brasilerización” de la argentina y “argentinización” de Brasil que ocurre desde hace mucho tiempo.
-Usted indica que las sociedades viven en permanentes escenarios de insatisfacciones, que las políticas culturales deben ser vinculantes, moderadoras de las interacciones y no territorio de confrontaciones. ¿De qué manera es posible esto con Estados tan debilitados?
- GC: Ha habido un debilitamiento del Estado como consecuencia sobre todo de las políticas neoliberales. También de la incapacidad de las elites gubernamentales. Como lo evidencian las dificultades de casi todos los países para enfrentar los nuevos desafíos, la industrialización de la cultura, los cambios en las comunicaciones que se han dejado casi enteramente en manos de las empresas privadas. Si bien las inversiones que se realizaron en estos campos vuelven comprensibles que las empresas privadas tengan un papel importante incluso las transnacionales, el Estado no puede abdicar su responsabilidad como representante del interés público, como regulador de las relaciones sociales y culturales de la vida pública. Hay una larga deficiencia en ese sentido. En Argentina, yo diría que desde la dictadura militar y en el gobierno de (Carlos) Menem sobre todo, se destruyó, se desmanteló la acción que históricamente había tenido el estado respecto de la vida social y cultural. Hay que reestablecer esto. Si bien yo no estoy en favor del Estado propietario, que tenga canales de televisión, que sea el gran proveedor, sino del Estado regulador que articule los distintos actores sociales, no solo empresariales que quieren participar en el desarrollo de una sociedad. Luego aparecen los factores interculturales que son realmente muy complejos, con esto me refiero a grupos étnicos distintos, cuál es la relación del Estado con las poblaciones indígenas que en la Argentina han sido subestimadas pero no son tan insignificantes como se ha creído y tienen su importancia en algunas regiones como en el norte y la Patagonia; están las relaciones interculturales entre regiones que son complejas. Hay varias capitales culturales en el país fuera de Buenos Aires y hay una responsabilidad del poder público por desarrollar más equitativamente al país. Y luego las relaciones con el Mercosur, con Europa, EEUU que requieren una participación más decidida de los sectores públicos.
- Usted pone algún reparo a cierto modo de defender las identidades. Dice que los planteos identitarios extremos no ayudan a las interrelaciones y que más bien pueden excluirnos del mundo interactivo y muy complejo.
- GC: Vivimos en un mundo de guerras. Afortunadamente en América Latina pasamos por una etapa más pacífica, pero no podemos desentendernos de los conflictos, hay árabes y judíos en nuestro territorio, hay indígenas desplazados postergados, hay deudas históricas con los grupos marginados y excluidos, en ese sentido la interculturalidad es el gran tema y lo va a ser por mucho tiempo. El riesgo central de los estudios culturales en las afirmaciones de identidades es justamente quedarse en la confrontación y desconocer las muchas maneras en que estamos interactuando en la vida económica y social. No se trata de desconocer la importancia de las identidades y a veces la afirmación de las identidades regionales tiene un papel positivo para la protección del patrimonio, para la defensa de intereses locales y regionales, pero también tenemos que reubicar esas reivindicaciones en el conjunto de una sociedad.
-¿Cuales son las estrategias que debería tener en cuenta el Estado para acotar o regular al mercado en la generación de sentidos?
- GC: Estoy escribiendo un artículo sobre esto donde sostengo que la relación entre el Estado y el mercado es una cuestión de a tres donde el tercer actor es la sociedad. Evidentemente hemos salido de la época donde se pensaba que al mercado había que satanisarlo, o que simplemente que había que fortalecer al Estado, o al revés los que pensaban que cuando menos Estado hubiera, la sociedad iba a ser más feliz. Llevamos ya dos décadas de predominio de las relaciones mercadistas en el direccionamiento de los estados y no se ven beneficios para la sociedad. El mercado es un modo entre otros, de las interacciones sociales, un modo de organizar las relaciones empresariales, comerciales y financieras. Pero debe ser equilibrada por otras acciones, hay muchas interacciones en la sociedad que no pasan ni deben pasar por el mercado, derechos humanos, valoración estética, la calidad de vida, la ecología son aspectos que necesitan ser considerados con otra especificidad que el mercado no reconoce. De organización de los actores sociales, no solo del Estado, para obligar también a los grandes actores a reconocer ciertos valores no reducibles al mercado.
