Lo tenemos aquí entre nosotros, vive en la ciudad de Córdoba a pocas cuadras del centro por la avenida Castro Barros, se llama Cristóbal Reinoso, se hace llamar Crist. Es parte de la cultura de Córdoba aunque sea un santafesino. Es dibujante y humorista gráfico, todos los días lo pueden ver en la contratapa del diario Clarín o caminando por la costanera. Crist carga sobre su robusta espalda un prestigio enorme y la gran admiración de sus pares. En el mundo ha sido varias veces premiado por su talento, en 2005, por ejemplo fue coronado con el Gran Prix, el gran premio de 20.000 euros que otorga el World Press Cartoon, de Sintra, Portugal. El dibujo “Indígena virtual” llevó a Crist a quedarse con uno de los más importantes concursos en el mundo de la historieta y el humor gráfico. Para dimensionar su logro, otros ganadores por categorías fueron el británico Bromley, en humor editorial, publicado en el Financial Times; Sciammarella, de Italia, en Caricatura —un trabajo publicado en El País—, y el polaco Kapusta, con un chiste publicado en el Rzeczpospolita. Además, el premio que otorga el municipio de Sintra tuvo un jurado de lujo: los artistas António Antunes, de Portugal, y Chico Caruso, de Brasil, el investigador español Juan García Cerrada, el periodista francés Pascal Philippe y el maestro uruguayo, pluma y pincel de Clarín, Hermenegildo Sábat. Pero eso no es todo, en 2004, Crist también se llevó el primer premio en la Segunda Competencia Internacional de Cartoon de Irán. Pero hay más, no hace mucho obtuvo una mención en el concurso Greekcartoon de Grecia, que según cuenta Crist, minutos antes de la ceremonia estuvo desorientado, ya que no recordaba si la entrega de premios se hacía en Atenas o Redes Cordobesas. También fue premiado junto a otro dibujante argentino, Jorge Limura en el 6to Festival Internacional de Humor Gráfico realizado en Italia. La última edición de ese certamen anual en el que compitieron los humoristas tuvo por leit motiv el concepto Superhéroes Superhumor, encarnado en las figuras de Tarzán y de Superman. Tanto Crist como Limura obtuvieron uno de los cinco premios de 550 euros que concede el certamen con un chiste sobre El Hombre Mono. Como si no les bastara con la feliz coincidencia de haber sido premiados en el mismo concurso, ambos artistas utilizaron idéntica técnica para realizar sus trabajos: acuarela y lápiz. También fue premiado en Brasil y otros países más, pero ya en 1977 Crist sorprendía a lo grande, fue elegido en Bulgaria para integrar la muestra de “Los 100 humoristas más conocidos del mundo”, que recorrió innumerables países del globo terráqueo. Además, Crist viaja a distintos países invitado como jurado y ha tenido el privilegio de ser asaltado en plena tarea de elección con sus colegas en el Salón de Humor Gráfico de Piauí (Brasil), donde como en Pulp Ficction de Tarantino, de pronto, Crist ve a un hombre delgado con un revolver Taurus calibre 38 especial, con un cañón de seis pulgadas apuntando a uno de sus dibujantes amigos, y luego a cada uno de los que estaban en la mesa. Según Crist, buen conocedor de armas, el Taurus es una copia brasilera del Smith and Wesson del mismo calibre fabricado bajo licencia. “Bueno una cosa es verlo en el cine o tranquilo en tu casa otra es tenerlo en la cabeza o las costillas, el que mas dinero tenia era Dino Alvez (dibujante de Sao Paulo), unos 250 dolares cambiados a reales hacen un montón de plata, a Tabaka (una humorista polaca) le fue peor, no se cuánto le sacaron y además quedó tan shockeada que no podia dormir sola, le tuvimos que dar asilo con mi señora en nuestra habitación”.
Toda gran historia tiene un comienzo insignificante: Para el gran público, Cristóbal Reinoso es un desconocido, y Crist, una leyenda urbana. Los dos son la misma persona con la diferencia de que Reinoso es huidizo, un pibe de barrio de la ciudad de Santa Fe que solo bajaba al centro para los carnavales con el fin de enchastrar paredes del club con veleidades artísticas, tomar shop y escuchar cumbia. Crist en cambio, habla hasta por los codos pero de lo que quiere. A las preguntas las responde hablando de otra cosa y cada dos por tres te lleva de las narices al paisaje mitológico de los años 70. El ahora reconocido dibujante del diario Clarín y admirado artista plástico comenzó dibujando para casa Tía. “Hacía cartelitos. No me tomaron por mis cualidades sino porque me pagaban la mitad del sueldo. Ahí aprendí que podía ganarme la vida con esto, no tratando ser artista”, dice. "Me encanta dibujar, dibujo muchísimo y uso acuarelas, lápices, fibras, hasta café... Toda mi casa es el estudio." Crist se siente dibujante desde el día que una maestra de la primaria, de la escuela Falucho Nº 18, lo mandó a reproducir en el pizarrón lo que había pintado en su cuaderno. "Pinté la creación de la Bandera en el pizarrón del patio. Fue mi primera publicación, que duró 15 días; me creía Miguel Angel." Luego, en Santa Fe, Crist se zambulló en una agencia de publicidad que trabajaba para Canal 13 de allí y hacía bocetos de películas que nunca se filmarían, por un pequeño inconveniente: “No sabíamos como se hacía la televisión”. “Ahí aparecen dos tipos de Córdoba que hacían comerciales televisivos y dibujos animados. Al año deciden regresar a Córdoba y, entre los souvenires, me trajeron a mí. Yo tenía 20 años”.
Un tiempo clave, un cambio de época: Así Reinoso se queda escuchando cumbias en Santa Fe y Crist se convierte, de rompe y raje, en un demonio. “En el 68 ya era autónomo, sentí de cerca los ecos de la muerte de Pampillón (el estudiante que es asesinado durante el Cordobazo), viví esa ebullición. En ese momento Córdoba era la columna de la política argentina y eso lejos de amedrentarme, me alentó a quedarme”. Hasta que en el 69 a la revista Gente se le ocurre buscar al humorista del año y lo encuentra en Córdoba. Ese premio para Crist sería la puerta hacia el futuro. Antes había empezado a colaborar en Opinión Deportiva para seguir en Rico Tipo, Patoruzú, Hortensia, Satiricón, Humor, Chaupinela, Mengano y Clarín. Pero también como artista plástico expuso en Barcelona, La Habana, Asunción, Rosario, Puerto Madryn y Buenos Aires, y, como fotógrafo amateur, su comentario es que “cuando me salen un poco movidas digo que son fotos de autor”. "De vez en cuando expongo, pero no me hago mucho el artista. Para hacer una carrera tenés que dedicarle la vida; lo que yo hago es darme el gusto", dice sobre su labor artística. Después vinieron varios libros: “230 después de Crist”, “¿Quién es Crist?”, Crística de la razón pura, Sálvanos Crist. Pero de pronto, Crist se cae por el embudo vertiginoso del tiempo hacia la matriz generadora de sus sueños, al origen del fuego sagrado a donde concurre para seguir creando. “Cuando yo empecé no se hablaba de humor gráfico como ahora. A eso lo inventamos todos los de mi generación que creamos el humor gráfico como profesión. Lo instalamos y generalizamos. Fontanarrosa, Mordillo, Caloi, Oski, entre otros tantos, y sobre todo Quino, quien fue el que más lo jerarquizó. Antes los dibujantes de humor eran los de Rico Tipo y Paturuzú pero que no tenían otras inquietudes, digamos, más intelectuales. Los dibujos ya opinaban desde otro punto de vista. El acierto nuestro de la página de Clarín fue que empezó a hablar de lo que pasaba acá; en los diarios no había chistes nacionales; todo lo que se publicaba eran tiras norteamericanas” reflexiona. Crist, ahora mimado por la crítica, el hombre que dibuja con todo el cuerpo y con todo lo que se lleve por delante, es una agradecido de la gente de su generación que forzó un cambio de época. “Fue un cambio para bien y para mal. Con desaparecidos y todo, pero un cambio. Los ecos del Mayo Francés, los Beatles, García Márquez, Vargas Llosa, el mismo Borges, el cine. A todo eso lo viví en Córdoba, se dio otro tipo de movimiento y yo había llegado al lugar justo en el momento indicado. Era el eco del trabajo de un par de generaciones que condicionaban el paisaje. El paisaje condiciona al hombre, el paisaje quiere decir muchas cosas, no solamente una montaña, me refiero al paisaje cultural”
Exilio, García y la Máquina de Hacer Pájaros: Crist vivió dos años en España. Se mudó a fines de la dictadura junto a su familia y, previo paso por Italia, retornó con la primavera democrática luego de haber sido junto Alberto Cognini, los dos únicos humoristas incluidos en las listas negras de la dictadura militar. “No sabía que pertenecía al grupo de “antecedentes ideológicos desfavorables”, dice el dibujante y humorista. “Es un gran halago, aunque el criterio era tan arbitrario que podría haber estado hasta Robinson Crusoe”.Crist, que en ese momento vivía en Córdoba, trabajaba en la revista Hortensia “y tomaba bastante vino; ¿quién sabe lo que pude haber dicho en un boliche a la madrugada?”. En el 81 se fue a España. Pero su labor trascendió el ámbito del humor gráfico para instalarse en la historia del rock argentino. Charly García se inspiró en una historieta de Crist para bautizar a una de sus célebres agrupaciones: “La máquina de hacer Pájaros”. El personaje se llamaba “García” y la historieta “García y la Máquina de hacer Pájaros”. Este personaje de Crist es el que aparece en la tapa que el dibujante hizo especialmente para el primer disco de esta banda clave de los años 70.
Hortensia y Harry el Sucio: El primer chaparrón de suerte lo empapa a Crist allá por el ´69 cuando a la revista Gente se le ocurre buscar al humorista del año y lo encuentra en Córdoba. Ese premio para Crist sería la puerta hacia el futuro. “Eso me dio cierto prestigio, me podía sentar en la mesa de los bares con notables pintores a tomar vino. Porque yo de Santa Fe traía el gusto por la lectura, gracias a mi padre y, gracias a él también, el placer de degustar un vino. Mucho tiempo después me di cuenta que esto no era poca cosa”. A Crist, gracias a los truenos de su talento, la suerte lo empaparía por segunda vez y por mucho tiempo. Vino, un poquito antes de Clarín, y fue la revista Hortensia que para Crist era como el New York Times. Pero antes, desde siempre estuvo su capacidad de parodiador, de parodiar doblajes caribeños de películas como “Harry. El sucio”, “Magnun 44”, o relatar un partido de fútbol con el lenguaje poético de Armando Tejada Gómez en las peñas. De ahí que podríamos decir que los fanáticos de las historietas de Fontanarrosa: “Boogie el aceitoso” e “Inodoro Pereyra” le deben un agradecimiento primero al talento del rosarino y después a Crist. Porque Fontanarrosa, de tanto escucharlo se inspiró en el señor Crist y creó esos dos personajes sin otra intención que la de hacerle un regalo. En el camino los pescó Alberto Cognini y los publicó en Hortensia, y lo demás es historieta demasiado conocida. En esa época vive en pensiones, se relaciona con estudiantes, cuenta cuentos en las peñas, se para sobre una mesa y con voz de doblaje centroamericano narra una de esas películas malísimas y previsibles del cine norteamericano donde el héroe o el bandido es rodeado por la policía, actúa todos los personajes, reproduce el sonido del helicóptero suspendido sobre la casa del condenado, de la balacera que se desata como una granizada y culmina con una frase aleccionadora y obvia del jefe del operativo. Aplausos. Córdoba era una fiesta. “Quilombo”, corrige el maestro.
Pasen y vean, el circo de Cristóbal: Ahora Crist confiesa que para el trabajo diario en Clarín tiene una compañía teatral de personajes a los que hace actuar según el caso: “son como íconos, si quiero hablar del ser nacional ordeno que actúe un malevo. Si quiero profundizar más la cuestión entra en escena un gaucho. Si quiero hablar de la ingenuidad o con agudeza recurro a los chicos. Si es el absurdo o el desplante, le pego un grito a quienes nos miran desde afuera, a los marcianos; a un inspector con impermeable amarillo para los casos policiales y a una periodista que siempre me salva porque sintetiza muchas cosas y recuerda a la televisión. Es como un circo al que hecho mano según la ocasión”.
Los tipos que están contra los judías no te andan con indirectas, los temas son directos e implícitos Vos viste lo que son las fotos que salen en todos los diarios del mundo, en el Times, en el Clarín, ese enorme tanque que entra a Palestina y los pibes que le tiran piedras, esa es la foto que vemos todos los días desde hace años, todos esos pibes son adolescentes, pero en el dibujo premiado en Irán, yo le hice uno chiquito que le está tirando al tanque un osito de felpa porque no tiene otra cosa para tirarle. Entonces vos ves ahí como es el juego gráfico, que puede ser el mismo del tipo que se le paró a los tanques en Checoslovaquia o la misma imagen del estudiante en Tian a Men en China. Siempre hay un tipo así chiquitito que enfrenta a la mole blindada, a la cuestión bélica, a la guerra, a la violencia, asi que tampoco invento nada. Simplemente, hago el juego, acomodo las piezas de la noticia, entonces el problema comenzó porque a ese premio me lo dieron en Irán, ese es el problema. Pero para el aniversario de la AMIA, la comunidad judía me invita para que envié un testimonio y les encantó el dibujo que les envié. Pero como hay cazadores de brujas en todas partes, algún sector no vio bien que me premiaran en Irán, como se sabe un país enfrentado con Israel. Sucede también que los iraníes son provocadores en serio, pero sucede que yo envié a ese premio porque sencillamente es un concurso muy importante del mundo. Por suerte, todos los judíos lo comprendieron y nos terminamos riendo mucho del tema.