-A 15 años de su creación, recién en la Cumbre de Presidentes de Córdoba, el Mercosur incluyó en agenda cuestiones sociales. Pero pudimos ver que a Córdoba no concurrió ningún ministro o secretario o funcionario de alto rango en cultura de los Estados participantes, cuando lo que se trata de concretar es una mejor integración.
- Néstor García Canclini: Me preocupa esto que me dice. Porque si bien en general en los acuerdos de libre comercio, la cultura está ausente y lo social también, en la Unión Europea se le trató de dar un lugar y de hecho hay programas que tratan de desarrollar programas de coproducción cultural entre los paises. Yo pensaba que Mercosur, aunque en una escala mucho menor, era otro de los pocos casos en que los acuerdos de libre comercio iban asociados a una preocupación por generar una cierta ciudadanía regional considerando algunos problemas sociales y culturales. De hecho sabía que desde hace varios años hay reuniones de rectores de universidades del Mercosur, de cineastas.
De todos modos, creo que es importante que no todo dependa de una agenda oficial. Ahora debiera haber una preocupación de los estados por darle un lugar importante a lo social y a la cultura en la integración, pero también me parece muy significativo que sean iniciativas de la sociedad. Porque uno de los problemas que hubo en la Unión Europea, es que se desarrollaron excelentes programas intergubernamentales de apoyo a la cultura y a la coproducción social y cultural, pero la mayor parte de la población se sintió ajena a estas negociaciones. Las vio como cabildeos de empresarios y grandes políticos. Y esto ha tenido consecuencias muy negativas como por ejemplo el rechazo a la constitución Europea por parte de países que detuvieron con su voto el proceso de integración. Pero efectivamente, la preocupación que plantea es muy legítima con respecto al Mercosur. Debemos tener en cuenta que las catástrofes políticas y económicas que han sufrido varios países del Mercosur en los últimos años, son el resultado de políticas neoliberales que se centraron en lo económico y financiero, estuvieron muy pendientes de las exportaciones e importaciones, de los beneficios de los grandes capitales. No tomaron en cuenta los efectos que ello tenía sobre las poblaciones, sobre el trabajo y se desconoció también las necesidades socio culturales de las poblaciones. Esto afectó el desarrollo cultural de países como la Argentina, Brasil que han tenido una potencialidad enorme en el campo editorial, cinematográfico, audiovisual, que se vieron afectados por la desindustrialización, las migraciones, los procesos muy negativos generados por las políticas neoliberales.
- Durante la Cumbre de Presidentes en Córdoba, la ciudad tuvo un rol muy activo para vincular a las organizaciones civiles, ¿que importancia le da a la participación de los gobiernos locales en los procesos de integración?
- GC: Son sumamente importantes. Ya tenemos en varios lugares del mundo experiencias en este sentido. Podría citar varios casos, hay programas interciudades en Europa que han contribuido mucho a la integración. A veces, por ejemplo, Toulouse y Barcelona tienen más intereses comunes que Barcelona y Sevilla, por ejemplo. Hay integraciones económicas que se vienen realizando desde hace años y también hay procesos de interacción entre poblaciones. En el caso del Mercosur hay algunas experiencias interesantes. Los encuentros entre Porto Alegre y Buenos Aires. Y sin dudas hay que desarrollar estas interacciones que son más fecundas o más manejables de las que se hacen de país a país. Hay un libro muy interesante de un antropólogo argentino, Alejandro Grimson sobre Ciudad del Este, esta zona de integración entre Argentina, Brasil y Paraguay. EL muestra que en esa zona había procesos de interacción, integración y comunicación económica y cultural desde hace muchísimos años, muy anterior al Mercosur y han ido sucediendo por fuera de las negociaciones que se han mantenido con Brasil. Creo que hay que considerar a cada región por su especificidad. Las fronteras son especialmente significativas en estas interacciones, porque aún cuando haya diferencias de idioma, como entre Brasil y Argentina, hay acercamientos y hay formas de “brasilerización” de la argentina y “argentinización” de Brasil que ocurre desde hace mucho tiempo.
-Usted indica que las sociedades viven en permanentes escenarios de insatisfacciones, que las políticas culturales deben ser vinculantes, moderadoras de las interacciones y no territorio de confrontaciones. ¿De qué manera es posible esto con Estados tan debilitados?
- GC: Ha habido un debilitamiento del Estado como consecuencia sobre todo de las políticas neoliberales. También de la incapacidad de las elites gubernamentales. Como lo evidencian las dificultades de casi todos los países para enfrentar los nuevos desafíos, la industrialización de la cultura, los cambios en las comunicaciones que se han dejado casi enteramente en manos de las empresas privadas. Si bien las inversiones que se realizaron en estos campos vuelven comprensibles que las empresas privadas tengan un papel importante incluso las transnacionales, el Estado no puede abdicar su responsabilidad como representante del interés público, como regulador de las relaciones sociales y culturales de la vida pública. Hay una larga deficiencia en ese sentido. En Argentina, yo diría que desde la dictadura militar y en el gobierno de (Carlos) Menem sobre todo, se destruyó, se desmanteló la acción que históricamente había tenido el estado respecto de la vida social y cultural. Hay que reestablecer esto. Si bien yo no estoy en favor del Estado propietario, que tenga canales de televisión, que sea el gran proveedor, sino del Estado regulador que articule los distintos actores sociales, no solo empresariales que quieren participar en el desarrollo de una sociedad. Luego aparecen los factores interculturales que son realmente muy complejos, con esto me refiero a grupos étnicos distintos, cuál es la relación del Estado con las poblaciones indígenas que en la Argentina han sido subestimadas pero no son tan insignificantes como se ha creído y tienen su importancia en algunas regiones como en el norte y la Patagonia; están las relaciones interculturales entre regiones que son complejas. Hay varias capitales culturales en el país fuera de Buenos Aires y hay una responsabilidad del poder público por desarrollar más equitativamente al país. Y luego las relaciones con el Mercosur, con Europa, EEUU que requieren una participación más decidida de los sectores públicos.
- Usted pone algún reparo a cierto modo de defender las identidades. Dice que los planteos identitarios extremos no ayudan a las interrelaciones y que más bien pueden excluirnos del mundo interactivo y muy complejo.
- GC: Vivimos en un mundo de guerras. Afortunadamente en América Latina pasamos por una etapa más pacífica, pero no podemos desentendernos de los conflictos, hay árabes y judíos en nuestro territorio, hay indígenas desplazados postergados, hay deudas históricas con los grupos marginados y excluidos, en ese sentido la interculturalidad es el gran tema y lo va a ser por mucho tiempo. El riesgo central de los estudios culturales en las afirmaciones de identidades es justamente quedarse en la confrontación y desconocer las muchas maneras en que estamos interactuando en la vida económica y social. No se trata de desconocer la importancia de las identidades y a veces la afirmación de las identidades regionales tiene un papel positivo para la protección del patrimonio, para la defensa de intereses locales y regionales, pero también tenemos que reubicar esas reivindicaciones en el conjunto de una sociedad.
-¿Cuales son las estrategias que debería tener en cuenta el Estado para acotar o regular al mercado en la generación de sentidos?
- GC: Estoy escribiendo un artículo sobre esto donde sostengo que la relación entre el Estado y el mercado es una cuestión de a tres donde el tercer actor es la sociedad. Evidentemente hemos salido de la época donde se pensaba que al mercado había que satanisarlo, o que simplemente que había que fortalecer al Estado, o al revés los que pensaban que cuando menos Estado hubiera, la sociedad iba a ser más feliz. Llevamos ya dos décadas de predominio de las relaciones mercadistas en el direccionamiento de los estados y no se ven beneficios para la sociedad. El mercado es un modo entre otros, de las interacciones sociales, un modo de organizar las relaciones empresariales, comerciales y financieras. Pero debe ser equilibrada por otras acciones, hay muchas interacciones en la sociedad que no pasan ni deben pasar por el mercado, derechos humanos, valoración estética, la calidad de vida, la ecología son aspectos que necesitan ser considerados con otra especificidad que el mercado no reconoce. De organización de los actores sociales, no solo del Estado, para obligar también a los grandes actores a reconocer ciertos valores no reducibles al mercado.
martes, 19 de febrero de 2008
Cospelazo: los medios no ladran, muerden
La presión de distintas organizaciones, entre ellos muchos ciudadanos independientes, sin afiliación partidaria hizo caer el aumento del boleto en la ciudad de Córdoba impulsado por el intendente Daniel Giacomino.