Yo en estos no necesito poner un abogado que me defienda, los dibujos se defienden solos. Yo les dije, estoy yo haciendo algo que los ofende, estoy levantando tumbas, dibujando la esvástica,
Crist, acaba de presentar en Córdoba una edición de lujo de sus trabajos que editó Sudamericana, viaja seguido invitado como jurado a distintos países, la vida le sonríe. Sin embargo, Cristóbal, está triste y no deja de hablar de su inseparable amigo Roberto Fontanarrosa. “Nos dimo cuenta tarde que los dos podíamos trabajar juntos”, dice luego que la enfermedad que finalmente le provocó la muerte a Fontanarrosa, le impidiera dibujar. “Lamento que esto no se dio antes, cuando el Negro estaba bien, porque hicimos una dupla que funcionó muy bien”, recuerda, y le hace escuchar a este cronista, la voz de Fontanarrosa que quedó grabada en el contestador de su teléfono: “Cristóbal- dice el negro- después de que vuelvas de tus caminatas a lo Forest Gump, llamame”.
Fragmento de la presentación de una muestra de la obra de Crist por Miguel De Lorenzi en las Jornadas Universitarias sobre Diseño de Información en el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA).
Crist dibuja con todo el cuerpo. Sentado en su tablero o en la mesa de un bar se apodera de energías sin rumbo y las pone en caja en su pequeño block o en una hoja de 70 por un metro.Su dibujo tiene algo difícil de encontrar en otros artistas: es puro Crist. Dueño de un estilo propio, se da el lujo de tirarlo por la borda cuando le parece y, paradójicamente, seguir siendo puro Crist. Podemos explorar sus trazos en cualquiera de sus obras y nos será difícil encontrar rastros de otros grandes, aunque Crist trabaje con la pasta de los Steimberg o los Steadman.Ante un dibujo de Crist, a veces me propongo un desafío: mirarlo en su totalidad y luego recorrer las líneas haciendo lupa; la experiencia resulta reveladora: el drama y la alegría que contagia Crist se manifiestan en cada centímetro cuadrado, en cada trazo de su obra.Para su labor en la prensa diaria Crist suele decir que él primero se preocupa por el dibujo, y luego, como un agregado, van los globitos con el texto. Le creo hasta por ahí, no más. Crist es también un observador agudo de la realidad: no le hace asco a ningún tema: su mirada inteligente a veces tierna, a veces crítica o despiadada, se posa ya sea sobre rock, la guerra o la vida cotidiana, implacable y certera. Lo que se dice, un dibujantazo que encima piensa.
Crist por Caloi (prólogo de la Pasión de Crist- Editorial Sudamericana)
Crist es un tipo inabarcable. Así como sobre mi pesa la acusación de llevar el humor hasta las fronteras de la poesía, el Negro Crist pasea con comodidad el humor por todo el territorio plástico y muchas veces, a pesar de haber nacido en el terreno del humor y la historieta, son estas ideas- humorísticas e historietistas- las que tienen que correr para alcanzar a sus dibujos. Y, en ocasiones, lo consiguen. Cuando los alcanzan, Crist descorre la vieja “cortina de hierro” y logra esa síntesis, casi de isotipo, de los gráficos eslavos. Otras veces, las observaciones conviven con las técnicas del grabado, los grafismos orientales, las tumultuosas aguas de las acuarelas o con líneas y transparencias de la lavandina, el vino tinto, cepillo de dientes a pila o con las huellas que deja un “jeep loco” sobre el papel. Dibujante compulsivo, tiene impregnado los colores del país interior y, en especial, los de su Córdoba natal, esa que tiene marcada a fuego por haber nacido en Santa Fe. Crist es un tipo inabarcable. Mejor así, dejarlo suelto.
Un día de trabajo entre Crist y Fontanarrosa
Instrucciones de Fontanarrosa para los dibujos
Fontanarrosa.
Cristóbal: el contrabandista quedó fantástico. La cosa, a mi juicio, es que los textos, no jodan al dibujo, metiéndose entre medio. Que ocupen el espacio de arriba preferentemente. Mi idea es empezar a publicar tus dibujos el 20 de febrero, cosa de agotar mis chistes de actualidad y algunos pelotudos de reserva como el que salió hoy referido a una crisis entre el gobierno y la Iglesia de hace mil años. De esta forma tendríamos un buen stock de chistes atemporales tuyos para ir mechando con muchos de actualidad. Te mando otros cuatro.
Chiste 1- dos viejas o semiviejas hablan. Cerca se ve una computadora.
-No entiendo de computación, Rosita. Pero creo que estoy recibiendo mucho correo basura.
- ¿Y qué dice?
- No sé, porque llega escrito en inglés. Pero me parece que me escribe mucho un tal: señor Viagra.
Chiste 2- madre le comunica al padre. Atrás puede verse adolescente desolado.
- El nene chocó con el auto. Dice que se distrajo mirando la pantalla.
- Le dije que no manejara hablando por el celular.
- No. Chocó en el autocine de verano.
Chiste 3- pareja de turistas, llorosos, declarando en una comisaría frente a un sumariante.
- Queremos denunciar otro robo en la Costa.
- ¿Me puede describir al asaltante?
- Si, tenía saco blanco, moñito, una bandeja y me cobró 25 pesos un café.
Chiste 4 – pareja de turistas, con chicos, frente a la lista de precios en la puerta o en la vidriera de un restaurant.
- La verdad es que nunca imaginé que Punta del Este estaría tan caro.
- Si estos son los precios en la Mansa…no quiero ni pensar lo que deben ser en la La Brava…
estaba fresco el verano
sábado, 29 de marzo de 2008
Aclaración
Durante varios años padecí el sobre exceso de laburo periodístico, entre la radio y el diario se puede enloquecer con facilidad sin que uno tenga conciencia de que eso está ocurriendo. Ahora, como periodista desocupado en este blog me tomo el trabajo de recuperar algunas notas. Algunas publicadas, otras no (como la de Rosana Reguillo), y otras publicada para una revista de un grupo inmobiliario donde sus editores jamás indican quién ha sido el redactor de ese material. En esa revista solo firman los economistas (las notas publicadas ahí y ahora colgadas aquí "Borges, el gran conversador", luego colgaré una nota el dibujante Crist y otro al grupo teatral Cirulaxia).
Paciencia el blog ya va a venir.
Paciencia el blog ya va a venir.
Reportaje a la antropóloga Rossana Regillo Cruz (Mexico) 2006
“Ante la represión y el autoritarismo, la batalla es mejorar nuestra competencia estética”
Escuchar una conferencia de la antropóloga mexicana Rossana Regillo es una experiencia tan intensa como asistir a un concierto de rock. La investigadora de las culturas juveniles emergentes conoce como nadie a las tribus y sectas urbanas que jamás se encuentran a salvo y siempre bajo sospecha. En su paso por esta ciudad, en el marco del ciclo de conferencias “Tu ciudad es tu cultura” organizado por la Dirección General de Cultura de la Municipalidad de Córdoba y el Centro de Estudios Avanzados (CEA) de la Universidad nacional de Córdoba, Rossana Regillo desplegó todo su conocimiento sobre fenómenos complejos, los que no siempre se abordan con profundidad. Comunicación, identidad, cultura urbana y culturas juveniles son las líneas de investigación con las que Reguillo capturó a los concurrentes al Obispo Mercadillo durante casi dos horas. Entrá tuvo la oportunidad de entrevistarla sobre cuestiones puntuales: orígenes de las nuevas configuraciones juveniles urbanas, la relación entre literatura y ciencias sociales, espacios para la construcción de nuevos relatos, el rol de la estética en la batalla con los discursos hegemónicos y medios de comunicación.
- PERIODISTA: El concepto de desaparición en este país nace mucho antes de que se materialice en las personas. Con la destitución de Perón a manos de la Revolución Libertadora, el estado decreta la desaparición de ciertas palabras relacionadas con Perón y su movimiento. De un día para otro desaparecieron de los diarios, de las radios, cientos de palabras y por supuesto todos los símbolos e iconografías del peronismo y eso se prolongó por casi una década. Luego la desaparición de las palabras no alcanzaron y 20 años después, con la última dictadura militar se pasa directamente a la desaparición física de las personas. Esto sugiere que ciertas tragedias antes de concretarse de alguna manera, suelen manifestarse en ciertos hechos, conductas sociales y políticas. ¿En donde visualizás el origen de los procesos de dispersión y violencia que surgen entre los jóvenes en los 80 y cuál es la perspectiva del fenómeno en ciudades cada vez más violentas?
Rossana Reguillo: Yo creo que tocas un tema que es muy importante y es el de la génesis de los procesos, en dónde se originan y cuál es el peso de las palabras y de los soportes en términos de símbolos de imágenes que nos damos para pensar lo real. En ese sentido para pensar lo real, pienso que las configuraciones sucesivas que han sufrido las culturas juveniles, las experiencias juveniles extremas en condiciones de exclusión se origina precisamente en un proceso que yo quisiera pensar en términos dobles, con una matriz de doble entrada. Por un lado, la preparación que surge o empieza a detonarse en los 80 por parte del neoliberalismo, es decir que la única solución que tenemos en América Latina, para circunscribirlo aquí pero que no es un fenómeno privativo de este continente; es que la única alternativa es el mercado, que tenemos que entrar a las reglas de las finanzas internacionales etc. Y tratándose de un equivalente al que tu planteabas, de la desaparición de ciertas palabras, podemos ver cómo de manera eufemística, en esa época comienza una operación simbólica discursiva, que en vez de hablar de crisis estructural, de endeudamiento, empobrecimiento, se habla de reajuste del estado estructural latinoamericano. Yo creo que esta operación fue muy importante porque de alguna manera construyó el escenario para ir minando la capacidad de crítica ante lo que se estaba gestando, pero por el otro, ningún proceso simbólico discursivo puede sostenerse demasiado tiempo sin un soporte estructural. En el caso que tu colocas, “primero desaparecen las palabras, luego desaparecen las personas”; en este caso primero aparece este discurso, esta preparación de la escena y luego viene la agudización del conjunto de medidas autoritarias de ajustes estructurales que van a generar un proceso absolutamente perverso. No es casualidad que los jóvenes como actores sociales, es un fenómeno reciente, una cosa muy nueva, los jóvenes emergen luego de la posguerra del siglo XX. Entonces es muy interesante ver como los jóvenes se vuelven visibles en nuestros países justo en el arranque de las crisis estructurales de nuestros países. Porque se produce una operación discursiva muy interesante y los estudiantes que habían subsumido la condición juvenil desaparecen en el lenguaje como en buena medida habían desaparecido los movimientos estudiantiles. Hay que recordar que venimos del gran fracaso del 68 en los años setenta, luego toman su lugar el “chavo banda” en el caso de México, “La clica”, “El sicario”en el caso colombiano, entonces hay toda una operación discursiva de poner nombres pero que se vuelven visibles en la fisura, en la crisis en la gran reformulación del estado latinoamericano. A mi me parece que muchos de los que comenzamos hacer trabajos en los 80, no alcanzamos a ver y yo me incluyo entre ellos, no alcanzamos a percibir que lo que se estaba gestando en ese momento era un modo de resistencia violento, pero al mismo tiempo pacifico pero que también tenia fuertes componentes de autodestrucción, de autoaniquilamiento de los movimientos sociales. Entonces ahí sirve hacer la diferenciación latinoamericana, América Latina no es un todo homogéneo y así entender las configuraciones particulares que se fueron dando en el continente. Por ejemplo, el más tardío en aparecer es el “pibe chorro”, porque en el caso argentino el estallamiento fue muy posterior al caso mexicano o brasileño. En cambio en México aparecieron muy tempranamente los chavos banda, las maras en Centroamérica y ahí empezó a diferenciarse, mientras en el caso mexicano muchos de estos chavos bandas, movimientos duros que emergen en los 80 fueron transitando hacia formas organizativas más culturales y de mayor intervención en el espacio público, no sucede lo mismo en el caso centroamericano donde la crisis fue todavía peor, mas dura y brutal. Esas agrupaciones devinieron en cada vez mas violentas y delincuenciales. Entonces yo creo que en lo que tu enfocas es posible entenderlo desde esta lógica, que tratando de hacer una extrapolación, lo que trato de plantear es que tendríamos que asumir que lo que viene será peor. Si por una lado muchos de estos colectivos juveniles, estas identidades o agregaciones urbanas juveniles, por ejemplo lograron construir espacios de expresión cultural como modo de resistencia, eso se sigue viendo pero contenidos, mucho mas complejos y por otro lado creo y estoy cierta a partir de los datos que el incremento de la violencia en territorios juveniles es una realidad que no podemos obviar.
- P: La literatura tuvo muchas veces, por lo menos en la literatura argentina, cierta virtud anticipatoria. Por ejemplo hay textos de Borges escritos en lo 50, 60 que anticipan hechos, textos que no son estrictamente ficciones, sino relatos a partir de datos históricos. Por ejemplo el relato breve “El cautivo” que habla de las apropiaciones de hijos. Después de lo que sucedió durante la dictadura, muchos creyeron ver un hecho de crueldad y perversidad inédito. Pero esos hechos estaban en la historia y sucedieron algún tiempo después de la Campaña del Desierto. Sucedieron de otro modo, en este caso las víctimas de Roca confinadas en las tolderías atacaban los poblados, a los ocupantes de sus tierras para apropiarse de sus hijos. Se apropian de los hijos de los usurpadores para convertirlos en salvajes. Es decir que las apropiaciones ya habían sucedido, la literatura las recuerda y la sociedad las niega y las olvida. Esa negación u olvido nos dificultó una mirada preventiva ante los dictadores. Otro texto anticipador de la barbarie es “Pedro Salvadores” ubicado en la época de Rosas. Un perseguido por el dictador vive un autoexilio de diez años escondido en un sótano. Logra salvarse de la partida pero el miedo lo recluye en el sótano y lo reduce a un animal manso según el propio Borges. Cambian algunas cosas pero la violencia es la misma o peor. Le expropian sus bienes que ya nunca mas le devolverán. Quiero saber si desde la ciencias sociales, has tomado a la literatura como referencia, si has encontrado pistas para orientar tus trabajos.
- R: Yo soy una profunda convencida que la literatura y el cine tienen esta capacidad casi adivinatoria o la rapidez para detectar procesos ahí donde las ciencias sociales llegan 20 años después. Evidentemente frente a todo lo que estamos viviendo, es especialmente en el cine donde encuentro esos aportes, pero que también están basado en un trabajo de producción literaria. Estoy pensando en ese film “La Dolce Vita” (1960), un film que de alguna manera planteó muchos de los elementos que hoy estamos viviendo en relación a las culturas juveniles pero también en relación a la sociedad más amplia. Creo en ese sentido que la literatura tiene un papel central, cada vez más central porque las ciencias sociales en su construcción, su trabajo es mucho más lento. Esa película por ejemplo, con “V de Venganza”, que no es una anticipación sino una constatación de lo que estamos viviendo, logra poner en clave estética lo que muchos tratamos de poner en una clave mucho más científica o más académica. Entonces el papel de la estética y la verdad, o la relación entre estética y anticipación de los procesos me parece relevante y fascinante como lugar de reflexión y lugar de colaboración.
P: Tus trabajos hablan de la necesidad de la construcción de nuevos relatos al relato hegemónico, ¿como es posible trabajar con esto?
R: Yo lo he sostenido durante muchísimo tiempo que la principal fortaleza de todo este proyecto neoliberal y predador que estamos experimentando ha sido su enorme capacidad para constituirse en un relato único o para configurar un conjunto de relatos articulados en una narrativa fatal, donde no hay alternativa alguna. Creo que esta fortaleza solamente puede ser desestabilizada y puesta en crisis no desde la consigna, no desde la etiqueta, no desde la confrontación sino precisamente minando las bases de su propio prestigio narrativo oponiéndole otros relatos posibles. Por ejemplo, durante algún tiempo fui una ferviente convencida de que el llamado “nuevo periodismo” podía dar esa batalla. Lamentablemente cada vez me percibo más escéptica frente a esta situación porque creo que el nuevo periodismo que pudo haber sido un contra relato, un relato fundamental, fue utilizado de otro modo por los grandes medios, vamos a incluir las distintas voces, etc, funcionó como un proceso de coptación. Hoy sabemos como la derecha se ha apropiado de las banderas de la izquierda con absoluta impunidad, pero por otro lado, lo que me parece mucho más grave es que muchos de los practicantes del nuevo periodismo se dejaron atrapar por este clima de hiperinflación religiosa y emocional de nuestro tiempo y configuraron desde esas trincheras del nuevo relato una especie de narrativa testimonial dramatizada. Con mucho respeto pienso que a veces el nuevo periodismo se parece a un reality show. No hay demasiadas cosas que lo separen y me parece que ahí se mina la posibilidad de entrar a un espacio de disputa por los significados y los símbolos, desde la lógica del relato que era un espacio fundamental. ¿Qué espacios para el contrarelato sigo percibiendo? Evidentemente el espacio de la literatura, ese es un territorio que no se puede ceder, que además de todo es un territorio que este otro proyecto no considera importante. A esta gente exitosa, dominante, no le interesa el campo literario, no lo ve como un peligro por eso ha funcionado. En ese sentido la literatura es una de los pocos lugares que puede lograr preservar el espacio de la crítica desde una lógica interesante. Otro espacio que me parece interesante es la música, pensando en los jóvenes, la música es clave en este momento, le tengo fe a su potencia para detonar procesos reflexivos y otro relato que me parece fundamental hoy es la intervención urbana. El graffiti como nuevo lenguaje contemporáneo de intervención urbana, irrumpe en donde no se supone que esté, coloca marcas coloca huellas. Vemos ahora un proceso bien interesante como de desdensificación del garaffiti de los 90, porque en esa época el graffiti se volvió afásico, simple; hoy en 2006, vuelve, es un proceso más largo que yo tengo detectado, empieza a empoderarse y comienza otra vez a combinar la consigna política del graffiti setentero con nuevas claves estéticas del caos urbano. A mi me parece que hay mensajes muy fuertes, que hay un relato una manera distinta de concebir, como lo que vi en Barcelona, las narraciones graffiteras de las migraciones, las historias están contadas en las paredes y la gente las ve, y aunque el consumidor sea un pasajero efímero hay un registro que va quedando. Estos son sitios de resistencia muy vinculados al relato, a la estética. Yo estoy convencida que para darle batalla a un estado represor y punitivo la cuestión pasa por mejorar nuestra competencia estética. Recupera la relación verdad y belleza.
EL DISCURSO DE LOS MEDIOS
Yo creo que hoy como nunca en la historia es fundamental disputar hegemonía. Aunque se oiga muy demodé y yo me oiga como una granmciana trasnochada me parece que el debate hoy se coloca en esos términos. ¿Y quienes son hoy los productores fundamentales y detentores de hegemonía? Los medios de comunicación, con su poder de hacer ver hacer creer están copando un espacio de producción de realidad, aparatos productores de realidad donde precisamente hay sólo indefensión, donde es fundamental la intervención de un contrarelato. Bueno, ya había sido anticipado claramente por Orwell, yo creo que estaba viendo la necesidad del estado de dotarse de un aparato de visibilidad. En este sentido tengo una posición tajante, me parece que no nos ayuda en este momento el regodeo en las capacidades activas del receptor que no las niego, yo suscribo mucho a los trabajos que hacen mis colegas y lo hacen muy bien, además pienso que el sujeto tiene una visión de autonomía, pero también creo que haríamos muy bien en recuperar la visión estructural en nuestros trabajos y pensar que los medios son estructuras realmente potentes y poderosas que no están de manera dispersa y no sin resistencia, no sin fisura no sin una crítica de los ciudadanos pero que están haciendo un trabajo muy fuerte de impulsar un relato de una narrativa de destino fatal que se instala como sentido común.
sábado, 22 de marzo de 2008
Reportaje a Néstor García Canclini-2006
El filósofo y antropólogo Néstor García Canclini ha publicado innumerables ensayos sobre los problemas que enfrentan las sociedades contemporáneas. Con precisión y lucidez interactúa con gran fluidez en las fragmentaciones que nos propone la globalización. García Canclini pertenece a esa generación de intelectuales singulares que produjo la cultura Argentina y que la última dictadura militar se encargó de desperdigar por el mundo. El filósofo radicado en México desde 1976 ha roto paradigmas del pensamiento posmoderno, la complejidad de sus análisis se inician siempre en el sentido común que imperan en las relaciones sociales y culturales.
-A 15 años de su creación, recién en la Cumbre de Presidentes de Córdoba, el Mercosur incluyó en agenda cuestiones sociales. Pero pudimos ver que a Córdoba no concurrió ningún ministro o secretario o funcionario de alto rango en cultura de los Estados participantes, cuando lo que se trata de concretar es una mejor integración.
- Néstor García Canclini: Me preocupa esto que me dice. Porque si bien en general en los acuerdos de libre comercio, la cultura está ausente y lo social también, en la Unión Europea se le trató de dar un lugar y de hecho hay programas que tratan de desarrollar programas de coproducción cultural entre los paises. Yo pensaba que Mercosur, aunque en una escala mucho menor, era otro de los pocos casos en que los acuerdos de libre comercio iban asociados a una preocupación por generar una cierta ciudadanía regional considerando algunos problemas sociales y culturales. De hecho sabía que desde hace varios años hay reuniones de rectores de universidades del Mercosur, de cineastas.
De todos modos, creo que es importante que no todo dependa de una agenda oficial. Ahora debiera haber una preocupación de los estados por darle un lugar importante a lo social y a la cultura en la integración, pero también me parece muy significativo que sean iniciativas de la sociedad. Porque uno de los problemas que hubo en la Unión Europea, es que se desarrollaron excelentes programas intergubernamentales de apoyo a la cultura y a la coproducción social y cultural, pero la mayor parte de la población se sintió ajena a estas negociaciones. Las vio como cabildeos de empresarios y grandes políticos. Y esto ha tenido consecuencias muy negativas como por ejemplo el rechazo a la constitución Europea por parte de países que detuvieron con su voto el proceso de integración. Pero efectivamente, la preocupación que plantea es muy legítima con respecto al Mercosur. Debemos tener en cuenta que las catástrofes políticas y económicas que han sufrido varios países del Mercosur en los últimos años, son el resultado de políticas neoliberales que se centraron en lo económico y financiero, estuvieron muy pendientes de las exportaciones e importaciones, de los beneficios de los grandes capitales. No tomaron en cuenta los efectos que ello tenía sobre las poblaciones, sobre el trabajo y se desconoció también las necesidades socio culturales de las poblaciones. Esto afectó el desarrollo cultural de países como la Argentina, Brasil que han tenido una potencialidad enorme en el campo editorial, cinematográfico, audiovisual, que se vieron afectados por la desindustrialización, las migraciones, los procesos muy negativos generados por las políticas neoliberales.
- Durante la Cumbre de Presidentes en Córdoba, la ciudad tuvo un rol muy activo para vincular a las organizaciones civiles, ¿que importancia le da a la participación de los gobiernos locales en los procesos de integración?
- GC: Son sumamente importantes. Ya tenemos en varios lugares del mundo experiencias en este sentido. Podría citar varios casos, hay programas interciudades en Europa que han contribuido mucho a la integración. A veces, por ejemplo, Toulouse y Barcelona tienen más intereses comunes que Barcelona y Sevilla, por ejemplo. Hay integraciones económicas que se vienen realizando desde hace años y también hay procesos de interacción entre poblaciones. En el caso del Mercosur hay algunas experiencias interesantes. Los encuentros entre Porto Alegre y Buenos Aires. Y sin dudas hay que desarrollar estas interacciones que son más fecundas o más manejables de las que se hacen de país a país. Hay un libro muy interesante de un antropólogo argentino, Alejandro Grimson sobre Ciudad del Este, esta zona de integración entre Argentina, Brasil y Paraguay. EL muestra que en esa zona había procesos de interacción, integración y comunicación económica y cultural desde hace muchísimos años, muy anterior al Mercosur y han ido sucediendo por fuera de las negociaciones que se han mantenido con Brasil. Creo que hay que considerar a cada región por su especificidad. Las fronteras son especialmente significativas en estas interacciones, porque aún cuando haya diferencias de idioma, como entre Brasil y Argentina, hay acercamientos y hay formas de “brasilerización” de la argentina y “argentinización” de Brasil que ocurre desde hace mucho tiempo.
-Usted indica que las sociedades viven en permanentes escenarios de insatisfacciones, que las políticas culturales deben ser vinculantes, moderadoras de las interacciones y no territorio de confrontaciones. ¿De qué manera es posible esto con Estados tan debilitados?
- GC: Ha habido un debilitamiento del Estado como consecuencia sobre todo de las políticas neoliberales. También de la incapacidad de las elites gubernamentales. Como lo evidencian las dificultades de casi todos los países para enfrentar los nuevos desafíos, la industrialización de la cultura, los cambios en las comunicaciones que se han dejado casi enteramente en manos de las empresas privadas. Si bien las inversiones que se realizaron en estos campos vuelven comprensibles que las empresas privadas tengan un papel importante incluso las transnacionales, el Estado no puede abdicar su responsabilidad como representante del interés público, como regulador de las relaciones sociales y culturales de la vida pública. Hay una larga deficiencia en ese sentido. En Argentina, yo diría que desde la dictadura militar y en el gobierno de (Carlos) Menem sobre todo, se destruyó, se desmanteló la acción que históricamente había tenido el estado respecto de la vida social y cultural. Hay que reestablecer esto. Si bien yo no estoy en favor del Estado propietario, que tenga canales de televisión, que sea el gran proveedor, sino del Estado regulador que articule los distintos actores sociales, no solo empresariales que quieren participar en el desarrollo de una sociedad. Luego aparecen los factores interculturales que son realmente muy complejos, con esto me refiero a grupos étnicos distintos, cuál es la relación del Estado con las poblaciones indígenas que en la Argentina han sido subestimadas pero no son tan insignificantes como se ha creído y tienen su importancia en algunas regiones como en el norte y la Patagonia; están las relaciones interculturales entre regiones que son complejas. Hay varias capitales culturales en el país fuera de Buenos Aires y hay una responsabilidad del poder público por desarrollar más equitativamente al país. Y luego las relaciones con el Mercosur, con Europa, EEUU que requieren una participación más decidida de los sectores públicos.