La sesión del jueves pasado por fin se pareció a un acto democrático en un cuerpo legislativo.
Pero esto no es lo que llamó la atención de los medios de comunicación más importantes ni de los periodistas más renombrados.
El periodismo cordobés defiende a muerte el discurso de la dirigencia política y de las corporaciones empresarias.
Y lo hacen abiertamente.
Veamos: La voz del Interior no publicó una sola línea en su edición del día jueves sobre la sesión donde nada menos se iba a resolver por ordenanza un aumento del pasaje del 30 por ciento.
Luego sus periodistas condenaron la presencia de alrededor de 40 ciudadanos en el recinto. Y no es broma. Trataron a los ciudadanos de revoltosos y a las autoridades del Concejo Deliberante de incapaces por haber permitido que un grupo de ciudadanos formara parte de la sesión. No es increíble, ocurre en Córdoba.
Este es el periodismo que tenemos.
El periodista Jorge Cuadrado, en el Noticiero de canal 12 fue más lejos aún. Al reportear a Teresa Saravia, la concejal disidente, le recriminó el no haber avisado a su bloque de su voto negativo.
Cuadrado reflexionó en ese momento que de haberlo hecho, Giacomino y su partido hubiesen podido revertir el cachetazo.
Esto quiere decir, doblegar la decisión de alguno, sobornar a otro porque siempre hay un “Bodega” a la vuelta de la esquina.
Al igual que Giacomino, Cuadrado se sintió traicionado por la decisión de la edil.
Una decisión que beneficia el interés común es para Cuadrado una traición.
De este modo, la sociedad cordobesa no solo debe defenderse de los desaciertos de la dirigencia política, sino también debe defenderse del tratamiento de la información cotidiana de nuestros medios.
La sesión del jueves pasado por fin se pareció a un acto democrático en un cuerpo legislativo.
Pero esto no es lo que llamó la atención de los medios de comunicación más importantes ni de los periodistas más renombrados.
El periodismo cordobés defiende a muerte el discurso de la dirigencia política y de las corporaciones empresarias.
Y lo hacen abiertamente.
Veamos: La voz del Interior no publicó una sola línea en su edición del día jueves sobre la sesión donde nada menos se iba a resolver por ordenanza un aumento del pasaje del 30 por ciento.
Luego sus periodistas condenaron la presencia de alrededor de 40 ciudadanos en el recinto. Y no es broma. Trataron a los ciudadanos de revoltosos y a las autoridades del Concejo Deliberante de incapaces por haber permitido que un grupo de ciudadanos formara parte de la sesión. No es increíble, ocurre en Córdoba.
Este es el periodismo que tenemos.
El periodista Jorge Cuadrado, en el Noticiero de canal 12 fue más lejos aún. Al reportear a Teresa Saravia, la concejal disidente, le recriminó el no haber avisado a su bloque de su voto negativo.
Cuadrado reflexionó en ese momento que de haberlo hecho, Giacomino y su partido hubiesen podido revertir el cachetazo.
Esto quiere decir, doblegar la decisión de alguno, sobornar a otro porque siempre hay un “Bodega” a la vuelta de la esquina.
Al igual que Giacomino, Cuadrado se sintió traicionado por la decisión de la edil.
Una decisión que beneficia el interés común es para Cuadrado una traición.
De este modo, la sociedad cordobesa no solo debe defenderse de los desaciertos de la dirigencia política, sino también debe defenderse del tratamiento de la información cotidiana de nuestros medios.
Lugones y Borges en el Totoral
El homenaje a Leopoldo Lugones en Villa de María del Río Seco terminó en un gran papelón. Y es una suerte que así haya sido. Esto desnuda la incompetencia de los funcionarios de cultura que tenemos en esta provincia.
Pero no pongo en tela de juicio estas asociaciones de escritores que pululan a lo largo y a lo ancho de este país porque son muy simpáticas. Son escritores, escritores aficionados, escritores al fin. Gente buena que se dedica a aburrir a sus semejantes. Y no a hacer daño como hace mucha gente.
Resulta que a Nilo Amadeo Comba Esquivel y Rosa Gómez Villa de Escritores Cordobeses Asociados (ECA) le encargaron la misión de elegir un par de poemas para ser leidos en el acto que contó con la presencia de María Kodama, una mujer sin mucho sentido del humor.
Nilo leyó uno de Lugones y Rosa debía leer uno de Borges. Pero Rosa que a Borges lo debe haber leído muy poco, metió la pata, leyó Instantes un poema adjudicado a Borges, pero que no le pertenece.
El hecho le hubiese divertido a Borges, pero no le causó ninguna gracia a su viuda. Kodama se enojó, interrumpió el acto para explicar el asunto y la noticia corrió como un reguero de pólvora sacudiendo las redacciones para arrancar carcajadas a periodistas y lectores.
Parece una broma urdida por Borges. La historia del poema Instantes y la supuesta autoría de Borges también. Hace unos 15 años, el poema circulaba de mano en mano como pan caliente y cientos de argentinos descubrían el talento de Borges por un poema que el no había escrito. En los escritorios de las administraciones públicas, en los escritorios de los funcionarios, debajo del vidrio saltaban los versos de ese poema apócrifo con los que muchos argentinos sensibles querían posicionarse como hombres cultos.
Esto también suena a broma borgeana.
Se sabe que entre Borges y Lugones no hubo buenas relaciones. Borges se ocupó de desplazar a Lugones de su sitio intocable de escritor nacional y lo logró. Primero lo destrozó y luego le rindió homenaje en uno de sus memorables prólogos.
Si hay cielo, o infierno, lo mismo da, es seguro que Borges y Lugones deben estar festejando este equívoco originado en la improvisación y en la ignorancia.
Pero no pongo en tela de juicio estas asociaciones de escritores que pululan a lo largo y a lo ancho de este país porque son muy simpáticas. Son escritores, escritores aficionados, escritores al fin. Gente buena que se dedica a aburrir a sus semejantes. Y no a hacer daño como hace mucha gente.
Resulta que a Nilo Amadeo Comba Esquivel y Rosa Gómez Villa de Escritores Cordobeses Asociados (ECA) le encargaron la misión de elegir un par de poemas para ser leidos en el acto que contó con la presencia de María Kodama, una mujer sin mucho sentido del humor.
Nilo leyó uno de Lugones y Rosa debía leer uno de Borges. Pero Rosa que a Borges lo debe haber leído muy poco, metió la pata, leyó Instantes un poema adjudicado a Borges, pero que no le pertenece.
El hecho le hubiese divertido a Borges, pero no le causó ninguna gracia a su viuda. Kodama se enojó, interrumpió el acto para explicar el asunto y la noticia corrió como un reguero de pólvora sacudiendo las redacciones para arrancar carcajadas a periodistas y lectores.
Parece una broma urdida por Borges. La historia del poema Instantes y la supuesta autoría de Borges también. Hace unos 15 años, el poema circulaba de mano en mano como pan caliente y cientos de argentinos descubrían el talento de Borges por un poema que el no había escrito. En los escritorios de las administraciones públicas, en los escritorios de los funcionarios, debajo del vidrio saltaban los versos de ese poema apócrifo con los que muchos argentinos sensibles querían posicionarse como hombres cultos.
Esto también suena a broma borgeana.
Se sabe que entre Borges y Lugones no hubo buenas relaciones. Borges se ocupó de desplazar a Lugones de su sitio intocable de escritor nacional y lo logró. Primero lo destrozó y luego le rindió homenaje en uno de sus memorables prólogos.
Si hay cielo, o infierno, lo mismo da, es seguro que Borges y Lugones deben estar festejando este equívoco originado en la improvisación y en la ignorancia.