- Usted pone algún reparo a cierto modo de defender las identidades. Dice que los planteos identitarios extremos no ayudan a las interrelaciones y que más bien pueden excluirnos del mundo interactivo y muy complejo.
- GC: Vivimos en un mundo de guerras. Afortunadamente en América Latina pasamos por una etapa más pacífica, pero no podemos desentendernos de los conflictos, hay árabes y judíos en nuestro territorio, hay indígenas desplazados postergados, hay deudas históricas con los grupos marginados y excluidos, en ese sentido la interculturalidad es el gran tema y lo va a ser por mucho tiempo. El riesgo central de los estudios culturales en las afirmaciones de identidades es justamente quedarse en la confrontación y desconocer las muchas maneras en que estamos interactuando en la vida económica y social. No se trata de desconocer la importancia de las identidades y a veces la afirmación de las identidades regionales tiene un papel positivo para la protección del patrimonio, para la defensa de intereses locales y regionales, pero también tenemos que reubicar esas reivindicaciones en el conjunto de una sociedad.
-¿Cuales son las estrategias que debería tener en cuenta el Estado para acotar o regular al mercado en la generación de sentidos?
- GC: Estoy escribiendo un artículo sobre esto donde sostengo que la relación entre el Estado y el mercado es una cuestión de a tres donde el tercer actor es la sociedad. Evidentemente hemos salido de la época donde se pensaba que al mercado había que satanisarlo, o que simplemente que había que fortalecer al Estado, o al revés los que pensaban que cuando menos Estado hubiera, la sociedad iba a ser más feliz. Llevamos ya dos décadas de predominio de las relaciones mercadistas en el direccionamiento de los estados y no se ven beneficios para la sociedad. El mercado es un modo entre otros, de las interacciones sociales, un modo de organizar las relaciones empresariales, comerciales y financieras. Pero debe ser equilibrada por otras acciones, hay muchas interacciones en la sociedad que no pasan ni deben pasar por el mercado, derechos humanos, valoración estética, la calidad de vida, la ecología son aspectos que necesitan ser considerados con otra especificidad que el mercado no reconoce. De organización de los actores sociales, no solo del Estado, para obligar también a los grandes actores a reconocer ciertos valores no reducibles al mercado.
-A 15 años de su creación, recién en la Cumbre de Presidentes de Córdoba, el Mercosur incluyó en agenda cuestiones sociales. Pero pudimos ver que a Córdoba no concurrió ningún ministro o secretario o funcionario de alto rango en cultura de los Estados participantes, cuando lo que se trata de concretar es una mejor integración.
- Néstor García Canclini: Me preocupa esto que me dice. Porque si bien en general en los acuerdos de libre comercio, la cultura está ausente y lo social también, en la Unión Europea se le trató de dar un lugar y de hecho hay programas que tratan de desarrollar programas de coproducción cultural entre los paises. Yo pensaba que Mercosur, aunque en una escala mucho menor, era otro de los pocos casos en que los acuerdos de libre comercio iban asociados a una preocupación por generar una cierta ciudadanía regional considerando algunos problemas sociales y culturales. De hecho sabía que desde hace varios años hay reuniones de rectores de universidades del Mercosur, de cineastas.
De todos modos, creo que es importante que no todo dependa de una agenda oficial. Ahora debiera haber una preocupación de los estados por darle un lugar importante a lo social y a la cultura en la integración, pero también me parece muy significativo que sean iniciativas de la sociedad. Porque uno de los problemas que hubo en la Unión Europea, es que se desarrollaron excelentes programas intergubernamentales de apoyo a la cultura y a la coproducción social y cultural, pero la mayor parte de la población se sintió ajena a estas negociaciones. Las vio como cabildeos de empresarios y grandes políticos. Y esto ha tenido consecuencias muy negativas como por ejemplo el rechazo a la constitución Europea por parte de países que detuvieron con su voto el proceso de integración. Pero efectivamente, la preocupación que plantea es muy legítima con respecto al Mercosur. Debemos tener en cuenta que las catástrofes políticas y económicas que han sufrido varios países del Mercosur en los últimos años, son el resultado de políticas neoliberales que se centraron en lo económico y financiero, estuvieron muy pendientes de las exportaciones e importaciones, de los beneficios de los grandes capitales. No tomaron en cuenta los efectos que ello tenía sobre las poblaciones, sobre el trabajo y se desconoció también las necesidades socio culturales de las poblaciones. Esto afectó el desarrollo cultural de países como la Argentina, Brasil que han tenido una potencialidad enorme en el campo editorial, cinematográfico, audiovisual, que se vieron afectados por la desindustrialización, las migraciones, los procesos muy negativos generados por las políticas neoliberales.
- Durante la Cumbre de Presidentes en Córdoba, la ciudad tuvo un rol muy activo para vincular a las organizaciones civiles, ¿que importancia le da a la participación de los gobiernos locales en los procesos de integración?
- GC: Son sumamente importantes. Ya tenemos en varios lugares del mundo experiencias en este sentido. Podría citar varios casos, hay programas interciudades en Europa que han contribuido mucho a la integración. A veces, por ejemplo, Toulouse y Barcelona tienen más intereses comunes que Barcelona y Sevilla, por ejemplo. Hay integraciones económicas que se vienen realizando desde hace años y también hay procesos de interacción entre poblaciones. En el caso del Mercosur hay algunas experiencias interesantes. Los encuentros entre Porto Alegre y Buenos Aires. Y sin dudas hay que desarrollar estas interacciones que son más fecundas o más manejables de las que se hacen de país a país. Hay un libro muy interesante de un antropólogo argentino, Alejandro Grimson sobre Ciudad del Este, esta zona de integración entre Argentina, Brasil y Paraguay. EL muestra que en esa zona había procesos de interacción, integración y comunicación económica y cultural desde hace muchísimos años, muy anterior al Mercosur y han ido sucediendo por fuera de las negociaciones que se han mantenido con Brasil. Creo que hay que considerar a cada región por su especificidad. Las fronteras son especialmente significativas en estas interacciones, porque aún cuando haya diferencias de idioma, como entre Brasil y Argentina, hay acercamientos y hay formas de “brasilerización” de la argentina y “argentinización” de Brasil que ocurre desde hace mucho tiempo.
-Usted indica que las sociedades viven en permanentes escenarios de insatisfacciones, que las políticas culturales deben ser vinculantes, moderadoras de las interacciones y no territorio de confrontaciones. ¿De qué manera es posible esto con Estados tan debilitados?
- GC: Ha habido un debilitamiento del Estado como consecuencia sobre todo de las políticas neoliberales. También de la incapacidad de las elites gubernamentales. Como lo evidencian las dificultades de casi todos los países para enfrentar los nuevos desafíos, la industrialización de la cultura, los cambios en las comunicaciones que se han dejado casi enteramente en manos de las empresas privadas. Si bien las inversiones que se realizaron en estos campos vuelven comprensibles que las empresas privadas tengan un papel importante incluso las transnacionales, el Estado no puede abdicar su responsabilidad como representante del interés público, como regulador de las relaciones sociales y culturales de la vida pública. Hay una larga deficiencia en ese sentido. En Argentina, yo diría que desde la dictadura militar y en el gobierno de (Carlos) Menem sobre todo, se destruyó, se desmanteló la acción que históricamente había tenido el estado respecto de la vida social y cultural. Hay que reestablecer esto. Si bien yo no estoy en favor del Estado propietario, que tenga canales de televisión, que sea el gran proveedor, sino del Estado regulador que articule los distintos actores sociales, no solo empresariales que quieren participar en el desarrollo de una sociedad. Luego aparecen los factores interculturales que son realmente muy complejos, con esto me refiero a grupos étnicos distintos, cuál es la relación del Estado con las poblaciones indígenas que en la Argentina han sido subestimadas pero no son tan insignificantes como se ha creído y tienen su importancia en algunas regiones como en el norte y la Patagonia; están las relaciones interculturales entre regiones que son complejas. Hay varias capitales culturales en el país fuera de Buenos Aires y hay una responsabilidad del poder público por desarrollar más equitativamente al país. Y luego las relaciones con el Mercosur, con Europa, EEUU que requieren una participación más decidida de los sectores públicos.
- Usted pone algún reparo a cierto modo de defender las identidades. Dice que los planteos identitarios extremos no ayudan a las interrelaciones y que más bien pueden excluirnos del mundo interactivo y muy complejo.
- GC: Vivimos en un mundo de guerras. Afortunadamente en América Latina pasamos por una etapa más pacífica, pero no podemos desentendernos de los conflictos, hay árabes y judíos en nuestro territorio, hay indígenas desplazados postergados, hay deudas históricas con los grupos marginados y excluidos, en ese sentido la interculturalidad es el gran tema y lo va a ser por mucho tiempo. El riesgo central de los estudios culturales en las afirmaciones de identidades es justamente quedarse en la confrontación y desconocer las muchas maneras en que estamos interactuando en la vida económica y social. No se trata de desconocer la importancia de las identidades y a veces la afirmación de las identidades regionales tiene un papel positivo para la protección del patrimonio, para la defensa de intereses locales y regionales, pero también tenemos que reubicar esas reivindicaciones en el conjunto de una sociedad.
-¿Cuales son las estrategias que debería tener en cuenta el Estado para acotar o regular al mercado en la generación de sentidos?
- GC: Estoy escribiendo un artículo sobre esto donde sostengo que la relación entre el Estado y el mercado es una cuestión de a tres donde el tercer actor es la sociedad. Evidentemente hemos salido de la época donde se pensaba que al mercado había que satanisarlo, o que simplemente que había que fortalecer al Estado, o al revés los que pensaban que cuando menos Estado hubiera, la sociedad iba a ser más feliz. Llevamos ya dos décadas de predominio de las relaciones mercadistas en el direccionamiento de los estados y no se ven beneficios para la sociedad. El mercado es un modo entre otros, de las interacciones sociales, un modo de organizar las relaciones empresariales, comerciales y financieras. Pero debe ser equilibrada por otras acciones, hay muchas interacciones en la sociedad que no pasan ni deben pasar por el mercado, derechos humanos, valoración estética, la calidad de vida, la ecología son aspectos que necesitan ser considerados con otra especificidad que el mercado no reconoce. De organización de los actores sociales, no solo del Estado, para obligar también a los grandes actores a reconocer ciertos valores no reducibles al mercado.
martes, 19 de febrero de 2008
Cospelazo: los medios no ladran, muerden
La presión de distintas organizaciones, entre ellos muchos ciudadanos independientes, sin afiliación partidaria hizo caer el aumento del boleto en la ciudad de Córdoba impulsado por el intendente Daniel Giacomino.
La sesión del jueves pasado por fin se pareció a un acto democrático en un cuerpo legislativo.
Pero esto no es lo que llamó la atención de los medios de comunicación más importantes ni de los periodistas más renombrados.
El periodismo cordobés defiende a muerte el discurso de la dirigencia política y de las corporaciones empresarias.
Y lo hacen abiertamente.
Veamos: La voz del Interior no publicó una sola línea en su edición del día jueves sobre la sesión donde nada menos se iba a resolver por ordenanza un aumento del pasaje del 30 por ciento.
Luego sus periodistas condenaron la presencia de alrededor de 40 ciudadanos en el recinto. Y no es broma. Trataron a los ciudadanos de revoltosos y a las autoridades del Concejo Deliberante de incapaces por haber permitido que un grupo de ciudadanos formara parte de la sesión. No es increíble, ocurre en Córdoba.
Este es el periodismo que tenemos.
El periodista Jorge Cuadrado, en el Noticiero de canal 12 fue más lejos aún. Al reportear a Teresa Saravia, la concejal disidente, le recriminó el no haber avisado a su bloque de su voto negativo.
Cuadrado reflexionó en ese momento que de haberlo hecho, Giacomino y su partido hubiesen podido revertir el cachetazo.
Esto quiere decir, doblegar la decisión de alguno, sobornar a otro porque siempre hay un “Bodega” a la vuelta de la esquina.
Al igual que Giacomino, Cuadrado se sintió traicionado por la decisión de la edil.
Una decisión que beneficia el interés común es para Cuadrado una traición.
De este modo, la sociedad cordobesa no solo debe defenderse de los desaciertos de la dirigencia política, sino también debe defenderse del tratamiento de la información cotidiana de nuestros medios.
La sesión del jueves pasado por fin se pareció a un acto democrático en un cuerpo legislativo.
Pero esto no es lo que llamó la atención de los medios de comunicación más importantes ni de los periodistas más renombrados.
El periodismo cordobés defiende a muerte el discurso de la dirigencia política y de las corporaciones empresarias.
Y lo hacen abiertamente.
Veamos: La voz del Interior no publicó una sola línea en su edición del día jueves sobre la sesión donde nada menos se iba a resolver por ordenanza un aumento del pasaje del 30 por ciento.