jueves, 7 de febrero de 2008
Con un blog no hace falta curriculum
Como se sabe la mayoría de los periodistas están sin trabajo. Y buscar trabajo es todo un tema. Enviar curriculum es desalentador. Con el blog se acabó el problema. Le enviás al medio la dirección de tu blog y que los tipos se las arreglen. Ahí verán cómo escribís, todos las canalladas que has hecho hasta ahora para vivir, es suficiente. Para vivir me ha tocado hacer de todo, como periodista. Escribir sobre política, sociedad, economía, cultura, ciencia y tecnología, policiales y hasta deporte. Una vez pasado por todo esto estás en condiciones de ser un editor o hasta un secretario de redacción. Es decir un tipo que sabe un poco de cada cosa pero nada específico. Porque nadie puede ser un editor, o hasta un secretario de redacción si no adquiere una serie de conocimientos inútiles como los nombres de los deportistas, los nombres de todos los funcionarios de todas las administraciones públicas, si no conoce los patéticos personajes de la farándula, sino maneja términos de la cultura como "diversidad". No es joda, si te toca seguir de cerca una edición te vas a dar cuenta que el sabe de literatura te hace tragar un sapo citando un autor de un libro que pertenece a otro. O un periodista de economía que le pifia a los números, o uno de policiales que escribe el nombre del jefe de policía cuando debió escribir el nombre del delincuente.
Por ahora no esperen demasiado de este blog, primero debo ocuparme de subir una serie de notas que por gusto o necesidad tuve que hacer, luego si, trataré de divertirme.
Por ahora no esperen demasiado de este blog, primero debo ocuparme de subir una serie de notas que por gusto o necesidad tuve que hacer, luego si, trataré de divertirme.
“La violencia en el fútbol es una mercancía que se vende al mejor postor”
REPORTAJE A PABLO ALABARCES 2006
El sociólogo y filósofo Pablo Alabarces sostiene que la violencia es considerada lícita por todos los actores del fútbol en la Argentina. Además, sostiene que la pregunta correcta no es porqué hay violencia, sino debería ser porqué "no habría de haberla" si todos sus protagonistas sacan algún beneficio.
Algún hincha desprevenido o periodista con falta de humildad podría decir al ver la figura de Pablo Alabarces que este académico universitario no sabe nada de fútbol. Cualquiera de los dos se podría llevar un buen susto escuchando a Alabarces desmenuzar las estructuras del planeta fútbol en la sociedad argentina. Este licenciado en letras, magister en sociología y doctor en filosofía que ha escrito una decena de libros imprescindibles sobre la cultura argentina “Revolución, mi amor. Rock Nacional 1965-1976” (1988, en colaboración con Mirta Varela); “Entre gatos y violadores. El rock nacional en la cultura argentina” (1993); “Cuestión de pelotas. Fútbol, deporte, sociedad, cultura” (1996, en colaboración con María Graciela Rodríguez), “Deporte y Sociedad” (1998, compilador), “Peligro de gol. Estudios sobre deporte y sociedad en América Latina” (2000, compilador), y recientemente “Fútbol y Patria”. También “El fútbol y las narrativas de la nación en la Argentina” (2002); “Futbologías. Fútbol, identidad y violencia en América Latina” (2003, compilador); “Crónicas del aguante. Fútbol, violencia y política” (2004), e “Hinchadas” (2005), escrito en colaboración con otros miembros de su cátedra.
Alabarces participó recientemente del ciclo de conferencias “Tu ciudad es tu cultura” organizada por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Córdoba y el CEA(Centro de Estudios Avanzados- UNC).
. La violencia entre barras ha pasado de la rivalidad entre equipos a las luchas entre barras de un mismo equipo, ¿Cómo explica este fenómeno?
-El problema de la violencia es tan complejo que cuando se dice violencia no se dice nada, porque tenés de todos los tipos. El grupo llamado barra, que la única distinción que tiene con respecto al resto de los hinchas es que pueden volver mercancía a la violencia, esto es venderla al mejor postor, porque como a su vez puede ser excelente fuente de recursos económicos implica disputas internas de liderazgo.
-Entonces son luchas por el poder.
-Aquí en Córdoba ha pasado con la barra de Talleres, pero ha pasado con la de Estudiantes, Independiente. Las diferencias, en general respecto de las viejas barras es que éstas están muy fragmentadas, las fragmentaciones son peleas de poder por la caja. Ahora junto a eso, tenés este dato: a mi siempre me preocupa mucho que no se lea que al interior de la cultura futbolística la violencia es legítima. Para la barra que la vuelve mercancía, para los hinchas militantes que no cobran por pelearse pero van a pelear cada vez que pueden porque tienen que dejar en claro que tienen más aguante que el otro, que van a dejar en alto los colores del club, que van a defender el honor del club. Ahora, la policía que funciona como otro hinchada, si vos analizás los movimientos policiales ante un disturbio te das cuenta que no están reprimiendo, se están peleando, ellos van a pelearse también para demostrar que tienen más aguante que la hinchada y que la van a fajar si es necesario, y junto a eso los lenguajes, las metáforas homofóbicas y agresivas son durísimas, los lenguajes de los periodistas deportivos que transforman a esto en una cosa de vida o muerte y así nunca falta alguno que lo toma al pie de la letra, que es una cuestión de vida o muerte. Si la consigna es a ganar o morir, mejor ganemos y que muera el otro.