Luego sus periodistas condenaron la presencia de alrededor de 40 ciudadanos en el recinto. Y no es broma. Trataron a los ciudadanos de revoltosos y a las autoridades del Concejo Deliberante de incapaces por haber permitido que un grupo de ciudadanos formara parte de la sesión. No es increíble, ocurre en Córdoba.
Este es el periodismo que tenemos.
El periodista Jorge Cuadrado, en el Noticiero de canal 12 fue más lejos aún. Al reportear a Teresa Saravia, la concejal disidente, le recriminó el no haber avisado a su bloque de su voto negativo.
Cuadrado reflexionó en ese momento que de haberlo hecho, Giacomino y su partido hubiesen podido revertir el cachetazo.
Esto quiere decir, doblegar la decisión de alguno, sobornar a otro porque siempre hay un “Bodega” a la vuelta de la esquina.
Al igual que Giacomino, Cuadrado se sintió traicionado por la decisión de la edil.
Una decisión que beneficia el interés común es para Cuadrado una traición.
De este modo, la sociedad cordobesa no solo debe defenderse de los desaciertos de la dirigencia política, sino también debe defenderse del tratamiento de la información cotidiana de nuestros medios.
Lugones y Borges en el Totoral
El homenaje a Leopoldo Lugones en Villa de María del Río Seco terminó en un gran papelón. Y es una suerte que así haya sido. Esto desnuda la incompetencia de los funcionarios de cultura que tenemos en esta provincia.
Pero no pongo en tela de juicio estas asociaciones de escritores que pululan a lo largo y a lo ancho de este país porque son muy simpáticas. Son escritores, escritores aficionados, escritores al fin. Gente buena que se dedica a aburrir a sus semejantes. Y no a hacer daño como hace mucha gente.
Resulta que a Nilo Amadeo Comba Esquivel y Rosa Gómez Villa de Escritores Cordobeses Asociados (ECA) le encargaron la misión de elegir un par de poemas para ser leidos en el acto que contó con la presencia de María Kodama, una mujer sin mucho sentido del humor.
Nilo leyó uno de Lugones y Rosa debía leer uno de Borges. Pero Rosa que a Borges lo debe haber leído muy poco, metió la pata, leyó Instantes un poema adjudicado a Borges, pero que no le pertenece.
El hecho le hubiese divertido a Borges, pero no le causó ninguna gracia a su viuda. Kodama se enojó, interrumpió el acto para explicar el asunto y la noticia corrió como un reguero de pólvora sacudiendo las redacciones para arrancar carcajadas a periodistas y lectores.
Parece una broma urdida por Borges. La historia del poema Instantes y la supuesta autoría de Borges también. Hace unos 15 años, el poema circulaba de mano en mano como pan caliente y cientos de argentinos descubrían el talento de Borges por un poema que el no había escrito. En los escritorios de las administraciones públicas, en los escritorios de los funcionarios, debajo del vidrio saltaban los versos de ese poema apócrifo con los que muchos argentinos sensibles querían posicionarse como hombres cultos.
Esto también suena a broma borgeana.
Se sabe que entre Borges y Lugones no hubo buenas relaciones. Borges se ocupó de desplazar a Lugones de su sitio intocable de escritor nacional y lo logró. Primero lo destrozó y luego le rindió homenaje en uno de sus memorables prólogos.
Si hay cielo, o infierno, lo mismo da, es seguro que Borges y Lugones deben estar festejando este equívoco originado en la improvisación y en la ignorancia.
Pero no pongo en tela de juicio estas asociaciones de escritores que pululan a lo largo y a lo ancho de este país porque son muy simpáticas. Son escritores, escritores aficionados, escritores al fin. Gente buena que se dedica a aburrir a sus semejantes. Y no a hacer daño como hace mucha gente.
Resulta que a Nilo Amadeo Comba Esquivel y Rosa Gómez Villa de Escritores Cordobeses Asociados (ECA) le encargaron la misión de elegir un par de poemas para ser leidos en el acto que contó con la presencia de María Kodama, una mujer sin mucho sentido del humor.
Nilo leyó uno de Lugones y Rosa debía leer uno de Borges. Pero Rosa que a Borges lo debe haber leído muy poco, metió la pata, leyó Instantes un poema adjudicado a Borges, pero que no le pertenece.
El hecho le hubiese divertido a Borges, pero no le causó ninguna gracia a su viuda. Kodama se enojó, interrumpió el acto para explicar el asunto y la noticia corrió como un reguero de pólvora sacudiendo las redacciones para arrancar carcajadas a periodistas y lectores.
Parece una broma urdida por Borges. La historia del poema Instantes y la supuesta autoría de Borges también. Hace unos 15 años, el poema circulaba de mano en mano como pan caliente y cientos de argentinos descubrían el talento de Borges por un poema que el no había escrito. En los escritorios de las administraciones públicas, en los escritorios de los funcionarios, debajo del vidrio saltaban los versos de ese poema apócrifo con los que muchos argentinos sensibles querían posicionarse como hombres cultos.
Esto también suena a broma borgeana.
Se sabe que entre Borges y Lugones no hubo buenas relaciones. Borges se ocupó de desplazar a Lugones de su sitio intocable de escritor nacional y lo logró. Primero lo destrozó y luego le rindió homenaje en uno de sus memorables prólogos.
Si hay cielo, o infierno, lo mismo da, es seguro que Borges y Lugones deben estar festejando este equívoco originado en la improvisación y en la ignorancia.
jueves, 7 de febrero de 2008
Con un blog no hace falta curriculum
Como se sabe la mayoría de los periodistas están sin trabajo. Y buscar trabajo es todo un tema. Enviar curriculum es desalentador. Con el blog se acabó el problema. Le enviás al medio la dirección de tu blog y que los tipos se las arreglen. Ahí verán cómo escribís, todos las canalladas que has hecho hasta ahora para vivir, es suficiente. Para vivir me ha tocado hacer de todo, como periodista. Escribir sobre política, sociedad, economía, cultura, ciencia y tecnología, policiales y hasta deporte. Una vez pasado por todo esto estás en condiciones de ser un editor o hasta un secretario de redacción. Es decir un tipo que sabe un poco de cada cosa pero nada específico. Porque nadie puede ser un editor, o hasta un secretario de redacción si no adquiere una serie de conocimientos inútiles como los nombres de los deportistas, los nombres de todos los funcionarios de todas las administraciones públicas, si no conoce los patéticos personajes de la farándula, sino maneja términos de la cultura como "diversidad". No es joda, si te toca seguir de cerca una edición te vas a dar cuenta que el sabe de literatura te hace tragar un sapo citando un autor de un libro que pertenece a otro. O un periodista de economía que le pifia a los números, o uno de policiales que escribe el nombre del jefe de policía cuando debió escribir el nombre del delincuente.
Por ahora no esperen demasiado de este blog, primero debo ocuparme de subir una serie de notas que por gusto o necesidad tuve que hacer, luego si, trataré de divertirme.
Por ahora no esperen demasiado de este blog, primero debo ocuparme de subir una serie de notas que por gusto o necesidad tuve que hacer, luego si, trataré de divertirme.
“La violencia en el fútbol es una mercancía que se vende al mejor postor”
REPORTAJE A PABLO ALABARCES 2006
El sociólogo y filósofo Pablo Alabarces sostiene que la violencia es considerada lícita por todos los actores del fútbol en la Argentina. Además, sostiene que la pregunta correcta no es porqué hay violencia, sino debería ser porqué "no habría de haberla" si todos sus protagonistas sacan algún beneficio.
Algún hincha desprevenido o periodista con falta de humildad podría decir al ver la figura de Pablo Alabarces que este académico universitario no sabe nada de fútbol. Cualquiera de los dos se podría llevar un buen susto escuchando a Alabarces desmenuzar las estructuras del planeta fútbol en la sociedad argentina. Este licenciado en letras, magister en sociología y doctor en filosofía que ha escrito una decena de libros imprescindibles sobre la cultura argentina “Revolución, mi amor. Rock Nacional 1965-1976” (1988, en colaboración con Mirta Varela); “Entre gatos y violadores. El rock nacional en la cultura argentina” (1993); “Cuestión de pelotas. Fútbol, deporte, sociedad, cultura” (1996, en colaboración con María Graciela Rodríguez), “Deporte y Sociedad” (1998, compilador), “Peligro de gol. Estudios sobre deporte y sociedad en América Latina” (2000, compilador), y recientemente “Fútbol y Patria”. También “El fútbol y las narrativas de la nación en la Argentina” (2002); “Futbologías. Fútbol, identidad y violencia en América Latina” (2003, compilador); “Crónicas del aguante. Fútbol, violencia y política” (2004), e “Hinchadas” (2005), escrito en colaboración con otros miembros de su cátedra.
Alabarces participó recientemente del ciclo de conferencias “Tu ciudad es tu cultura” organizada por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Córdoba y el CEA(Centro de Estudios Avanzados- UNC).
. La violencia entre barras ha pasado de la rivalidad entre equipos a las luchas entre barras de un mismo equipo, ¿Cómo explica este fenómeno?
-El problema de la violencia es tan complejo que cuando se dice violencia no se dice nada, porque tenés de todos los tipos. El grupo llamado barra, que la única distinción que tiene con respecto al resto de los hinchas es que pueden volver mercancía a la violencia, esto es venderla al mejor postor, porque como a su vez puede ser excelente fuente de recursos económicos implica disputas internas de liderazgo.
-Entonces son luchas por el poder.
-Aquí en Córdoba ha pasado con la barra de Talleres, pero ha pasado con la de Estudiantes, Independiente. Las diferencias, en general respecto de las viejas barras es que éstas están muy fragmentadas, las fragmentaciones son peleas de poder por la caja. Ahora junto a eso, tenés este dato: a mi siempre me preocupa mucho que no se lea que al interior de la cultura futbolística la violencia es legítima. Para la barra que la vuelve mercancía, para los hinchas militantes que no cobran por pelearse pero van a pelear cada vez que pueden porque tienen que dejar en claro que tienen más aguante que el otro, que van a dejar en alto los colores del club, que van a defender el honor del club. Ahora, la policía que funciona como otro hinchada, si vos analizás los movimientos policiales ante un disturbio te das cuenta que no están reprimiendo, se están peleando, ellos van a pelearse también para demostrar que tienen más aguante que la hinchada y que la van a fajar si es necesario, y junto a eso los lenguajes, las metáforas homofóbicas y agresivas son durísimas, los lenguajes de los periodistas deportivos que transforman a esto en una cosa de vida o muerte y así nunca falta alguno que lo toma al pie de la letra, que es una cuestión de vida o muerte. Si la consigna es a ganar o morir, mejor ganemos y que muera el otro.
-Podríamos decir que la violencia en el fútbol se entiende como legítima.
- Es así. Hay todo un campo que no es solo de las metáforas sobre los discursos, es un campo sobre la racionalidad del deporte hoy es una racionalidad donde la violencia es totalmente legítima. Hay que conseguir ciertos fines y esos fines son el éxito deportivo que implica el éxito económico o el éxito deportivo porque garantiza el éxito simbólico, “mi club ganó mi club es el mas grande, es el mejor”. Entonces para alcanzar esos fines, la violencia es uno de sus argumentos y para nada un argumento malo y no legítimo.
- Entonces, ¿cuál es la pregunta que debemos hacernos ante la violencia?
-José Garrido, un antropólogo que trabaja conmigo insiste en que la pregunta correcta no es porqué hay violencia sino por qué no habría de haberla o porque no hay más violencia. Por ejemplo indagando las hinchadas él y Verónica Moreira descubren que el formar parte de una hinchada, sea del núcleo más duro o del núcleo mas amplio te garantiza un montón de cosas. Legitimidad, visibilidad, contactos políticos, laburo, dinero y hasta minas. Inclusive, resulta que ser miembro de la hinchada dentro del territorio resulta que funciona como argumento de seducción, entonces frente a esa amalgama de cosas, cómo no va haber violencia.
-Pero así esta violencia se vuelve inmanejable.
-El punto es que se ha vuelto masiva, ningún actor fuera de eso existe que pueda tirar la primera piedra , y no van a ser los dirigentes de los clubes. Ellos contratan esa mercancía la usan para laburos punteriles, seguridad en los actos, y la policía no solamente trabaja como una hinchada sino que para la policía la violencia es un negocio magnífico. Porque lo que ingresa por el costo extra de seguridad es mucho dinero, son varios millones al año, entonces a la policía le conviene. Sucede a veces que los clubes piden una cantidad de efectivos y la policía dice que tienen que ser 100 más por ejemplo, si pasa algo, hasta fomentan los disturbios para desmotrar la razón; pero también a veces los clubes contratan un numero que luego la policía no cumple, pero como no siempre ocurre algo, cobran por efectivos que no han enviado. En ese panorama la pregunta correcta no es porque hay violencia, la pregunta correcta es porque no debería haberla.
El sociólogo y filósofo Pablo Alabarces sostiene que la violencia es considerada lícita por todos los actores del fútbol en la Argentina. Además, sostiene que la pregunta correcta no es porqué hay violencia, sino debería ser porqué "no habría de haberla" si todos sus protagonistas sacan algún beneficio.