-Podríamos decir que la violencia en el fútbol se entiende como legítima.
- Es así. Hay todo un campo que no es solo de las metáforas sobre los discursos, es un campo sobre la racionalidad del deporte hoy es una racionalidad donde la violencia es totalmente legítima. Hay que conseguir ciertos fines y esos fines son el éxito deportivo que implica el éxito económico o el éxito deportivo porque garantiza el éxito simbólico, “mi club ganó mi club es el mas grande, es el mejor”. Entonces para alcanzar esos fines, la violencia es uno de sus argumentos y para nada un argumento malo y no legítimo.
- Entonces, ¿cuál es la pregunta que debemos hacernos ante la violencia?
-José Garrido, un antropólogo que trabaja conmigo insiste en que la pregunta correcta no es porqué hay violencia sino por qué no habría de haberla o porque no hay más violencia. Por ejemplo indagando las hinchadas él y Verónica Moreira descubren que el formar parte de una hinchada, sea del núcleo más duro o del núcleo mas amplio te garantiza un montón de cosas. Legitimidad, visibilidad, contactos políticos, laburo, dinero y hasta minas. Inclusive, resulta que ser miembro de la hinchada dentro del territorio resulta que funciona como argumento de seducción, entonces frente a esa amalgama de cosas, cómo no va haber violencia.
-Pero así esta violencia se vuelve inmanejable.
-El punto es que se ha vuelto masiva, ningún actor fuera de eso existe que pueda tirar la primera piedra , y no van a ser los dirigentes de los clubes. Ellos contratan esa mercancía la usan para laburos punteriles, seguridad en los actos, y la policía no solamente trabaja como una hinchada sino que para la policía la violencia es un negocio magnífico. Porque lo que ingresa por el costo extra de seguridad es mucho dinero, son varios millones al año, entonces a la policía le conviene. Sucede a veces que los clubes piden una cantidad de efectivos y la policía dice que tienen que ser 100 más por ejemplo, si pasa algo, hasta fomentan los disturbios para desmotrar la razón; pero también a veces los clubes contratan un numero que luego la policía no cumple, pero como no siempre ocurre algo, cobran por efectivos que no han enviado. En ese panorama la pregunta correcta no es porque hay violencia, la pregunta correcta es porque no debería haberla.
El sociólogo y filósofo Pablo Alabarces sostiene que la violencia es considerada lícita por todos los actores del fútbol en la Argentina. Además, sostiene que la pregunta correcta no es porqué hay violencia, sino debería ser porqué "no habría de haberla" si todos sus protagonistas sacan algún beneficio.
Algún hincha desprevenido o periodista con falta de humildad podría decir al ver la figura de Pablo Alabarces que este académico universitario no sabe nada de fútbol. Cualquiera de los dos se podría llevar un buen susto escuchando a Alabarces desmenuzar las estructuras del planeta fútbol en la sociedad argentina. Este licenciado en letras, magister en sociología y doctor en filosofía que ha escrito una decena de libros imprescindibles sobre la cultura argentina “Revolución, mi amor. Rock Nacional 1965-1976” (1988, en colaboración con Mirta Varela); “Entre gatos y violadores. El rock nacional en la cultura argentina” (1993); “Cuestión de pelotas. Fútbol, deporte, sociedad, cultura” (1996, en colaboración con María Graciela Rodríguez), “Deporte y Sociedad” (1998, compilador), “Peligro de gol. Estudios sobre deporte y sociedad en América Latina” (2000, compilador), y recientemente “Fútbol y Patria”. También “El fútbol y las narrativas de la nación en la Argentina” (2002); “Futbologías. Fútbol, identidad y violencia en América Latina” (2003, compilador); “Crónicas del aguante. Fútbol, violencia y política” (2004), e “Hinchadas” (2005), escrito en colaboración con otros miembros de su cátedra.