Algún hincha desprevenido o periodista con falta de humildad podría decir al ver la figura de Pablo Alabarces que este académico universitario no sabe nada de fútbol. Cualquiera de los dos se podría llevar un buen susto escuchando a Alabarces desmenuzar las estructuras del planeta fútbol en la sociedad argentina. Este licenciado en letras, magister en sociología y doctor en filosofía que ha escrito una decena de libros imprescindibles sobre la cultura argentina “Revolución, mi amor. Rock Nacional 1965-1976” (1988, en colaboración con Mirta Varela); “Entre gatos y violadores. El rock nacional en la cultura argentina” (1993); “Cuestión de pelotas. Fútbol, deporte, sociedad, cultura” (1996, en colaboración con María Graciela Rodríguez), “Deporte y Sociedad” (1998, compilador), “Peligro de gol. Estudios sobre deporte y sociedad en América Latina” (2000, compilador), y recientemente “Fútbol y Patria”. También “El fútbol y las narrativas de la nación en la Argentina” (2002); “Futbologías. Fútbol, identidad y violencia en América Latina” (2003, compilador); “Crónicas del aguante. Fútbol, violencia y política” (2004), e “Hinchadas” (2005), escrito en colaboración con otros miembros de su cátedra.
Alabarces participó recientemente del ciclo de conferencias “Tu ciudad es tu cultura” organizada por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Córdoba y el CEA(Centro de Estudios Avanzados- UNC).
. La violencia entre barras ha pasado de la rivalidad entre equipos a las luchas entre barras de un mismo equipo, ¿Cómo explica este fenómeno?
-El problema de la violencia es tan complejo que cuando se dice violencia no se dice nada, porque tenés de todos los tipos. El grupo llamado barra, que la única distinción que tiene con respecto al resto de los hinchas es que pueden volver mercancía a la violencia, esto es venderla al mejor postor, porque como a su vez puede ser excelente fuente de recursos económicos implica disputas internas de liderazgo.
-Entonces son luchas por el poder.
-Aquí en Córdoba ha pasado con la barra de Talleres, pero ha pasado con la de Estudiantes, Independiente. Las diferencias, en general respecto de las viejas barras es que éstas están muy fragmentadas, las fragmentaciones son peleas de poder por la caja. Ahora junto a eso, tenés este dato: a mi siempre me preocupa mucho que no se lea que al interior de la cultura futbolística la violencia es legítima. Para la barra que la vuelve mercancía, para los hinchas militantes que no cobran por pelearse pero van a pelear cada vez que pueden porque tienen que dejar en claro que tienen más aguante que el otro, que van a dejar en alto los colores del club, que van a defender el honor del club. Ahora, la policía que funciona como otro hinchada, si vos analizás los movimientos policiales ante un disturbio te das cuenta que no están reprimiendo, se están peleando, ellos van a pelearse también para demostrar que tienen más aguante que la hinchada y que la van a fajar si es necesario, y junto a eso los lenguajes, las metáforas homofóbicas y agresivas son durísimas, los lenguajes de los periodistas deportivos que transforman a esto en una cosa de vida o muerte y así nunca falta alguno que lo toma al pie de la letra, que es una cuestión de vida o muerte. Si la consigna es a ganar o morir, mejor ganemos y que muera el otro.
-Podríamos decir que la violencia en el fútbol se entiende como legítima.
- Es así. Hay todo un campo que no es solo de las metáforas sobre los discursos, es un campo sobre la racionalidad del deporte hoy es una racionalidad donde la violencia es totalmente legítima. Hay que conseguir ciertos fines y esos fines son el éxito deportivo que implica el éxito económico o el éxito deportivo porque garantiza el éxito simbólico, “mi club ganó mi club es el mas grande, es el mejor”. Entonces para alcanzar esos fines, la violencia es uno de sus argumentos y para nada un argumento malo y no legítimo.
- Entonces, ¿cuál es la pregunta que debemos hacernos ante la violencia?
-José Garrido, un antropólogo que trabaja conmigo insiste en que la pregunta correcta no es porqué hay violencia sino por qué no habría de haberla o porque no hay más violencia. Por ejemplo indagando las hinchadas él y Verónica Moreira descubren que el formar parte de una hinchada, sea del núcleo más duro o del núcleo mas amplio te garantiza un montón de cosas. Legitimidad, visibilidad, contactos políticos, laburo, dinero y hasta minas. Inclusive, resulta que ser miembro de la hinchada dentro del territorio resulta que funciona como argumento de seducción, entonces frente a esa amalgama de cosas, cómo no va haber violencia.
-Pero así esta violencia se vuelve inmanejable.
-El punto es que se ha vuelto masiva, ningún actor fuera de eso existe que pueda tirar la primera piedra , y no van a ser los dirigentes de los clubes. Ellos contratan esa mercancía la usan para laburos punteriles, seguridad en los actos, y la policía no solamente trabaja como una hinchada sino que para la policía la violencia es un negocio magnífico. Porque lo que ingresa por el costo extra de seguridad es mucho dinero, son varios millones al año, entonces a la policía le conviene. Sucede a veces que los clubes piden una cantidad de efectivos y la policía dice que tienen que ser 100 más por ejemplo, si pasa algo, hasta fomentan los disturbios para desmotrar la razón; pero también a veces los clubes contratan un numero que luego la policía no cumple, pero como no siempre ocurre algo, cobran por efectivos que no han enviado. En ese panorama la pregunta correcta no es porque hay violencia, la pregunta correcta es porque no debería haberla.
miércoles, 6 de febrero de 2008
Borges, el gran conversador
Tan imponente como su obra literaria es la otra gran obra que Jorge Luis Borges dejó a los lectores, la obra oral. Producto de entrevistas, conferencias, clases universitarias, el escritor argentino hizo un culto a la oralidad y sobre todo al diálogo. Aquí recorremos algunos aspectos de esa obra menos reconocida, pero fundamental para comprender la genialidad de uno de los creadores más importantes del siglo veinte. Tal vez lo que más sorprenda a quienes no lo hayan frecuentado lo suficiente, sea su exquisito sentido del humor. Para Borges, el ejercicio del humor fue imprescindible en su relación con sus íntimos y con el mundo exterior.
La obra literaria de Jorge Luis Borges, no hace falta decirlo, es universalmente reconocida. A los argentinos nos cuesta creer, y en la mayoría de los casos ignoramos, que Borges ha sido uno de los intelectuales más brillantes del siglo veinte. Borges influyó en la obra de centenares de escritores de las lenguas más diversas, también en filósofos contemporáneos y en las tendencias vanguardistas del arte. Se han escrito novelas a partir de ideas que Borges desató en su literatura, ensayos filosóficos, se han hecho películas; ideas de Borges han impulsado el desafío del pensamiento en gran parte de los intelectuales del siglo veinte.
Tal vez porque todavía no se ha leído ni analizado lo suficiente su obra literaria, es que no se ha mensurado en su verdadera dimensión la otra gran obra de Borges, la obra oral.
La obra oral del genial escritor argentino se conforma de decenas de libros publicados de sus conversaciones con periodistas, intelectuales, escritores; también de conferencias dictadas en distintas universidades. Borges disfrutaba con gran placer de la conversación y por ella dejaba discurrir su enorme erudición puesta a función de alguna idea con la que el ocasional interlocutor lo desafiaba. Y ahí siempre estuvo presente el humor como un apéndice indispensable de su modo de manifestarse y desafiar las convenciones, y también claro, otro de su oficio dilecto, ganarse enemigos.
Malicia, ironía e ingenio: La obra oral de Borges editada comprende varios capítulos, están los escritos que Borges pensó para sus conferencias, (por ejemplo Siete Noches, Arte poética-seis conferencias) los libros editados de conversaciones con el autor del Sur (Borges- Sábato, diálogos), los libros editados a partir de un programa radial (Diálogos con Osvaldo Ferrari), libros de su etapa como docente (Borges oral, Borges profesor), centenares de reportajes que de alguna u otra manera fueron editados en el formato gráfico, otros tantos libros publicados como resultado de diversas experiencias de amistad u otras por varios autores (Borges, por Bioy Casares), en donde el centro de la cuestión siempre es la maravillosa oralidad del maestro.
Como pocos, Borges fue un conversador fascinante, inteligente y divertido. A lo largo de seis décadas, el escritor argentino habló sobre todo, con un ingenio a veces maligno, que le granjeó enemistades volcánicas. Las frases maliciosas o irónicas, o por que no ambas a la vez tienen la marca en el orillo de Jorge Luis Borges.
El periodista y escritor, Osvaldo Ferrari recopiló las conversaciones que mantuvo con Jorge Luis Borges durante casi dos años en un programa radial de una emisora porteña. En este libro “Diálogos” se puede disfrutar a un exquisito conversador que discurre según los más diversos temas que Ferrari propone. Según el mismo Ferrari, los temas no se pautaban de antemano, Ferrari los proponía en el mismo momento de encontrarse con el escritor, pero al leer esas páginas transcriptas de una grabación la idea que pesa en el lector, es que cada una de esas conversaciones, requirió por lo menos de parte de Borges, una cuidada preparación de la temática, pero no fue así.
El diálogo, un género literario: María Kodama arriesga que de la mano de su padre, Borges en su infancia comenzó a disfrutar del ejercicio de la interpretación de los significados de las cosas. Según Kodama, desde niño y antes de saber qué significaba la filosofía, el padre de Borges lo introdujo por los caminos del pensamiento, mostrándole, por ejemplo, lo que era el idealismo con una naranja. Le enseñaba la fruta, luego le pedía que cerrase los ojos y le preguntaba: ¿existe la naranja...?. “
Esa formación impregnó y dio larga vida a la obra de Borges. En la obra oral de Borges, que también abarca centenares de reportajes difundidos por la prensa gráfica, se desliza siempre el anhelo del escritor por establecer un diálogo, algo que no ocurría con frecuencia. En ese sentido, Borges admiraba a los griegos por haber creado dos cosas: el diálogo y la duda: “Nuestra vida, como estos diálogos y como todas las cosas, ha sido prefijada. También los temas a los que nos hemos acercado. El diálogo es un género literario, una forma indirecta de escribir. El deber de todas las cosas es ser una felicidad; si no son una felicidad son inútiles o perjudiciales. Las polémicas son inútiles, estar de antemano de un lado o de otro es un error, sobre todo si se oye la conversación como una polémica, si se le ve como un juego en el cual alguien gana o alguien pierde. El diálogo tiene que ser una investigación. Y poco importa que la verdad salga de uno o de boca de otro. Es indiferente que yo tenga razón o que tenga razón usted; lo importante es llegar a una conclusión, y de qué lado de la mesa llega eso, o de qué boca, o de qué rostro, o de qué nombre, es lo de menos”.
El esgrimista verbal: Tan importante es la oralidad en el escritor que desde muy joven creó sus mundos imaginarios para ser dichos en voz alta, con el sonido de las palabras recreando el escenario imaginado propuesto, y posteriormente, por la ceguera que lo acompañó un poco más allá de los cincuenta años, debió dictar todo lo que imaginó y publicó hasta el final de sus días.
La esgrima verbal para Borges era un juego indispensable, y con la ceguera el único modo de conocer y comunicarse con el mundo, pero además era casi siempre un regalo inestimable de sabiduría. En ese contexto practicaba el humor como una cortesía sin la cual el vivir carecería de sentido, podríamos pensar que la ausencia del humor para Borges era ya, sin exagerar, una forma del mal.
Borges fascinaba por la riqueza imaginativa y fantástica de su universo literario, pero no fue menor el efecto que provocó en quienes compartieron la intimidad, la cercanía y acabaron más maravillados por el Borges que hablaba que por el que escribía. En la conversación, Borges partía de los espejos, de los laberintos, de sus tiempos circulares, de las mitologías, religiones, de las espadas para deslizarse hasta el contacto sencillo con la realidad, de la que se decía, el se encontraba ausente. En el Borges oral, las palabras siempre adquirieron un sentido distinto, o lo nunca dicho o el anti-lugar común en un mundo hecho a medida de los lugares comunes.
La obra completa no tiene fin: Hablar de las obras completas de Borges, refiriéndose solo a la narrativa, poética y el ensayo, significa dejar afuera el producto de su oralidad. Si bien una pequeña parte de sus ensayos fueron publicados, la gran mayoría de ellos no se incluyen en lo que las editoriales llaman “obras completas”, se cree que escribió unos 1.200, entre ellos se deben contar las infinitas reseñas de libros y de cine, biografías condensadas, artículos para enciclopedias, prólogos, estudios históricos, notas sobre política y cultura. Fuera de esa obra completa, hay una curiosidad, Borges debe ser el único escritor al que se le ha editado un libro de prólogos: “Prólogos con prólogo de prólogos”, una recopilación de textos escrito a pedido de innumerables autores que el mismo Borges convirtió en subgénero literario.
El maestro que aprobaba a todos: Un capítulo aparte en la “oralidad” borgeana es el destinado a la docencia. Un libro reciente “Borges profesor”, como “Siete noches” y “Borges oral”, entre otros, configura de un modo determinante la imagen de un Borges que estaba más interesado en conversar, como su amigo Macedonio Fernández, que en transmitir fechas y métodos. El poeta y ensayista venezolano, Fernándo Baez dice que “su actitud como profesor fue atípica y, por conservadora, revolucionaria: en el origen de las universidades, eran los alumnos los que buscaban a los maestros para leer juntos a autores como Aristóteles o Hipócrates y la lectura compartida era el mejor modo de aprender. Borges creyó que ser docente era ser decente; es decir, ser honesto consigo mismo y no con una institución abstracta cuyos principios, por lo demás, raras veces dejan en la mente de un lector o estudiante el contenido esencial de un volumen maravilloso que puede transformarse en una suerte de talismán personal”.
De su etapa como profesor hay numerosas anécdotas de sus lecciones; su método, que le valió el desprecio de sus colegas universitarios (pues no aplazó a ningún alumno nunca), está resumido en una declaración que dio a la revista Plural de México: "Creo que uno sólo puede enseñar el amor de algo. Yo he enseñado, no literatura inglesa, sino el amor a esa literatura. O mejor dicho, ya que la literatura es virtualmente infinita, el amor a ciertos libros, a ciertas páginas, quizá de ciertos versos…".
OBRA ORAL DE BORGES- recomendaciones
. Díalogos- Borges- Sábato (Emecé- Primera edición 1975)
Estos diálogos entre Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato fueron grabados y compilados por el periodista Orlando Barone, quien tuvo la iniciativa de reunir a los dos escritores y de hacerlos dialogar en diciembre de 1974. En largas y lúcidas conversaciones, producto de varios encuentros registrados minuciosamente por Barone, Borges y Sábato discurren sobre el grupo de Florida- Boedo, Groussac, el Martín Fierro, el Facundo, Macedonio Fernández, la idea de Dios como gran Bibliotecario Universal, el arte de la traducción, el Quijote, la realidad y los sueños, el cielo y el infierno, el teatro, el tango, el cine, Poe, Kafka, Dickens, Wells, Baudelaire, Faulkner, Bernard Shaw, entre otros.
.Jorge Luis Borges, Arte poética- seis conferencias. (Editorial Crítica, Barcelona 2001). Este libro contiene seis conferencias escritas en inglés (traducidas luego al castellano por Justo Navarro) sobre poesía pronunciadas en la Universidad de Harvard durante el curso 1967- 1968. A lo largo de páginas brillantes y precisas que cuesta creer que fuesen dichas- y no leídas- (Borges ya era ciego, lo fue desde los años 50), un Borges en la plenitud de su talento reflexiona sobre los misterios y tesoros de la palabra poética. En la línea del ensayo imaginativo y suavemente irónico de sus mejores inquisiciones, estas conferencias deslumbrantes nos recuerdan, entre otras cosas, el especial atractivo de ciertas metáforas, la fuerza y la dignidad de la épica (a juicio de Borges, género narrativo preferible a la novela), la belleza que se esconde en las traducciones más felices, la corta distancia que media entre el buen poema y el malo, o la impronta que la tradición deja sobre cada imagen, cada palabra y cada lector.
. Borges profesor- curso de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires, edición investigación y notas de Martín Arias y Martín Hadis (Emecé- 2001). En 1966 Jorge Luis Borges dictó un curso de Literatura Inglesa (veinticinco clases) en la Universidad de Buenos Aires. Las clases fueron grabadas por algunos alumnos que luego las transcribieron para que otros pudieran estudiar. Las cintas grabadas se han perdido, pero los textos transcriptos a máquina se conservaron hasta hoy. Luego de un intenso trabajo de análisis e investigación de las fuentes citadas, Martín Arias y Martín Hadis lograron compaginar las transcripciones, sin modificar el lenguaje oral de Borges, que nos ha llegado intacto con sus latiguillos y repeticiones. Con su erudición y simpatía habituales, Borges se explaya en detalles sobre sus temas predilectos: los anglosajones, los vikings, los orígenes de la poesía de Inglaterra, Samuel Johnson y James Boswell, James, Macpherson, William Blake, Wordsworth, Coleridge, Carlyle, Robert Browning, Dante Gabriel Rossetti, William Morris, Dickens y Stevenson, entre otros.
BORGES ORAL por Jorge Luis Borges, editorial alianza
“Cuando la Universidad de Belgrano me propuso dar cinco clases, elegí temas con los cuales me había consustanciado el tiempo. El primero, el libro, ese instrumento sin el cual no puedo imaginar mi vida, y que no es menos íntimo para mí que las manos o que los ojos. El segundo, La inmortalidad, esa amenaza o esperanza que han soñado tantas generaciones y que postula buena parte de la poesía. El tercero, Swedenborg, el visionario que escribió que los muertos eligen el infierno o el cielo, por libre decisión de su voluntad. El cuarto, El cuento policial, ese juguete riguroso que nos ha legado Edgar Allan Poe. El quinto, El tiempo, que sigue siendo para mí el problema esencial de la metafísica...”
Borges, por Adolfo Bioy Casares, editorial Destinos
Durante cinco décadas de amistad y complicidad literaria, Adolfo Bioy Casares visitó infinidad de veces a Jorge Luis Borges. Este libro es el diario que Bioy fue escribiendo sobre esos encuentros entre 1947 y 1989. El resultado es el retrato más completo y más íntimo de Borges jamás presentado a los lectores y la crónica minuciosa y deliciosa de una amistad legendaria. Bioy y Borges fueron amigos entrañables y compañeros de aventuras literarias. Durante años se reunían todos los días: escribían juntos, trabajaban juntos, paseaban, veraneaban y comían juntos. Con discreción pero con la puntillosidad y la constancia de quien sabe qué está destinado a hacer un aporte fundamental, Bioy anotaba sus impresiones, los diálogos, las consideraciones de su amigo sobre escritores clásicos y contemporáneos, sobre el amor, la amistad, los sueños, la muerte, Dios, el destino, la filosofía, la comida, las mujeres, la política, las costumbres de su época, la idiosincrasia de los pueblos. Bioy Casares es el interlocutor perfecto, como un tamiz hecho a medida para que se luciera la inteligencia del amigo, para dialogar con él en condiciones de igualdad y transmitirlo al papel con talento inigualable.
El humor, la intuición de una verdad
Son infinitas las frases desopilantes, a la vez fascinantes, irónicas con que Borges definió instituciones, personas, situaciones a través de su particular humor. Borges supo decir que el humor británico procede de la intuición de una verdad, de una sabiduría y que el ingenio francés suele ser verbal. En cambio sostuvo que el humor español es una forma de retruécano; procede de azares fonéticos. Sin duda que su estilo llevaba las profundas huellas del humor inglés que tanto disfrutaba en las obras de sus autores preferidos de esa lengua. Aquí van dos muestras, apenas de ese humor, la primera pertenece a una recopilación realizada de entrevistas que dio el escritor, y en segundo lugar, algunas perlas del libro “Borges y el Humor” de Roberto Alifano.
. Los peronistas no son ni buenos, ni malos. Son incorregibles.
. ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad.
. En mi época no había best sellers y no podíamos prostituirnos. No había quién comprara nuestra prostitución.
. Siempre he sentido que hay algo en Buenos Aires que me gusta. Me gusta tanto que no me gusta que les guste a otras personas. Es un amor así, celoso.
. Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón.
. La democracia es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística.
. El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto.
. Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.
. Políticos: ¿cómo admirar a seres que se pasan la vida poniéndose de acuerdo, diciendo las cosas que dicen y, con perdón, retratándose?
. La Universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y lo contemporáneo, la Universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa.
. No sé hasta qué punto un escritor puede ser revolucionario. Por lo pronto, está trabajando con el idioma, que es una tradición.
Borges y el Humor, Roberto Alifano
La poesía cura: Borges había publicado en el diario La Nación su poema “El remordimiento”. Caminábamos por la calle Florida y de pronto una mujer lo detiene para confesarle:
-Señor Borges, gracias a usted yo sigo viviendo. Leí ese poema suyo que dice: “He cometido el peor de los pecados/ que un hombre puede cometer. No he sido/ Feliz”. Eso me salvó.
- Bueno – responde Borges asombrado-. Jamás imaginé que un poema mío pudiera tener facultades terapéuticas.
Contra el monopolio: En una conversación, Borges le pregunta a su interlocutor:
-¿Usted es creyente?
-Sí, señor, por supuesto.
-¿Y cree en un solo Dios?
-Sí, señor, soy monoteísta, soy católico.
-Bueno, eso no está mal- comenta Borges- Pero creer en un solo Dios me parece una miseria. Habiendo tantos dioses creer en uno solo es un exceso de economía.
Sensatez trasandina: -Borges, esto sin duda habrá de alegrarlo- dice asombrada una joven chilena-. En mi país a usted se lo estudia, se lo lee y se lo reconoce más que en el suyo.
-Bueno, eso puede ser una prueba de que aquí seguramente son más sensatos que en Chile- responde Borges.
Homónimos: Otro día, Borges me hace este comentario: ¡Caramba, mire lo que es la fama! Anoche tomé un taxi, y cuando el taxista me reconoció, me dijo: ¡Señor, que honor el mío, tenerlo a usted como pasajero! Cuando se lo cuente a mi mujer y a mis hijos, seguramente no van a poder creerlo, señor, porque, ¿quién no conoce a Ernesto Sábato?”.
Fray Luis a la parrilla: En un prólogo que Borges me dicta, hace referencia a Fray Luis de León y cita un verso suyo. Luego me comenta:
-¡Qué raro este verso! “Pongo mi corazón sobre tu llaga”. Esto da la idea de un asado, ¿no?.
Todo es relativo: Un periodista francés le pregunta a Borges una mañana su opinión sobre la época en que vivimos.
-Y, el hecho de que yo sea famoso- responde Borges- , es algo más que suficiente para condenarla.
Asesino sí, pero ladrón, no: Contaba Borges que un compadrito le confió que había estado preso un par de veces; pero agregó: “Siempre por homicidio, señor, siempre por homicidio”.
La obra literaria de Jorge Luis Borges, no hace falta decirlo, es universalmente reconocida. A los argentinos nos cuesta creer, y en la mayoría de los casos ignoramos, que Borges ha sido uno de los intelectuales más brillantes del siglo veinte. Borges influyó en la obra de centenares de escritores de las lenguas más diversas, también en filósofos contemporáneos y en las tendencias vanguardistas del arte. Se han escrito novelas a partir de ideas que Borges desató en su literatura, ensayos filosóficos, se han hecho películas; ideas de Borges han impulsado el desafío del pensamiento en gran parte de los intelectuales del siglo veinte.
Tal vez porque todavía no se ha leído ni analizado lo suficiente su obra literaria, es que no se ha mensurado en su verdadera dimensión la otra gran obra de Borges, la obra oral.
La obra oral del genial escritor argentino se conforma de decenas de libros publicados de sus conversaciones con periodistas, intelectuales, escritores; también de conferencias dictadas en distintas universidades. Borges disfrutaba con gran placer de la conversación y por ella dejaba discurrir su enorme erudición puesta a función de alguna idea con la que el ocasional interlocutor lo desafiaba. Y ahí siempre estuvo presente el humor como un apéndice indispensable de su modo de manifestarse y desafiar las convenciones, y también claro, otro de su oficio dilecto, ganarse enemigos.
Malicia, ironía e ingenio: La obra oral de Borges editada comprende varios capítulos, están los escritos que Borges pensó para sus conferencias, (por ejemplo Siete Noches, Arte poética-seis conferencias) los libros editados de conversaciones con el autor del Sur (Borges- Sábato, diálogos), los libros editados a partir de un programa radial (Diálogos con Osvaldo Ferrari), libros de su etapa como docente (Borges oral, Borges profesor), centenares de reportajes que de alguna u otra manera fueron editados en el formato gráfico, otros tantos libros publicados como resultado de diversas experiencias de amistad u otras por varios autores (Borges, por Bioy Casares), en donde el centro de la cuestión siempre es la maravillosa oralidad del maestro.
Como pocos, Borges fue un conversador fascinante, inteligente y divertido. A lo largo de seis décadas, el escritor argentino habló sobre todo, con un ingenio a veces maligno, que le granjeó enemistades volcánicas. Las frases maliciosas o irónicas, o por que no ambas a la vez tienen la marca en el orillo de Jorge Luis Borges.
El periodista y escritor, Osvaldo Ferrari recopiló las conversaciones que mantuvo con Jorge Luis Borges durante casi dos años en un programa radial de una emisora porteña. En este libro “Diálogos” se puede disfrutar a un exquisito conversador que discurre según los más diversos temas que Ferrari propone. Según el mismo Ferrari, los temas no se pautaban de antemano, Ferrari los proponía en el mismo momento de encontrarse con el escritor, pero al leer esas páginas transcriptas de una grabación la idea que pesa en el lector, es que cada una de esas conversaciones, requirió por lo menos de parte de Borges, una cuidada preparación de la temática, pero no fue así.
El diálogo, un género literario: María Kodama arriesga que de la mano de su padre, Borges en su infancia comenzó a disfrutar del ejercicio de la interpretación de los significados de las cosas. Según Kodama, desde niño y antes de saber qué significaba la filosofía, el padre de Borges lo introdujo por los caminos del pensamiento, mostrándole, por ejemplo, lo que era el idealismo con una naranja. Le enseñaba la fruta, luego le pedía que cerrase los ojos y le preguntaba: ¿existe la naranja...?. “
Esa formación impregnó y dio larga vida a la obra de Borges. En la obra oral de Borges, que también abarca centenares de reportajes difundidos por la prensa gráfica, se desliza siempre el anhelo del escritor por establecer un diálogo, algo que no ocurría con frecuencia. En ese sentido, Borges admiraba a los griegos por haber creado dos cosas: el diálogo y la duda: “Nuestra vida, como estos diálogos y como todas las cosas, ha sido prefijada. También los temas a los que nos hemos acercado. El diálogo es un género literario, una forma indirecta de escribir. El deber de todas las cosas es ser una felicidad; si no son una felicidad son inútiles o perjudiciales. Las polémicas son inútiles, estar de antemano de un lado o de otro es un error, sobre todo si se oye la conversación como una polémica, si se le ve como un juego en el cual alguien gana o alguien pierde. El diálogo tiene que ser una investigación. Y poco importa que la verdad salga de uno o de boca de otro. Es indiferente que yo tenga razón o que tenga razón usted; lo importante es llegar a una conclusión, y de qué lado de la mesa llega eso, o de qué boca, o de qué rostro, o de qué nombre, es lo de menos”.