Alabarces participó recientemente del ciclo de conferencias “Tu ciudad es tu cultura” organizada por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Córdoba y el CEA(Centro de Estudios Avanzados- UNC).
. La violencia entre barras ha pasado de la rivalidad entre equipos a las luchas entre barras de un mismo equipo, ¿Cómo explica este fenómeno?
-El problema de la violencia es tan complejo que cuando se dice violencia no se dice nada, porque tenés de todos los tipos. El grupo llamado barra, que la única distinción que tiene con respecto al resto de los hinchas es que pueden volver mercancía a la violencia, esto es venderla al mejor postor, porque como a su vez puede ser excelente fuente de recursos económicos implica disputas internas de liderazgo.
-Entonces son luchas por el poder.
-Aquí en Córdoba ha pasado con la barra de Talleres, pero ha pasado con la de Estudiantes, Independiente. Las diferencias, en general respecto de las viejas barras es que éstas están muy fragmentadas, las fragmentaciones son peleas de poder por la caja. Ahora junto a eso, tenés este dato: a mi siempre me preocupa mucho que no se lea que al interior de la cultura futbolística la violencia es legítima. Para la barra que la vuelve mercancía, para los hinchas militantes que no cobran por pelearse pero van a pelear cada vez que pueden porque tienen que dejar en claro que tienen más aguante que el otro, que van a dejar en alto los colores del club, que van a defender el honor del club. Ahora, la policía que funciona como otro hinchada, si vos analizás los movimientos policiales ante un disturbio te das cuenta que no están reprimiendo, se están peleando, ellos van a pelearse también para demostrar que tienen más aguante que la hinchada y que la van a fajar si es necesario, y junto a eso los lenguajes, las metáforas homofóbicas y agresivas son durísimas, los lenguajes de los periodistas deportivos que transforman a esto en una cosa de vida o muerte y así nunca falta alguno que lo toma al pie de la letra, que es una cuestión de vida o muerte. Si la consigna es a ganar o morir, mejor ganemos y que muera el otro.
-Podríamos decir que la violencia en el fútbol se entiende como legítima.
- Es así. Hay todo un campo que no es solo de las metáforas sobre los discursos, es un campo sobre la racionalidad del deporte hoy es una racionalidad donde la violencia es totalmente legítima. Hay que conseguir ciertos fines y esos fines son el éxito deportivo que implica el éxito económico o el éxito deportivo porque garantiza el éxito simbólico, “mi club ganó mi club es el mas grande, es el mejor”. Entonces para alcanzar esos fines, la violencia es uno de sus argumentos y para nada un argumento malo y no legítimo.
- Entonces, ¿cuál es la pregunta que debemos hacernos ante la violencia?
-José Garrido, un antropólogo que trabaja conmigo insiste en que la pregunta correcta no es porqué hay violencia sino por qué no habría de haberla o porque no hay más violencia. Por ejemplo indagando las hinchadas él y Verónica Moreira descubren que el formar parte de una hinchada, sea del núcleo más duro o del núcleo mas amplio te garantiza un montón de cosas. Legitimidad, visibilidad, contactos políticos, laburo, dinero y hasta minas. Inclusive, resulta que ser miembro de la hinchada dentro del territorio resulta que funciona como argumento de seducción, entonces frente a esa amalgama de cosas, cómo no va haber violencia.
-Pero así esta violencia se vuelve inmanejable.
-El punto es que se ha vuelto masiva, ningún actor fuera de eso existe que pueda tirar la primera piedra , y no van a ser los dirigentes de los clubes. Ellos contratan esa mercancía la usan para laburos punteriles, seguridad en los actos, y la policía no solamente trabaja como una hinchada sino que para la policía la violencia es un negocio magnífico. Porque lo que ingresa por el costo extra de seguridad es mucho dinero, son varios millones al año, entonces a la policía le conviene. Sucede a veces que los clubes piden una cantidad de efectivos y la policía dice que tienen que ser 100 más por ejemplo, si pasa algo, hasta fomentan los disturbios para desmotrar la razón; pero también a veces los clubes contratan un numero que luego la policía no cumple, pero como no siempre ocurre algo, cobran por efectivos que no han enviado. En ese panorama la pregunta correcta no es porque hay violencia, la pregunta correcta es porque no debería haberla.
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