El esgrimista verbal: Tan importante es la oralidad en el escritor que desde muy joven creó sus mundos imaginarios para ser dichos en voz alta, con el sonido de las palabras recreando el escenario imaginado propuesto, y posteriormente, por la ceguera que lo acompañó un poco más allá de los cincuenta años, debió dictar todo lo que imaginó y publicó hasta el final de sus días.
La esgrima verbal para Borges era un juego indispensable, y con la ceguera el único modo de conocer y comunicarse con el mundo, pero además era casi siempre un regalo inestimable de sabiduría. En ese contexto practicaba el humor como una cortesía sin la cual el vivir carecería de sentido, podríamos pensar que la ausencia del humor para Borges era ya, sin exagerar, una forma del mal.
Borges fascinaba por la riqueza imaginativa y fantástica de su universo literario, pero no fue menor el efecto que provocó en quienes compartieron la intimidad, la cercanía y acabaron más maravillados por el Borges que hablaba que por el que escribía. En la conversación, Borges partía de los espejos, de los laberintos, de sus tiempos circulares, de las mitologías, religiones, de las espadas para deslizarse hasta el contacto sencillo con la realidad, de la que se decía, el se encontraba ausente. En el Borges oral, las palabras siempre adquirieron un sentido distinto, o lo nunca dicho o el anti-lugar común en un mundo hecho a medida de los lugares comunes.
La obra completa no tiene fin: Hablar de las obras completas de Borges, refiriéndose solo a la narrativa, poética y el ensayo, significa dejar afuera el producto de su oralidad. Si bien una pequeña parte de sus ensayos fueron publicados, la gran mayoría de ellos no se incluyen en lo que las editoriales llaman “obras completas”, se cree que escribió unos 1.200, entre ellos se deben contar las infinitas reseñas de libros y de cine, biografías condensadas, artículos para enciclopedias, prólogos, estudios históricos, notas sobre política y cultura. Fuera de esa obra completa, hay una curiosidad, Borges debe ser el único escritor al que se le ha editado un libro de prólogos: “Prólogos con prólogo de prólogos”, una recopilación de textos escrito a pedido de innumerables autores que el mismo Borges convirtió en subgénero literario.
El maestro que aprobaba a todos: Un capítulo aparte en la “oralidad” borgeana es el destinado a la docencia. Un libro reciente “Borges profesor”, como “Siete noches” y “Borges oral”, entre otros, configura de un modo determinante la imagen de un Borges que estaba más interesado en conversar, como su amigo Macedonio Fernández, que en transmitir fechas y métodos. El poeta y ensayista venezolano, Fernándo Baez dice que “su actitud como profesor fue atípica y, por conservadora, revolucionaria: en el origen de las universidades, eran los alumnos los que buscaban a los maestros para leer juntos a autores como Aristóteles o Hipócrates y la lectura compartida era el mejor modo de aprender. Borges creyó que ser docente era ser decente; es decir, ser honesto consigo mismo y no con una institución abstracta cuyos principios, por lo demás, raras veces dejan en la mente de un lector o estudiante el contenido esencial de un volumen maravilloso que puede transformarse en una suerte de talismán personal”.
De su etapa como profesor hay numerosas anécdotas de sus lecciones; su método, que le valió el desprecio de sus colegas universitarios (pues no aplazó a ningún alumno nunca), está resumido en una declaración que dio a la revista Plural de México: "Creo que uno sólo puede enseñar el amor de algo. Yo he enseñado, no literatura inglesa, sino el amor a esa literatura. O mejor dicho, ya que la literatura es virtualmente infinita, el amor a ciertos libros, a ciertas páginas, quizá de ciertos versos…".
OBRA ORAL DE BORGES- recomendaciones
. Díalogos- Borges- Sábato (Emecé- Primera edición 1975)
Estos diálogos entre Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato fueron grabados y compilados por el periodista Orlando Barone, quien tuvo la iniciativa de reunir a los dos escritores y de hacerlos dialogar en diciembre de 1974. En largas y lúcidas conversaciones, producto de varios encuentros registrados minuciosamente por Barone, Borges y Sábato discurren sobre el grupo de Florida- Boedo, Groussac, el Martín Fierro, el Facundo, Macedonio Fernández, la idea de Dios como gran Bibliotecario Universal, el arte de la traducción, el Quijote, la realidad y los sueños, el cielo y el infierno, el teatro, el tango, el cine, Poe, Kafka, Dickens, Wells, Baudelaire, Faulkner, Bernard Shaw, entre otros.
.Jorge Luis Borges, Arte poética- seis conferencias. (Editorial Crítica, Barcelona 2001). Este libro contiene seis conferencias escritas en inglés (traducidas luego al castellano por Justo Navarro) sobre poesía pronunciadas en la Universidad de Harvard durante el curso 1967- 1968. A lo largo de páginas brillantes y precisas que cuesta creer que fuesen dichas- y no leídas- (Borges ya era ciego, lo fue desde los años 50), un Borges en la plenitud de su talento reflexiona sobre los misterios y tesoros de la palabra poética. En la línea del ensayo imaginativo y suavemente irónico de sus mejores inquisiciones, estas conferencias deslumbrantes nos recuerdan, entre otras cosas, el especial atractivo de ciertas metáforas, la fuerza y la dignidad de la épica (a juicio de Borges, género narrativo preferible a la novela), la belleza que se esconde en las traducciones más felices, la corta distancia que media entre el buen poema y el malo, o la impronta que la tradición deja sobre cada imagen, cada palabra y cada lector.
. Borges profesor- curso de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires, edición investigación y notas de Martín Arias y Martín Hadis (Emecé- 2001). En 1966 Jorge Luis Borges dictó un curso de Literatura Inglesa (veinticinco clases) en la Universidad de Buenos Aires. Las clases fueron grabadas por algunos alumnos que luego las transcribieron para que otros pudieran estudiar. Las cintas grabadas se han perdido, pero los textos transcriptos a máquina se conservaron hasta hoy. Luego de un intenso trabajo de análisis e investigación de las fuentes citadas, Martín Arias y Martín Hadis lograron compaginar las transcripciones, sin modificar el lenguaje oral de Borges, que nos ha llegado intacto con sus latiguillos y repeticiones. Con su erudición y simpatía habituales, Borges se explaya en detalles sobre sus temas predilectos: los anglosajones, los vikings, los orígenes de la poesía de Inglaterra, Samuel Johnson y James Boswell, James, Macpherson, William Blake, Wordsworth, Coleridge, Carlyle, Robert Browning, Dante Gabriel Rossetti, William Morris, Dickens y Stevenson, entre otros.
BORGES ORAL por Jorge Luis Borges, editorial alianza
“Cuando la Universidad de Belgrano me propuso dar cinco clases, elegí temas con los cuales me había consustanciado el tiempo. El primero, el libro, ese instrumento sin el cual no puedo imaginar mi vida, y que no es menos íntimo para mí que las manos o que los ojos. El segundo, La inmortalidad, esa amenaza o esperanza que han soñado tantas generaciones y que postula buena parte de la poesía. El tercero, Swedenborg, el visionario que escribió que los muertos eligen el infierno o el cielo, por libre decisión de su voluntad. El cuarto, El cuento policial, ese juguete riguroso que nos ha legado Edgar Allan Poe. El quinto, El tiempo, que sigue siendo para mí el problema esencial de la metafísica...”
Borges, por Adolfo Bioy Casares, editorial Destinos
Durante cinco décadas de amistad y complicidad literaria, Adolfo Bioy Casares visitó infinidad de veces a Jorge Luis Borges. Este libro es el diario que Bioy fue escribiendo sobre esos encuentros entre 1947 y 1989. El resultado es el retrato más completo y más íntimo de Borges jamás presentado a los lectores y la crónica minuciosa y deliciosa de una amistad legendaria. Bioy y Borges fueron amigos entrañables y compañeros de aventuras literarias. Durante años se reunían todos los días: escribían juntos, trabajaban juntos, paseaban, veraneaban y comían juntos. Con discreción pero con la puntillosidad y la constancia de quien sabe qué está destinado a hacer un aporte fundamental, Bioy anotaba sus impresiones, los diálogos, las consideraciones de su amigo sobre escritores clásicos y contemporáneos, sobre el amor, la amistad, los sueños, la muerte, Dios, el destino, la filosofía, la comida, las mujeres, la política, las costumbres de su época, la idiosincrasia de los pueblos. Bioy Casares es el interlocutor perfecto, como un tamiz hecho a medida para que se luciera la inteligencia del amigo, para dialogar con él en condiciones de igualdad y transmitirlo al papel con talento inigualable.
El humor, la intuición de una verdad
Son infinitas las frases desopilantes, a la vez fascinantes, irónicas con que Borges definió instituciones, personas, situaciones a través de su particular humor. Borges supo decir que el humor británico procede de la intuición de una verdad, de una sabiduría y que el ingenio francés suele ser verbal. En cambio sostuvo que el humor español es una forma de retruécano; procede de azares fonéticos. Sin duda que su estilo llevaba las profundas huellas del humor inglés que tanto disfrutaba en las obras de sus autores preferidos de esa lengua. Aquí van dos muestras, apenas de ese humor, la primera pertenece a una recopilación realizada de entrevistas que dio el escritor, y en segundo lugar, algunas perlas del libro “Borges y el Humor” de Roberto Alifano.
. Los peronistas no son ni buenos, ni malos. Son incorregibles.
. ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad.
. En mi época no había best sellers y no podíamos prostituirnos. No había quién comprara nuestra prostitución.
. Siempre he sentido que hay algo en Buenos Aires que me gusta. Me gusta tanto que no me gusta que les guste a otras personas. Es un amor así, celoso.
. Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón.
. La democracia es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística.
. El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto.
. Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.
. Políticos: ¿cómo admirar a seres que se pasan la vida poniéndose de acuerdo, diciendo las cosas que dicen y, con perdón, retratándose?
. La Universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y lo contemporáneo, la Universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa.
. No sé hasta qué punto un escritor puede ser revolucionario. Por lo pronto, está trabajando con el idioma, que es una tradición.
Borges y el Humor, Roberto Alifano
La poesía cura: Borges había publicado en el diario La Nación su poema “El remordimiento”. Caminábamos por la calle Florida y de pronto una mujer lo detiene para confesarle:
-Señor Borges, gracias a usted yo sigo viviendo. Leí ese poema suyo que dice: “He cometido el peor de los pecados/ que un hombre puede cometer. No he sido/ Feliz”. Eso me salvó.
- Bueno – responde Borges asombrado-. Jamás imaginé que un poema mío pudiera tener facultades terapéuticas.
Contra el monopolio: En una conversación, Borges le pregunta a su interlocutor:
-¿Usted es creyente?
-Sí, señor, por supuesto.
-¿Y cree en un solo Dios?
-Sí, señor, soy monoteísta, soy católico.
-Bueno, eso no está mal- comenta Borges- Pero creer en un solo Dios me parece una miseria. Habiendo tantos dioses creer en uno solo es un exceso de economía.
Sensatez trasandina: -Borges, esto sin duda habrá de alegrarlo- dice asombrada una joven chilena-. En mi país a usted se lo estudia, se lo lee y se lo reconoce más que en el suyo.
-Bueno, eso puede ser una prueba de que aquí seguramente son más sensatos que en Chile- responde Borges.
Homónimos: Otro día, Borges me hace este comentario: ¡Caramba, mire lo que es la fama! Anoche tomé un taxi, y cuando el taxista me reconoció, me dijo: ¡Señor, que honor el mío, tenerlo a usted como pasajero! Cuando se lo cuente a mi mujer y a mis hijos, seguramente no van a poder creerlo, señor, porque, ¿quién no conoce a Ernesto Sábato?”.
Fray Luis a la parrilla: En un prólogo que Borges me dicta, hace referencia a Fray Luis de León y cita un verso suyo. Luego me comenta:
-¡Qué raro este verso! “Pongo mi corazón sobre tu llaga”. Esto da la idea de un asado, ¿no?.
Todo es relativo: Un periodista francés le pregunta a Borges una mañana su opinión sobre la época en que vivimos.
-Y, el hecho de que yo sea famoso- responde Borges- , es algo más que suficiente para condenarla.
Asesino sí, pero ladrón, no: Contaba Borges que un compadrito le confió que había estado preso un par de veces; pero agregó: “Siempre por homicidio, señor, siempre por homicidio”.
Un periodista cordobes.ar desorientado
Este blog, amigos se ocupará de algunas cuestiones relacionadas con el periodismo y también sobre lo que sucede en esta ciudad.
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